lunes, 28 de diciembre de 2009
La metamorfosis de una cucaracha socialista en una cucaracha burguesa.
El mencionado evento se desarrolló en uno de los noticieros de Teleamazonas; el entrevistador Jorge Ortiz, el entrevistado el patriota disque defensor de los Derechos Humanos, Gustavo Larrea, más conocido como, “el Comandante Juan”, entre sus socios y amigos íntimos.
El diálogo en principio se dirigió al escandaloso caso de Angostura. Frente a los cuestionamientos de Ortiz, el ex ministro Gustavo Larrea, hijo de velasquista, fiel a su condición de politiquero profesional, se limitó a negar cualquier vinculación, aludiendo al típico cuento chino de su interés por encontrar una salida pacífica que permitiera la libertad de los secuestrados por la Guerrilla de las Farc. Cuestionó las fuentes que lo vinculaban en situaciones bastante comprometedoras, descalificó a los miembros de la fuerza pública que realizaron aquellos informes y adicionalmente se declaró víctima de persecución política, irónicamente en el gobierno que le ha garantizado impunidad. Nada nuevo, en realidad.
Un cosa que, sin embargo, es interesante en este asunto, y que ya se ha comentado, pero que voy a molestarme en volver a tocar, es que, Gustavo Larrea, personaje que siempre se jacta de su lucha incansable a favor de los Derechos Humanos de su jorga de amigos y socios de similar calaña, tenía como hombre de confianza, su subsecretario de Gobierno, a nada más y nada menos que Ignacio Chauvín, más conocido por su nombre de farra como “Comandante Nacho”; personaje que siempre se ha jactado de tener por amistades a los secuestradores de los personas a quien Larrea siempre dice, en labor humanitaria, pretendía liberar. Cómo que algo no cuadra, ¿verdad? Tú no pones como subsecretario de Gobierno a alguien que tiene amoríos, afectos y sentimientos a favor de personajes que secuestran a otras por motivos descarnados. No lo pones salvo que estés interesado en que ese tipo, esté, precisamente en aquel lugar estratégico para volver factibles tus metas u objetivos encubiertos.
Pero no es sobre el escándalo de Angostura, que pretendo comentar, no, nos salgamos del tema. Siguiendo con la entrevista, Ortiz entonces, le hace notar, que Larrea, en el pasado, fue un elemento más de un grupo denominado MIR, del cual formaron parte muchos individuos que incursionaron en prácticas violentas y actividades delincuenciales, disfrazadas con el sucio manto de una seudo ideología. Frente a estos hechos incuestionables, el mofletudo Larrea, inició el proceso de transformación, no de mono en hombre, como decía Engels, sino, de vago socialista en pipón burgués capitalista. Por su propia boca muere el pez dice un axioma popular; bueno en este caso, el comandante Juan se denunció, desenmascaró y presentó a sí mismo, como un miserable guiñapo humano.
Tácitamente gritó: “¡no soy comunista, ni marxista leninista, ni guevarista, ni bolchevique, ni nada que denuncie mi anterior pasado nauseabundo!”. Con garbo correano se definió como un: “Un hombre de izquierda moderna….”. “Izquierda” así se definen políticamente estas ratas, “de izquierda”, “de centro izquierda”, “de izquierda centralizada”, “de izquierda izquierdizada”, así se define el hijo de velasquista, “de izquierda moderna”. Me pregunto, ¿sería la misma ideología que lo llevó a formar parte del gobierno de Bucaram?, o es que involucionó o revolucionó de aquellas épocas a las actuales.
De repente a lo bruto, el hijo de velasquista, se lanza una retahíla de frases demagógicas en las que, las palabras Democracia y Libertad, son canturreadas una y otra vez. Hasta que finalmente la mentira parió al cinismo, “no creo en la estatización de medios de producción”, gruñó. ¡Qué bárbaro!, ¡qué pelmazo! Y enseguida, el tipejo pretende definir ese grosero cuento chino que se hace llamar Socialismo del Siglo XXI, negándolo como “estatización de la economía”, pero calificándolo de: “Socialización de la Economía”.
En el Ecuador han coexistido desde la creación misma del País, modelos como el esclavismo, feudalismo, socialismo y mercantilismo, definido este último como el capitalismo monopólico y codicioso, generalmente llamado conservadurismo mercantilista. Posiblemente en la actualidad, no nos encontremos con la crudeza del esclavismo y feudalismo, pero, es evidente que muchas manifestaciones de aquellos modelos son perfectamente visibles, si no en la forma, sí en el fondo. Pero, si ha existido un modelo que ha predominado conjuntamente con el conservadurismo mercantilista, ese ha sido el socialismo. Ahí está el Sector Público. El sector público o más ampliamente el sector estatal, se manifiesta a través del modelo socialista. Es decir, la estatización de aquellos medios, recursos, derechos, instituciones, etc., etc., etc.; que en teoría, son de todos los ciudadanos, del pueblo, lo que algunos patriotas llaman “socialización de la economía”; pero que en la práctica le pertenecen a las jorgas que controlan dichas instituciones o dichos Estados. Socialismo Puro.
