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miércoles, 13 de enero de 2010

El Opus Gay.


Hace unas cuantas horas en un programa de noticias miraba la rueda de prensa del ex canciller Fánder Falconí, en las que se quejaba entre otras cosas de la fuerte reprimenda que su padrastro político le había encajado el sábado anterior. Prácticamente lo calificó de desleal y desequilibrado aunque naturalmente no usó esas palabras, pues, se nota claramente el temor que despierta en aquellas conciencias cauterizadas el prepotente liderzuelo de Alianza País.

Una vez terminada la rueda de prensa, la soldadesca socialista y las guarichas feministas salieron a expresarle su "solidaridad", pero, dejando en claro la sumisión que le guardan al “mudo” de Carondelet, por lo menos hasta que puedan seguir incrustando sus fauces en el tesoro nacional. Por ahí, siempre con perfil bajo, apareció ese fantoche que responde al nombre de Alberto Acosta, que ni corto ni perezoso le extendió sus afectos al progre socialista que abandonaba, herido en su ego chabacano, el barco inmoral del socialismo correano.

La locutora mientras tanto relataba los hechos señalando que grupos de ecologistas se habían acercado hacia el graduado de la Universidad Católica de Quito, digno representante de aquellas jorgas de vagos que gustan de las etiquetas y los cocteles protocolarios, como gentiles embajadores naturalmente.

Culminada la noticia, el siguiente reportaje presentaba a Roque Sevilla, distinguido politiquero vinculado con el sector empresarial turístico, relacionado estrechamente con la Unión Demócrata Católica o Democracia Popular de los ex presidentes Hurtado Y Mahauad, ambos graduados de la Universidad Católica de Quito. Luego de autoadularse, calificándose de amante de la naturaleza, la calavera con bigotes, que por cierto gusta de las corridas de toros como todo “chapetón de estirpe”, se quejó de que el "mudo" Correa había sido grosero con la comisión que se estaba encargando de obtener los miles de millones con los que el “mudo” chantajeaba a los llamados países del primer mundo, so pena de destrozar el parque natural Yasuní. Que chistoso, ¿verdad?, un representante de la Democracia cristiana, comandando una comisión del “mudo” Correa.

Terminada dicha nota, unos minutos después aparecía el greñudo Norman Wright, en su papel de concejal de Quito, hablando acerca del relleno sanitario de la capital. Otra rata cucurucha vinculada con la Democracia cristiana y la Universidad Católica de Quito. Ya mencioné que el “mudo” Correa es un graduado de colegio y universidad, católicas; ya mencioné que su “padre espiritual” Gustavo Noboa, católico, apostólico y romano, muy probablemente miembro del Opus Dei, es vaca sagrada de la Universidad Católica de Guayaquil. Como que hay una constante, ¿cierto? Como que la constante es la Universidad católica, apostólica y romana. ¿Verdad?

Las realidades apuntan a que estamos gobernados por los representantes del curuchupismo progresista; por los llamados seguidores de la Teología de la Liberación. Curuchupas disque sensibilizados que pretenden hacernos creer que luchan por los pobres, aunque su lucha difícilmente ha conseguido sacar de la pobreza y la ignorancia a la gran mayoría de católicos, apostólicos y romanos, que viven en la indigencia, sino todo lo contrario, hundirlos más al incluir el terrible ingrediente de la violencia.

En su mayoría los curuchupas progres, son los hijos de los curuchupas conservadores que antaño desfilaban emulando pacíficamente al Ku klux Klan estadounidense, con las banderitas moradas y rojizas del club racista Tradición, Familia y Propiedad o del Opus Dei. La gran mayoría graduados de las Universidades católicas de Quito y Guayaquil. Individuos que vieron en la porquería de socialismo una excusa y una herramienta efectivas que, finalmente les permitió acceder al poder, y a través de éste, a la riqueza económica, que es, al final, a lo que tiende todo curuchupa llámese o no, “libertario” o “socialista”.

