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miércoles, 19 de mayo de 2010

Ibarra friéndose sin gas.

En estos últimos días Ibarra ha sido bombardeada inmisericordemente por el furibundo Dios Sol. No es por nada pero, la actual ola de calor es la más intensa de la que tengo memoria. Quizá el astro rey nos quiere dar una mano, obligándonos a considerar la energía solar como un sustituto de las tradicionales. Podría ser, más todavía considerando la vergonzosa y significativa ausencia de gas doméstico de las cocinas de los hogares ibarreños. O simplemente está cabreado con la actitud laxa que predomina en la mayoría de quienes habitan esta urbe norteña.

De veras que los ecuatoriano somos mismos; País petrolero, con barril de petróleo a casi 100 dólares; y sin embargo, los ecuatorianos, la gran mayoría ni siquiera tenemos la posibilidad de comprar una pinche bombona de gas. Según escuchaba en los noticieros locales, supuestamente se están entregando 100 bombonas por barrio, ¿con qué periodicidad?, no lo sé, pues los locutores no lo mencionaron. Por ahí, una señora me comentaba el otro día que a través del mercado negro se estaría comercializando a 5 dólares e incluso más cada cilindro repleto del escasísimo combustible.

Da coraje mirar como los malditos burócratas de la Dirección de Hidrocarburos y Petroecuador, se burlan de la desgracia y desesperación de los ibarreños (con problemas desde hace más de un mes) y ahora también de los quiteños, que de un lado a otro andan en pos de un miserable tanque de gas. Mientras eso sucede Don Rafael Correa, “¡Vuecelencia!”, el majadero del “noble corazón”, paseándose por España, ofreciendo sus "buenos oficios" a los inmigrantes ecuatorianos que en mala hora han tenido que viajar a la Puta Madre; disque interviniendo diplomáticamente ante su camarada de cagadas, Zapatero, que a punto está de descalabrar a los herederos naturales de la morisca España. Par de ¡h....p....s!

Seguro que la Manuela estaría orgullosa de las rameras y camastrones de ambigua sexualidad que han seguido su ejemplo patriótico. Desde sus palacetes burocráticos, seguramente degustando delicados entremeses, miran felices el resultado de su corrupto socialismo y torpe incompetencia: largas filas de ecuatorianos en busca de una bombona de gas, tostándose en medio de un solo canicular que los increpa por tolerar a tanto hijo de vecino y/o puta feminista.

viernes, 30 de abril de 2010

Ibarra cocinando con leña o, Gas Go Colombia.


¡Ah Ibarra, Ibarra, hasta cuándo Ibarra, hasta cuándo, ciudad del riachuelo de aguas sucias y nauseabundas más conocido como Tahuando, ciudad de los arropes de mora y los parqueos tarifados, hasta cuándo Ibarra!

¡Hasta cuándo Ibarra, permites que la corrupta e incompetente burocracia te robe, maltrate y humille!

¡Hasta cuándo Villa de San Miguel, permitirás que tus villanos recorran de un lado a otro, cansados, molestos, humillados, decepcionados, en pos de un simple y vulgar tanque de gas!

Pues sí estimado lector, con un poco de decepción y algo de vergüenza ajena, he de señalar que a la Laguna de Yahuarcocha, la Loma de Guayabillas, los monigotes de tanto y tanto santucho que abundan por aquí y allá, entre otros rasgos distintivos de Ibarra, ahora, se incluye ya con frondosa y aristocrática hidalguía la institución de “la escasez de gas doméstico”.

Sí, efectivamente, “la escasez de gas doméstico”, se ha vuelto una verdadera fiesta popular, que se festeja con periodicidad cada vez más repetida. Aclaro que cuando me refiero a "gas doméstico", hablo de las bombonas saturadas de gas licuado de petróleo usado en las cocinas para cocer nuestros alimentos, pues, de la palabra “doméstico”, se deduciría que existe un gas salvaje e indómito, y posiblemente así sea considerando los rumores que recorren los corredores del Palacio de Carondelet, acerca de los conciertos estruendosos, ocasionados por las explosiones furibundas provenientes de las obesas nalgas de feministas y socialistas del siglo XXI, luego de sus opíparas y suculentas orgías alimenticias.

Pero volvamos al asunto que motivó el post. Ibarra desde hace mucho tiempo ha sido despreciada y maltratada por los gobiernos de turno que han sido incapaces para solucionar el problema de la escasez de gas licuado. Es bochornoso mirar la incompetencia y cobardía de las autoridades de la ciudad, frente al abuso del que son víctimas los ibarreños y demás ecuatorianos que habitan esta ciudad.

Hace un par de años, cansado de buscar una pinche bombona con el escaso combustible me dirigí a la Defensoría del Pueblo. Ahí un burócrata, el Defensor del Pueblo, sí el Defensor del Pueblo que ironía ¿verdad?, me recibió, con trato educado debo reconocer. Le señalé que era inaceptable que la ciudad estuviera desabastecida prácticamente dos meses y que las autoridades no hicieran nada para solucionar el problema. Añadiéndole, que seguramente, dada la crisis, algún pillo en complicidad con la burocracia estaba haciendo “buen billete”, aprovechándose de la “oportunidad”.

El burócrata, luego de escucharme, señaló que hacían todo lo que estaba en sus manos pero que “la Refinería de Esmeraldas está en mantenimiento, se llevan el gas para Colombia, los avicultores lo usan para calentar a los pollos, etc”; excusas sobraron.

Luego de repetirme una y otra vez que el problema de escasez se solucionaría en las próximas horas, me despedí, consciente que difícilmente se cumpliría la profecía del falso agorero. Y así fue. En aquella ocasión el desabastecimiento se solucionó después de un mes, creo.

Bueno, fiel a la idiosincrasia, Ibarra, nuevamente está desabastecida de gas doméstico. Frente a la realidad de hombres, mujeres, muchos de ellos personas de edad avanzada, que cargan lastimeramente los pesados cilindros, los pipones de Alianza País, le culpan a todo, menos a su irresponsabilidad e ineptitud.

Entre otras excusas, como ya mencioné, está la fuga del derivado hidrocarburo a Colombia. Cantaleta de toda la vida. Los muy canallas, culpan de las escasez a los gran cabalios que armados de jacas de triste figura cruzan las fronteras cargados con cuatro o seis bombonas. Como que ese insignificante tráfico, justificara la notoria escasez. Por qué estos pipones de Alianza País, no escuchan las reclamos de la gente que denuncia que en la noche verdaderos convoyes repletos de cilindros llenos de gas cruzan la frontera, sin que nadie cuestione su paso. Seguramente les dirán que presenten la denuncia formal ante fiscal.

Ahora bien, ¡qué es lo irónico!, por lo menos en Ibarra, lo chistoso y cargoso del asunto es que Don Rafael Correa y Delgado, tiene fans por montones, esos mismos que andan de un lado a otro mendigando a la torpe burocracia un cochino tanque de gas. ¡Quién les entiende!, aunque en realidad sí que se les entiende, sí que se les entiende. En fin, cosas de mi tierra, de mi Ibarra, ciudad a la que siempre se vuelve. ¡Ah por cierto!, no será malito, si vuelve dará trayendo un tanquecito de gas, que ha de hacer.