Yo creo que alguien que nació, creció, engordó, apareó, parió, fastidió, rapiñó, etc., a costa de un modelo de producción ineficiente y falaz, lo menos que debería es callarse la bocaza, por haber tenido la posibilidad de cohabitar en semejante estado de cosas, que siendo inmorales, le permitió vivir como pipón burgués, mientras insultaba el estilo de vida del típico pipón burgués. Pero no, el comandante Juan, olvidando que usufructúo de su condición de pipón socialista del sector público; ahora, luego de beneficiarse del Socialismo del siglo XXI, se declara, antimarxista, antileninista y anticomunista, y probablemente antivelasquista, a pesar de ser hijo de velasquista. El miserable mordió “la mano de la hoz y el martillo” que en su momento le dio de tragar. Que figura se traduce, ¿traición?, parece que sí.
En su brusquedad el demagogo define a la “socialización de la economía” como: “Un sistema, de propietarios y productores”. Frente a eso, Ortiz, con razón le señala que ésa, es una característica clásica de un sistema capitalista. Ante la evidente contradicción el hijo de velasquista se limita decir con cínico desparpajo, “llámelo como usted quiera”.
Es increíble, Yo…….a veces ya no encuentro palabras….las cosas que se escuchan en televisión………eh…. bueno………no sé. Uno no entiende por qué la sociedad ecuatoriana tolera tanto. Somos testigos de las mentiras, los fraudes, los engaños, los crímenes, el terrorismo, de los sacrificados patriotas de la partidocracia, y sin embargo, la gran mayoría permanece indolente a esa lacerante realidad. Cuándo finalmente entenderán que los seres humanos tenemos el compromiso con nosotros mismos de instaurar un verdadero gobierno democrático. Cuándo lo comprenderán, o quizá lo saben, pero no les importa, quizá disfrutan viviendo bajo el yugo de la “democracia de la socialización de la economía”.
Gustavo Larrea virtualmente se declara capitalista y anticomunista.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
El narcisismo anticorreano y sus sicarios de conciencia.
Los niveles supinos de estupidez, mezclados con ese servilismo perverso, así como el odio ciego y absurdo, de los miembros de la oposición tradicional; generalmente partidocracia chapetona mestiza o populista conservadora, y sus viles testaferros, acolitados por sus respectivas manadas brutales e incondicionales; me permitieron esbozar la siguiente reflexión que debe entenderse metafóricamente: Si mañana Rafael Correa, sale con sus típicos aspavientos y paroxismo demagógicos, que por cierto, tan efectivos resultados le han generado, y critica la corrupción del Gobierno de Rafael Correa, implacable y rudamente; pues, seguro que la chusma anticorreana adulará servilmente a Rafael Correa, por criticar al Gobierno de Rafael Correa.
Para los típicos anticorreanos, la condición moral de quien cuestiona o crítica a Correa carece de importancia, lo único que interesa es que censure a Correa, con o sin razón. No interesa que sean pillos, ladrones, mentirosos, farsantes, demagogos, brutos y hasta asesinos; lo único que importa es que se opongan al Gran Patán. Ignorantemente ejercen aquel principio maquiavélico que dice: el fin justifica los medios. Pero lo más grave radica en que están dispuestos a recurrir a la injuria infame, la cobarde violencia y al terrorismo ruin en contra de quienes, pocos por cierto, ejerciendo al derecho a la Libertad de Expresión, opinan y presentan a sus adorados neo capataces y gamonales, como lo que realmente son, personajes comunes y corrientes que llegaron a sobresalir gracias a su falta de escrúpulos, ambición, engaño, codicia y ausencia completa de respeto por los derechos de los demás.
Hasta ahora recuerdo las palabras de Andrés Oppenheimer, famoso sicario de conciencia, que comentando en CNN, horas después de los atentados en las torres del World Trade Center, vomitaba más o menos lo siguiente: “el que no esté de acuerdo con las decisiones del Gobierno de Bush es un defensor de terroristas”. Pues, aquí en Ecuador, los cobardes terroristas y asesinos de conciencia, aquellos que dicen que, “sus días están contados si sigue como hasta ahora”, pretenden imponernos con violencia las consignas de sus infames patrones. Al ritmo de “el que no salta es correísta”, se ataca la Libertad de Expresión de aquellas personas que tienen el derecho a decir lo que piensan, aunque eso signifique expresar lo que muchos, canallas cobardes, no quieren escuchar. Grosera e hipócritamente, éstos, son los que critican los abusos del tiranuelo, hoy, enquistado en Carondelet.
Pero, más grave aún, es que todos los días, todos los días, los sicarios de conciencia, los cobardes terroristas, los dueños de la verdad y los criminales con impunidad garantizada; maltratan, injurian, amenazan, o violentan el derecho de los demás; si no torturan o asesinan; y sin embargo la chusma asquerosa, burguesa o guacharnaca, deliberadamente da las espaldas a esa infame y cruel realidad; o peor todavía defienden, encubren, justifican y festejan las mentiras y brutalidades de sus adorados capataces y amos; y hasta se dan el lujo de escarnecer a quienes cobarde e injustamente son agredidos o insultados, si no algo peor.