Unida a esta nueva marea escatológica curuchupa, una suerte de instituciones y grupos sociales se han manifestado, arguyendo haber sido pisoteadas o maltratadas en el pasado. Entre éstos, los grupos homosexuales y lésbicos.

Quiero ser muy claro en señalar que lo que hagan las personas con sus vidas en la intimidad de sus hogares libre y voluntariamente es problema de ellas y solamente de ellas. La vida sexual de los seres humanos es un asunto privado, que les incumbe exclusivamente a cada uno de ellos. Lo que hagan los homosexuales o lesbianas en sus casas es su problema; por lo tanto, es un asunto que no me importa, no me interesa y sobre lo que no quiero saber nada. En lo que a mí respecta, la vida sexual de las personas es privada. Privada.

Pero me parece inmoral y asqueroso que la corriente progre curuchupa pretenda imponer una conducta anormal y antinatural como si se tratase de algo natural y perfectamente practicable. Señalar que la homosexualidad es una conducta normal es inmoral debido a las terribles repercusiones que dichas declaraciones pueden tener en niños y adolescentes, inconscientes de los daños emocionales y en general psicológicos que dichas prácticas pueden tener en sus mentes. Permitir que un grupo de individuos ridículos y trastornados desfilen desnudos o semidesnudos públicamente mientras desarrollan una suerte de bailes escandalosos, rimbombantes y vulgares, agrede la sensibilidad de las personas, y ataca los derechos de los niños, adolescentes y adultos en general a disfrutar de ambientes pacíficos y agradables. Si estas personas dicen que fueron agredidas en el pasado que dirijan sus reclamos a quienes los agredieron, pero, por favor, que no se desquiten con quienes nada les han hecho. Respeto básico por favor, respeto básico, nada más. Si quieren mostrar sus proezas "artísticas" y sus "autodeterminaciones" que vayan a un coliseo cerrado y ahí sí que hagan lo que les venga en gana.

Al igual que algunos ecuatorianos, me ha repugnado constatar como descaradamente los progres curuchupas pretenden imponer la homosexualidad a la sociedad en general, como si se tratara de una conducta o cultura similar a la heterosexual. Con repudio he observado que las lacras de Alianza País, el brazo político del Curuchupismo Progresista, han establecido "derechos positivos", que en realidad son verdaderos privilegios discriminatorios a favor de homosexuales y lesbianas, violando completamente el principio de Igualdad de todos ante la Ley.

Prácticamente en este país, ser una adulto joven y heterosexual, es casi un delito, pues, te pone en inferioridad de condiciones respecto de los demás, con el agravante de que si reclamas tus derechos los hijos y nietos del curuchupismo rancio te insultan diciéndote machista.

Si la tendencia curuchupa progresista se mantiene, realmente que las cosas se pintan muy mal para este País, lo digo porque la rueda de prensa de Fánder Falconí, y los posteriores abrazos y ósculos de las guarichas y la soldadesca socialista progre, conjuntamente con la presencia del lambón Alberto Acosta suenan a una potencial candidatura a la presidencia del mojigato Falconí.

Este supuesto distanciamiento entre las comadres puede ser simplemente una estrategia de los progres curuchupas para desarrollar un plan B en caso de que el “mudo” Correa caiga en desgracia definitivamente frente al pueblo. Cuidado ecuatorianos, nos venden el cuento de que Falconí es el ecologista conciliador, puro y honesto, que se enfrentó al Tirano por defender la naturaleza. Cuidado nos empiezan a vender el cuento chino de Fánder Presidente.

Ya basta de imposiciones progres; ya basta de ataques contra el “machismo”. Hay cosas que definitivamente son demasiado modernas para mi gusto. Llámenme anacrónico, pero, al igual que el león gusta de jugar con la leona, este perro prefiere felizmente jugar con su perra.