Tremenda batalla campal se desarrolló hoy en el edificio principal de la Universidad Central aquel que acoge a la Rectoría de dicha institución; así como en los alrededores del mismo. Debo reconocer que me resultó un tanto sorpresiva la noticia, no tanto por la capacidad brutal y terrorista del MPD, ya común en esos parásitos del sistema educativo, sino por la indefensión y poca capacidad de respuesta del correísta Edgar Samaniego, actual Rector de la Central.
Al típico estilo de “patitas para que las quiero”, el capitán del buque universitario, lo abandonó con una celeridad asombrosa; como si su propia existencia dependiera de aquello, y quizá así haya sido; los patriotas garrotazos en su correísta humanidad, lo advierten.
Las razones de la monumental invasión al H. (h posiblemente por hijuep...$$//$$) Consejo Universitario, radica en la decisión de Edgar Samaniego de apoderarse de uno de los socialistas negocios particulares de la Facultad de Filosofía, los colegios Odilo Aguilar y Manuel María Sánchez. Por cierto, que grosería e insolente infamia que el nombre de la madre de las ciencias, la virtuosa Filosofía, sea mancillada, al designarse a un nido de delincuentes, garroteros, picapedreros y vulgares seudocomunistas, con su ilustre nombre. Facultad de mentiras, violencia y mediocridad, debería llamarse.
Parece ser que Samaniego, ofuscado por el poder, obnubilado por los adulos de sus particulares sátrapas y seducido por la oportunidad de servirle a su majestad Rafael “el mudo” Correa, se olvidó de proteger su trasero. Es que no se puede entender, cómo, las huestes de adolescentes y matones chinos, ingresaron a los pasillos del Edificio Administrativo, sin apenas resistencia salvo por algunos seguidores de Samaniego, y luego de una batalla de “amores encontrados” en la que como efectivos montoneros salieron victoriosos, irrumpen en la sesión del Consejo Administrativo, sin mayores problemas. Increíble. Una cosa es evidente Edgar Samaniego no es capaz de defender a la Universidad Central del Ecuador. Es patente que, ni su propia seguridad fue capaz de garantizar, menos va a poder garantizar la seguridad de estudiantes y profesorado. Por lo mismo lo único que le queda a este tipo es renunciar; Samaniego debe renunciar.
Uno no entiende cómo es posible que colegios públicos, cuyos profesores reciben sueldos del Estado ecuatoriano sean dependientes de facultades y universidades públicas; socialismo en su en su típica expresión. Samaniego no tenía por qué asumir el control de los colegios en cuestión; ni él, ni las ratas del MPD, tenían por qué seguir usufructuando de ese negocio socialista; era el ministerio de Educación quien debía reclamar potestad administrativa sobre esos colegios. ¿Por qué el “mudo” Correa no asumió tal responsabilidad? Porque es un incompetente y un canalla.
Nótese que, mientras en la Universidad Central, correístas y emepedistas se masacran, bueno, en realidad emepedistas masacran a samanieguistas; en la suciedad de Asamblea el MPD y Alianza País, duermen juntos en la misma cama sodomita e incestuosa. Una verdad evidente.
Nótese también que las estratagemas brutales usadas hoy en la mañana por los matones del MPD, son las mismas que los mismos carroñeros del MPD y los garroteros de Alianza País encabezados entre otros, por el ex invasor de tierras ajenas, César Rodríguez, actualmente asambleístas correano, utilizaron para obtener la famosa consulta popular que dio lugar a la funestamente recordada Asamblea de Montecristi, que en mala hora parió la Constitución Correana. Acuérdense de las salvajes golpizas a varios diputados; recuerden las irrupciones violentas al Tribunal Supremo Electoral, al Tribunal Constitucional, con agresiones y destrucción de propiedad pública; todas realizadas por los delincuentes de Alianza País y el MPD.
Irónicamente, los que se beneficiaron del terrorismo del MPD, ahora de seguro, como típicos socialistas hipócritas que son, reclamarán las acciones que antes aplaudieron. El terrorismo y el heroísmo, son conceptos que se alternan inmoralmente de acuerdo a las groseras conveniencias de estos genuinos patriotas de buche y lengua.
Seguramente “el mudo” se aprovechará de este escándalo; vociferará, insultará, culpará al imperialismo yanky o talvez al chino, porque ya explotó el escandaloso préstamo de la venta irregular de petróleo, y necesita esconderse de su propia corrupción; justificará su pretendida y tramposa revolución universitaria; adulará las engañosas bondades de su proyecto de ley con la que pretende adueñarse de las universidades. Créanme que hasta me surge la duda, acerca de si, esto fue planificado. Estos patriotas son capaces de todo. Pescan a río revuelto, así como los ladrones equilibristas de Fabián Alarcón, con la huida de Bucaram; o los delincuentes forajidos, luego de la “valiente” salida de Gutiérrez. Estas ratas nacionalistas son capaces de eso y más.
Muchas personas, sabíamos que las universidades en el País andaban mal; la violencia que se desarrolló hoy en la Universidad Central es un parámetro que permite calificar la calidad de educación de ese centro. Aquello demuestra que los pipones que realizaron la inquisición a las diferentes universidades del País no pasan de ser un grupo de vagos corruptos que se limitaron a valorar los afectos a favor del “mudo” Correa y en función de aquello emitieron las respectivas calificaciones. La Universidad Central dominada y sometida por décadas por los delincuentes del MPD, con calidad A, Universidad de primer nivel, de verás que da risa. Pobre Universidad Central, no ha cambiado nada, sigue de mal en peor; y por qué debería cambiar si a los patriotas de la mentira y la demagogia les conviene que siga sacando generaciones y generaciones de esclavos y criados.