Por qué una persona decente, valiente e inteligente debería participar en "política", si por dar una simple opinión, es amenazada por la estupidez y el terrorismo, con el infame, “si sigue así, no durará mucho”. Cómo le pides a una persona honesta que intervenga en “política”, cuando aquel escenario no pasa de ser una asquerosa cloaca saturada por lo peor de una sociedad enferma y corrupta. Cómo.
Una de las razones de la gran popularidad de Rafael Correa se debe a que supo canalizar a su favor; el odio y desprecio que muchas personas sienten por: la partidocracia conservadora; los sectores económicamente opulentos que han sido beneficiarios de esta dictadura inmoral que ha sufrido y sufre el Ecuador; los gacetilleros dorados, verdaderos quintacolumnistas infiltrados en el periodismo profesional; en general, por aquellos patriotas con enormes rabo de paja que se constituyeron en el símbolo de la corrupción. Correa explotó ese desprecio, odio y repulsión; beneficiándose políticamente de aquello. Es así que, tantas cuantas veces aquellos cadáveres insepultos intentaron cuestionar la corrupción del gobierno de Correa, éste, se limitó a recordarle a la sociedad los antecedentes políticos delictivos de aquellos patriotas. Casi que se volvió un concurso asqueroso, una competencia de cual bando tiene rabo de paja más rechoncho y larguirucho. Naturalmente, treinta y tantos años de partidocracia conservadora, impactan más que 3 años de partidocracia socialista. Por lo mismo, Rafael Correa ha salido victorioso en aquel concurso de, “cuál es, más o menos corrupto”. Y seguirá haciéndolo hasta que su corrupción y la de sus testaferros lo vuelvan más repugnante que sus primos de la “derecha”; después de lo cual, el conservadurismo chapetón, volverá al poder. Círculo vicioso, ¿cierto?, amable lector.
Típico narcisista anticorreano es este personaje que responde a los nombres de Carlos Vera, sobre quien preferiría no comentar. Baste decir que, quienes fuimos testigos de la intolerancia, alevosía, egomanía y prepotencia de sus monólogos; o de sus entrevistas en donde, él, era la estrella y el dueño de la verdad; o sus arrebatos de furia en contra del personal de planta; o su paso “glorioso” por el gobierno de Durán Ballén; o su periodismo “imparcial e independiente”; conocemos de sobra la calaña de este sujeto.
Pero sí quisiera decir que, después del discurso del 26 de noviembre del 2009, en Quito, parque del Ejido, sector del Arbolito; estoy casi seguro que Rafael Correa luego de matarse de risa, debió frotarse las manos, ante la perspectiva de un enfrentamiento político con el “señorito del cabello al viento”. No creo equivocarme, dados los antecedentes y realidades, cuando digo que, durante la campaña de revocatoria del mandato, si llega a darse, el “mudo” Correa barrerá el piso con el “James Dean” guacharnaco. Eso, se verá reflejado en las urnas con una aplastante victoria; lo que se constituirá en un voluminoso espaldarazo durante las siguientes elecciones para presidente, con la consecuente, posible y casi garantizada reelección del “mudo”. Que vamos a hacer, así están las cosas, más todavía, cuando la oposición anticorreana y sus sicarios de conciencia, hacen campaña a favor de Rafael de Carondelet.
Con estos enemigos, ¡para qué amigos!:
domingo, 13 de diciembre de 2009
Woody Allen y sus "Bananas".
- Pero,…………el Universo está expandiéndose.
A lo cual la madre le responde de inmediato con un tiránico grito:
- ¡Y a vos que te importa!
Una escena de una película de Woody Allen, cuyo nombre francamente no me acuerdo, pero que aún hoy me causa mucha gracia. Una drama satírico extremadamente elocuente, diría Yo. Ahí está el pequeño adulto precoz, cuestionando los misterios del cosmos, deambulando con su pensamiento en las intrincadas infinitudes de la misteriosa existencia. Angustiándose por la depredación de la selva amazónica virgen; acongojándose por la realidad del hombre que tiene en su propio semejante a su más encarnizado enemigo; saludando a su nueva y permanente compañera, una dolorosa y ardiente, gastritis. Junto a él, su madre, una mujer dominante, soberanamente adoradora de las telenovelas y los programas rosados; con un amor propio más pequeño que el átomo más miserable y deprimido que se puede encontrar. Abandonada por el infeliz del marido que vio en la fuga su única alternativa frente a la posibilidad de ser devorado por aquella furia de pies fríos y sexualidad incierta. Quejumbrosa y amargada, resentida y frustrada, por no poseer los enormes pechos de silicona de las modelos que observa en televisión y que tanto envidia; disgustada por lo que ella considera su desafortunada estrella; irritada por no haber tenido la suerte de tener un niño común y corriente de esos tan repetitivos y cansinos, en lugar de ese tan original y según ella extremadamente tonto………………………Pero esperen, que estoy haciendo, a dónde quiero llegar con todo esto, la razón de este post no era vagabundear en las disquisiciones del pensamiento. No, mi intención más bien era, y ciertamente lo será, desde ahora, presentar a su consideración estimado lector el talento de Allan Stewart Konigsberg, más conocido por su nombre comercial como Woody Allen, a través de una secuencia muy interesante y entretenida del filme “Bananas”, 1971; excelente película; escrita, protagonizada y dirigida, por el pelirrojo de pinta desgarbada. No me parece acertado introducir una breve sinopsis de la película, más que nada por consideración a usted amigo lector, quizá el pequeño corto que incluyo le estimule a observar completamente la película, solo decirle que el mayordomo ciertamente no es el asesino. Disfruten del talento de este genial comediante. Ah, y a ver si reconocen al bravucón, un tipo que comenzó como boxeador y luego incursionó, entre otras actividades, en la demolición; un elemento adicional que, en mi opinión, convierte a esta escena en un clásico.
martes, 8 de diciembre de 2009
Los brutales amoríos de los aliados del “mudo” Correa.
Tremenda batalla campal se desarrolló hoy en el edificio principal de la Universidad Central aquel que acoge a la Rectoría de dicha institución; así como en los alrededores del mismo. Debo reconocer que me resultó un tanto sorpresiva la noticia, no tanto por la capacidad brutal y terrorista del MPD, ya común en esos parásitos del sistema educativo, sino por la indefensión y poca capacidad de respuesta del correísta Edgar Samaniego, actual Rector de la Central.
Al típico estilo de “patitas para que las quiero”, el capitán del buque universitario, lo abandonó con una celeridad asombrosa; como si su propia existencia dependiera de aquello, y quizá así haya sido; los patriotas garrotazos en su correísta humanidad, lo advierten.
Las razones de la monumental invasión al H. (h posiblemente por hijuep...$$//$$) Consejo Universitario, radica en la decisión de Edgar Samaniego de apoderarse de uno de los socialistas negocios particulares de la Facultad de Filosofía, los colegios Odilo Aguilar y Manuel María Sánchez. Por cierto, que grosería e insolente infamia que el nombre de la madre de las ciencias, la virtuosa Filosofía, sea mancillada, al designarse a un nido de delincuentes, garroteros, picapedreros y vulgares seudocomunistas, con su ilustre nombre. Facultad de mentiras, violencia y mediocridad, debería llamarse.
Parece ser que Samaniego, ofuscado por el poder, obnubilado por los adulos de sus particulares sátrapas y seducido por la oportunidad de servirle a su majestad Rafael “el mudo” Correa, se olvidó de proteger su trasero. Es que no se puede entender, cómo, las huestes de adolescentes y matones chinos, ingresaron a los pasillos del Edificio Administrativo, sin apenas resistencia salvo por algunos seguidores de Samaniego, y luego de una batalla de “amores encontrados” en la que como efectivos montoneros salieron victoriosos, irrumpen en la sesión del Consejo Administrativo, sin mayores problemas. Increíble. Una cosa es evidente Edgar Samaniego no es capaz de defender a la Universidad Central del Ecuador. Es patente que, ni su propia seguridad fue capaz de garantizar, menos va a poder garantizar la seguridad de estudiantes y profesorado. Por lo mismo lo único que le queda a este tipo es renunciar; Samaniego debe renunciar.
Uno no entiende cómo es posible que colegios públicos, cuyos profesores reciben sueldos del Estado ecuatoriano sean dependientes de facultades y universidades públicas; socialismo en su en su típica expresión. Samaniego no tenía por qué asumir el control de los colegios en cuestión; ni él, ni las ratas del MPD, tenían por qué seguir usufructuando de ese negocio socialista; era el ministerio de Educación quien debía reclamar potestad administrativa sobre esos colegios. ¿Por qué el “mudo” Correa no asumió tal responsabilidad? Porque es un incompetente y un canalla.
Nótese que, mientras en la Universidad Central, correístas y emepedistas se masacran, bueno, en realidad emepedistas masacran a samanieguistas; en la suciedad de Asamblea el MPD y Alianza País, duermen juntos en la misma cama sodomita e incestuosa. Una verdad evidente.
Nótese también que las estratagemas brutales usadas hoy en la mañana por los matones del MPD, son las mismas que los mismos carroñeros del MPD y los garroteros de Alianza País encabezados entre otros, por el ex invasor de tierras ajenas, César Rodríguez, actualmente asambleístas correano, utilizaron para obtener la famosa consulta popular que dio lugar a la funestamente recordada Asamblea de Montecristi, que en mala hora parió la Constitución Correana. Acuérdense de las salvajes golpizas a varios diputados; recuerden las irrupciones violentas al Tribunal Supremo Electoral, al Tribunal Constitucional, con agresiones y destrucción de propiedad pública; todas realizadas por los delincuentes de Alianza País y el MPD.
Irónicamente, los que se beneficiaron del terrorismo del MPD, ahora de seguro, como típicos socialistas hipócritas que son, reclamarán las acciones que antes aplaudieron. El terrorismo y el heroísmo, son conceptos que se alternan inmoralmente de acuerdo a las groseras conveniencias de estos genuinos patriotas de buche y lengua.
Seguramente “el mudo” se aprovechará de este escándalo; vociferará, insultará, culpará al imperialismo yanky o talvez al chino, porque ya explotó el escandaloso préstamo de la venta irregular de petróleo, y necesita esconderse de su propia corrupción; justificará su pretendida y tramposa revolución universitaria; adulará las engañosas bondades de su proyecto de ley con la que pretende adueñarse de las universidades. Créanme que hasta me surge la duda, acerca de si, esto fue planificado. Estos patriotas son capaces de todo. Pescan a río revuelto, así como los ladrones equilibristas de Fabián Alarcón, con la huida de Bucaram; o los delincuentes forajidos, luego de la “valiente” salida de Gutiérrez. Estas ratas nacionalistas son capaces de eso y más.
Muchas personas, sabíamos que las universidades en el País andaban mal; la violencia que se desarrolló hoy en la Universidad Central es un parámetro que permite calificar la calidad de educación de ese centro. Aquello demuestra que los pipones que realizaron la inquisición a las diferentes universidades del País no pasan de ser un grupo de vagos corruptos que se limitaron a valorar los afectos a favor del “mudo” Correa y en función de aquello emitieron las respectivas calificaciones. La Universidad Central dominada y sometida por décadas por los delincuentes del MPD, con calidad A, Universidad de primer nivel, de verás que da risa. Pobre Universidad Central, no ha cambiado nada, sigue de mal en peor; y por qué debería cambiar si a los patriotas de la mentira y la demagogia les conviene que siga sacando generaciones y generaciones de esclavos y criados.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Los patriotas de la tortura brava.

Parece ser que muchos correístas verdeaguados, ecologistas de cabaret, disfrutan mucho de la tortura en contra de los animales; pues, uno de ellos, un pobre diablo de apellido Roldán, que ha llegado tener cierta notoriedad debido a su natural bravuconería y alcahuetería a favor del “mudo”, estaba también gozando del espectáculo de sadismo inconmensurable. Claro, la prostituta insolente, al ver que el patriota ofendía la “majestad” de su “macho”, se lanzó cual ariete a reclamar la demagogia del chauvinista anticorreísta, obviamente con su integridad perfectamente garantizada por la policía que lo custodiaba. El resultado, no pasó de ser el típico circo barato dirigido a manipular los amores de la torpe chusma.
El día de ayer, en el camal de Iñaquito, se manifestaron, una vez más, una serie de escenas bochornosas, sicalípticas y desgraciadas, que definitivamente reflejan la verdadera realidad de un país, de una sociedad, de un sistema, completamente enfermos.
Individuos carentes de sensibilidad, alienados y subordinados a tradiciones demenciales y ruines; enfrentados, a otros, diferentes en forma, pero exactamente iguales, en el fondo. Cómo entender que un grupo de personas que reclama por justicia, libertad, sensatez, y demás derechos ciertamente válidos, desde esas mismas gradas, festejen el martirio de una animal atemorizado y desesperado por sobrevivir; grupos de quiteños y ecuatorianos saturados de complejos y prejuicios, personas indolentes al sufrimiento de un animal que nada les ha hecho, y que, escandalosamente, al amparo del trago y su ausencia de escrúpulos, se constituyen en cómplices de un acto aberrante que ofende el buen nombre de Quito, constituyéndose en una lacra infame que agrede la silueta hermosa de esa ciudad cosmopolita.
La chusma oligarca y el populacho burgués no pueden renunciar a su responsabilidad en la desgracia del País. Los chapetones mestizos pusieron presidentes conservadores, colocaron dictadores fascistas, se beneficiaron de la corrupción de esas dictaduras; se enriquecieron descaradamente gracias a esos botines. Pero, con el tiempo, facilitaron y cultivaron el ascenso de sus primos socialistas y seudocomunistas al poder. El curuchupismo ecuatoriano es uno de los principales responsables del ascenso de Alianza País; son cómplices de la corrupción de Correa; pertenecen a una misma matriz perversa, La Partidocracia.
Tristemente el drama sanguinario que se vive en el camal de Iñaquito, se convierte en una metáfora; una alegoría que golpea la sensibilidad de la gente decente, que agrede las fibras más íntimas del ser, que le hace a uno avergonzarse de formar parte de la especie humana, de compartir características físicas similares a las de aquellas bestias bípedas, hambrientas de sangre, vileza y trago. Ahí están los patriotas, curuchupas avergonzados de su herencia india, amigos del mercantilismo conservador, mercaderes de la codicia disfrazados por su lengua feroz de “liberales”, disque enemigos del comunismo; por allá, los pipones del socialismo, las prostitutas del capitalismo puro, jactándose de su comunismo tiránico mientras engordan gracias al consumismo; todos gritando al unísono, “¡Ole, ole, ole, ole, matador!”; compitiendo entre sí , a ver cual se emborracha más rápido o cual arroja más improperios a las “distinguidas” madres de sus opositores “políticos”; abajo, en aquel círculo maldito, un grotesco jifero, un ampuloso torturador que con gestos homosexuales y degenerados se mueve al ritmo de los adulos de capitalistas y socialistas que rugen de placer malsano; más allá, un montón de carnes sanguinolentas, todavía sensibles, vivamente destrozadas, asaeteadas, crispadas de dolor; atemorizadas por la brutal violencia, nerviosas por los infames insultos, ignorante de las razones por las cuales era víctima de aquella monstruosa sevicia; ¡nada!, casi nada quedaba de aquel hermoso animal, de aquel milagro de fuerza, dinámica y gallardía; ¡no, en realidad, nada!, nada quedaba; el bruto amoral de dorados honorarios había cumplido con la misión encomendada por aquel hato impío de falsos humanos; la brutalidad y perversidad habían triunfado una vez más; socialistas y capitalistas, se retiraban, luego, felices de haber dado rienda suelta a sus bajas pasiones; habían masacrado una vez más, la esperanza y la virtud. Pero, qué importaba el dolor ajeno, el sufrimiento y la consolidación de la barbarie, si esas bestias humanizadas, finalmente habían sido consecuentes con su naturaleza y tradición.
lunes, 30 de noviembre de 2009
No existe Libertad sin responsabilidad: Lo dice el "mudo" Correa.
Nótese que en el concepto de Libertad, está incluida la responsabilidad del sujeto respecto de sus actos. Por lo mismo hablar de Libertad con responsabilidad es redundar absurdamente. Si a eso le añadimos el componente moral que lleva implícita La Libertad, en función de su calidad de virtud, entonces, podemos decir que, el hombre libre es honrosamente responsable de sus actos libérrimos. La responsabilidad no es un condicionante, no limita ni restringe el derecho a ser libres o a ejercer las libertades de las que gozan o deberían gozar los seres humanos.
En un sistema Democrático, en una sociedad de hombres libres, con un Estado sometido a la voluntad de los civiles, con burócratas y servidores públicos cuya existencia depende del buen servicio que brinden a sus jefes, los ciudadanos; ¡jamás!, jamás las acciones humanas respaldadas por la Libertad, pueden generar consecuencias negativas.
Pero, es patente, público, salta a la vista con inusitada violencia que, los ecuatorianos, no vivimos en un Estado de Derecho, ni ayer ni hoy; no; lo cierto es que desde los inicios de este País hasta la fecha, el sistema de Gobierno, si se puede llamar sistema a eso, ha sido la Dictadura, con sus diferentes modalidades. Jamás ha habido Democracia en el Ecuador, quien diga lo contrario es un maldito farsante. Asistir periódicamente a votar en un mercadillo mafioso, monopólico, fraudulento, hereditario y dictatorial, definitivamente no es un símbolo democrático.
Solamente en Gobiernos y sistemas totalitarios, esclavizadores, alienantes, terroristas, intolerantes, dirigidos por tiranuelos corrompidos, se podría hablar de Libertades con responsabilidades, pues a través de esa sucia estratagema, se conseguiría regular, limitar o eliminar aquel derecho. Lógico que sea así, pues a los tiranos les interesa instaurar un sistema que permita perseguir cualquier manifestación moral de Libertad, para de esa manera extinguir al hombre libre en esa sociedad.
Realmente sobre este tema he escuchado verdaderas barbaridades. El otro día, durante la marcha contra la ley mordaza en Guayaquil, alcancé a escucharle a una vieja curuchupa politiquera, de esas que critican a Rafael Correa porque envidian los latrocinios del “mudo”; mujer pública que debe extrañar las épocas en que podía pasearse y disfrutar a costa del tesoro nacional. Esa “señora”, con un dejo racista, crapuloso y menospreciativo, dijo más o menos lo siguiente: “no se puede ser, humano, si no eres libre”. De veras que, estos patriotas que llegan a tener plata gracias a un sistema político corrupto y a una incultura social inmoral, basada en la racionalización de pillaje y hasta el crimen, e incluso una concepción tercermundista del destino manifiesto, definitivamente, no me simpatizan. Yo no justifico a la gente que apoya a Correa con la tonta excusa de oponerse a la torpeza de la chusma oligarca; pero, que bestia, esta gente que se cree “la crema y la nata”, sí que son que gentecita para corriente. Según el “razonamiento” de esta “dama” guayaquileña, los esclavos africanos de los siglos XVIII, XIX y XX, no eran seres humanos; una perla más una perla menos, que importa, si al final la mayoría no se da cuenta, ¿cierto? Y esos son, los que pretenden liderar la oposición contra el tirano Correa; como para practicar el sentido del humor gris.
Créanme que Yo, no veo mayor diferencia entre Jaime Nebot Y Rafael Correa; según sus respectivos seguidores, que por cierto los alaban incondicionalmente, ambos han hecho “obras majestuosas y formidables para los hijos del pueblo, ¡sus entrañables hijos!”. Al escuchar aquellas frases me digo, ¡de qué diablos están hablando!; desde cuando los jefes de los criados les deben pleitesía a éstos. Los ciudadanos elegimos funcionarios públicos para que nos sirvan, no para que nos exploten, ni nos manipulen o nos roben, peor repriman; cumplir sus funciones eficente y honradamente es su deber, su obligación, para eso les pagamos. Someterse a sus manipulaciones, adularlos descaradamente, reducirse a la condición de simples y abyectos esclavos dispuestos a despedazar a todos aquellos que no compartan las consignas autoritarias de los temibles y siniestros tiranos que gruñen con sus infames fauces, solamente demuestra que en aquellas tristes tierras: no existe libertad sin responsabilidad.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
El currículo de un pipón dorado.
Francamente ya me cansé de escuchar las supuestas dotes de estadista del “excelentísimo señor presidente” Rafael Correa. De manera permanente los incondicionales del socialismo del siglo XXI, se desgañitan señalando el excelente currículo que dispondría este personaje locuaz de la politiquería ecuatoriana. Por ese motivo me molesté en revisar las supuestas credenciales ilustres de ese individuo.
A medida que iba revisando tan sin igual lista de “méritos”, confirmaba las opiniones y certezas que tengo de este sujeto, aunque debo confesar que no puede evitar reírme de tamaña cantidad de manifestaciones y jactancias pueriles, mediocres y vanidosas. El tipo se cree un genio.
Los títulos, “honores”, cargos, trabajos realizados, datos biográficos, etc., solo demuestran que este personaje lenguaraz, en términos de calidades es uno más de la manada; además que, siempre estuvo vinculado con las prebendas mediocres ofrecidas por el Estado, la administración pública y muy excepcionalmente la burocracia privada "académica"; aunque es obvio que alguien en algún momento le enseñó las malas costumbres y los vicios que hoy, en su papel de tácito Dictador tan efectivamente desempeña; vicios como el arribismo o la demagogia.
Su permanente vinculación con diferentes cargos públicos nacionales y extranjeros, lo exponen, como un sórdido beneficiario de la cultura asquerosa del tráfico de influencias. Es conocido que, para ser pipón en determinadas instituciones estatales necesitas ser un adulón titulado y contar con padrinos que muevan los hilos del enredado sistema público, de otra manera no puedes acceder a los susodichos entes. Y Correa de acuerdo con su dilatada trayectoria como pipón tecnócrata ciertamente los tuvo. En resumen el tipo, es un burócrata de los pies a la cabeza; pues ha vivido y dependido del Estado toda su vida.
Una de las particularidades de su vida estudiantil radica en el usufructo de las tan promocionadas y glorificadas becas; muchos piensan que quienes reciben tales beneficios son los mejores estudiantes; no necesariamente es así. Las influencias y compadrazgos son muy comunes y visibles en aquellos que se benefician de las mediocres, falsas y frías muestras de solidaridad del Estado. Muchos dirán que las becas han permitido que muchos estudiantes de escasos recursos puedan culminar sus estudios o perfeccionarse; Yo no estoy tan de acuerdo con aquello. En términos de ayuda económica una beca puede resultar positiva, pero en términos de rendimiento académico resultan negativas. ¿Por qué? Porque presionan al estudiante a sacar permanentemente buenas notas. La beca se vuelve una espada de Damocles, que presiona cual imposición arbitraria la mente y tranquilidad del estudiante. Todos quienes han pasado por las aulas y han desarrollado un mínimo de buen sentido, saben que, por más buen estudiante que seas siempre existe la posibilidad de que no te vaya bien en las diferentes pruebas, deberes, exámenes y demás test de calificación. Existen muchos imponderables y circunstancias extras al estudio que terminan influyendo en el resultado final de las diferentes calificaciones. De manera que, aquel estudiante que, teniendo una beca, por diferentes situaciones saca una mala nota, termina enfrentándose a una serie de alternativas deshonrosas para mejorar su calificación, como por ejemplo: adular servilmente al profesor, ofrecer escondidamente algún regalito a su “severo maistro” o humillarse, ofreciéndose en todo lo que esté a su alcance para no perder la tan ansiada limosna económica. Es decir, la beca lo que hace es hipotecar la paz y tranquilidad de ese pobre muchacho.
La prueba evidente de que las becas no garantizan que el resultado sea un profesional honesto, responsable y sincero, lo tenemos en “vuecelencia el excelentísimo señor presidente”. Sí, Rafael Correa es el resultado de las becas. Basta ver lo extremadamente educado que es, o sus capacidades socialistamente responsables, para concluir que el “mudo” entró a Lovaina, pero Lovaina no le entró al “mudo”; o quizá, que la infame Lovaina tristemente descubrió al “mudo” que había en Rafael Correa y lo dejó salir para desgracia futura de los ecuatorianos.
Pero, el problema va más allá de sus capacidades intelectuales o académicas; tiene que ver con sus calidades urbanas, morales y humanas. Hasta hoy recuerdo las imágenes del “mudo” ejerciendo sus patentes dotes de estadista del socialismo del siglo XXI, cuando se puso a pelear en Salinas con una mujer cualquiera, que desde un balcón lanzaba gritos a favor de otro politiquero antagónico del líder de Alianza burocrática. Que decir de sus incansables, desvergonzados y pornográficos parloteos sabatinos; teatro grosero y calenturiento para la chusma alienada y para consolidar su imagen de caudillo tercermundista. De su calidad como economista ni se diga, la inflación, el desempleo, la recesión, la producción estancada, son muy decidoras. Peor de su calidad moral; por aquí los escándalos de los contratos seudoemergentes; por allá, los nuevos ricos, los neo oligarcas del socialismo del siglo XXI, ostentando su socialista riqueza frente a las narices de los beneficiarios del bono de la limosna; por acá las bolivarianas máquinas tragamonedas estafando a los tontos y bobos seguidores del “mudo” y sus 40 ladrones.
Señoras y señores, la experiencia popular nos dice que el papel aguanta todo. Sus folklorismos ridículos y patéticos los desnudan en su verdadera faceta de casi analfabetos con Postgrado. Cretinos, ignorantones, bobalicones con muceta; pipones con mitra intelectualoide ufanándose con sus negociados, onerosos y apestosos títulos de phd., magíster, hjsdpt; manadas y manadas de imbéciles con cartones preimpresos comprados unos a distancia con pagos a plazos y otros al contado; y que en términos de honestidad, no valen nada.
Negocio y vanidad, al final todo culmina en eso, negocio, codicia, dinero a cualquier precio y vanidad infinita; los unos están dispuestos a pagar y los otros a cobrar. Esas son las verdaderas razones por las cuales los dueños del Estado y de las universidades se inventaron el título de cuarto nivel; un acto de asqueroso mercantilismo y sucia corrupción para enriquecerse a costa de los egos enfermos de aquellos que seguramente hicieron de la copia en su fase de escolares y estudiantes toda una “institución cultural”. Si pagas los $7000,...10.000,... “¡quién da más, quién da más,…… el phd, vendido al vago de Alianza P… en $12.000!”, pues, automáticamente te conviertes en un científico y entonces y solo entonces puedes asumir algún cargo público importante; porque las ratas dueñas de la gran farsa se preocuparon en reformar las leyes y los reglamentos, acorde a la farsa académica, para consolidar su presencia en el Estado. ¡Qué tal!, como para iniciar una verdadera revolución al estilo de la bronca francesa, claro que los ciudadanos franceses de mediados y finales del siglo XVIII, como que tenían un poquito más de dignidad que las manadas de ecuatorianos de principios del siglo XXI, aunque no puedo afirmarlo, pero, en fin. En lo que a mí respecta “señores” politiqueros, permítanme decirles que pueden agarrar sus mercantilizados masterados, y metérselos por donde mejor les convenga.
Afortunadamente hay una institución honorable que se llama Autodidactismo, al que no podrán asaltar ni con mandatos, ni con ninguna forma de autoritarismo vil.
Hace algunos meses escuché ciertas declaraciones de Julio César Trujillo, curuchupa renegado de esa cosa réproba llamada Democracia Católica, ahora, asesorando a los politicastros de Pachakutik. En esa ocasión el veterano en un momento de lucidez, habló inteligentemente, expresando aquellas palabras con las que concuerdo plenamente. Cuando un periodista le consultaba por qué se había abstenido de participar en el concurso “Estarellas” para nombrar a los nuevos jueces de la Corte Suprema, Trujillo dijo algo más o menos así: “No gracias; además yo solamente tengo mi título universitario y mi cédula de identidad.” Palabras de ese calibre rara vez se escuchan en un noticiero.
Me pregunto, ¿tendré oportunidad en alguno de los concursos organizados por la actual partidocracia?; Déjenme ver; ¿cuál es mi patrimonio moral e intelectual?: Mi título universitario obtenido en la U. Central del Ecuador, de tercer nivel naturalmente; la cédula de identidad que da fe certera de mi condición de ecuatoriano, nacionalidad de la que me siento conforme; mi modesta experiencia en el campo privado; no haber formado parte de la partidocracia, ni haberme beneficiado de sus patriotas costumbres; y la opinión favorable de un pequeño grupo de personas respetables que me conocen. Usted que dice amigo lector, mi modesto currículum vitae tendrá oportunidad con los inmensos currículos de los hijastros de la Manuela de Thorne; habrá esperanza frente a los montones y montones de cartones de los grasientos patriotas del socialismo del siglo XXI. No tengo dudas al respecto. En el Gobierno de corruptos, por corruptos y para corruptos; los concursos tramposos los ganan definitivamente ¡los corruptos!
Esas algunas de las realidades académicas………. funestas realidades académicas de este país; los brutos corrompidos gobernando y monopolizando todas las instancias del poder. Los ahijados de Ignacho de la Cuchilla, chupando y mamando patrioteramente, como su padrino en los inicios de la disque República; épocas de oscurantismo intelectual y moral, muy similares a los actuales.
Una realidad decepcionante,……. pero no nos deprimamos, si lo hacemos, entonces sí, triunfan los politicastros doctorados en la mentira, el latrocinio y la perfidia. Más bien repudiémoslos generosamente, rechacemos sus sonrisas insidiosas y encubridoras de sus delitos; apreciémoslos en lo diminutos e insignificantes que son, seamos justos con ellos, independientemente de su condición de curuchupas conservadores o socialistas pipones. De manera que la próxima vez que vean un currículo escandalosamente pipón, no se sorprendan que simplemente se trate de las vanidades y falacias de algún oportunista mendaz, beneficiario de los oprobiosos vicios de la politiquería bellaca.

