lunes, 25 de enero de 2010

Sobre demagogia, manipulación y encubrimiento.

Qué es la demagogia, según el diccionario, es la degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder. Así, cuando los politicastros adulan descaradamente al pueblo, o dicen lo que a la gente le gustaría escuchar, aunque en el fondo piensen diametralmente lo opuesto.

Un ejemplo de esta perversión la vemos cuando los politiqueros frente a un acto evidente y desvergonzado de corrupción, recurren al paroxismo mentiroso, para impresionar a la gente y sobre todo ganarse la confianza y el favor de la torpe chusma. De manera que no es de sorprenderse que los políticos corruptos terminen cuestionando públicamente la corrupción en general, cuando en la intimidad de la burocracia son sus principales causantes, protectores y beneficiarios.

Qué es la manipulación, entre otras definiciones, es la acción y efecto de intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros, en la política, en el mercado, en la información, etc., con distorsión de la verdad o la justicia, y al servicio de intereses particulares. Estratagemas muy comunes sobre todo en países donde predominan la injusticia, la estupidez y la mentira, como nuestro querido Ecuador por ejemplo.

Una herramienta muy usada para manipular es la caja para tontos, o más comúnmente conocida como Televisión. Desde aquel medio, el hombre común y corriente, adicto a la caja para tontos, recibe horas y horas de adiestramiento que terminan convirtiéndolo en una virtual máquina dispuesta a obedecer lo que los dueños de la caja electrónica establezcan. Es así que si un arlequín vocifera una verdad a medias canturreándola como algo incuestionable, la chusma estúpida se traga esa mentira y la defiende a capa y espada. Pero, si un hombre, ajeno a esa falsa realidad, denuncia una verdad incuestionable que desnude aquella infame mentira, la chusma alienada y sumisa a sus amos, rechaza tal desengaño, se traga la mentira y posiblemente persiga, satanice o simplemente ignore a ese atrevido sacrílego y su “irreverente anatema”. La caja para tontos es sin duda muy útil para quienes desean imponer su visión perfecta de un mundo inmoral.

Llama la atención por ejemplo que cuando aquella manipulación en contra de la sociedad afecta los intereses económicos, de grupos, principalmente, enseguida los testaferros de aquel grupo reclaman por aquella ciertamente alevosa y malintencionada campaña agresora e invasora. Pero, cuando la acometida beneficia a todas las mafias dominantes, nadie, de aquellas organizaciones patrioteras reclama; por aleve y ofensiva que sea contra las masas.

Qué es el encubrimiento, sino, la conducta delictiva consistente en participar en un delito con posterioridad a su ejecución, evitando el descubrimiento de sus autores o auxiliándolos para que obtengan los beneficios de su acción.
Qué definición tan certera para señalar el caso de cierta persona, acusada de atropellar y matar a una joven, por un gran número de testigos ; pero que gracias a su condición de “vaca dorada” de aquella sociedad de castas, condición que le colocaba por encima de la ley, le garantizó impunidad; afortunadamente para ella y por desgracia para los familiares de la víctima, recibió el auxilio incondicional de sus iguales, los criados y capataces de aquel sistema de amos y esclavos, casi dueños de instituciones públicas, caracterizadas por ser lugares donde confluyen los peores vicios de aquella grosera especie.

Consideré necesarios plantear estos antecedentes introductorios, respecto del video que incluyo a continuación y que contiene la entrevista de una cheerleader del periodismo casi farandulero a una politiquera demagoga y encubridora; alternados con ciertos comentarios del titular del blog.


María Paula Romo sobre los fiscales y su comunicado en favor de Pesántez.

video

6 comentarios:

Juan Montalvo dijo...

Lo cierto es que este comunicado corporativista es gravísimo. Establece, muy a las claras, las cotas de servilismo a las que se ha llegado en nuestro sistema de "justicia". La verdad es que todavía no salgo de mi asombro: ¿estos arrastrados son los encargados de demostrar la culpabilidad de asesinos, violadores, estafadores, ladrones y demás rapiña social?

Y luego se queja el mudo que la "prensa corrupta" culpabiliza siempre sin tratar de sospechoso o supuesto (claro que él, lanzando su veneno diciendo que Balda tenía que ir a la cárcel por unas grabaciones que Balda no grabó, tampoco le hace ningún bien a la defensa de la presunción de inocencia)... Las instituciones estaban en muy mal estado cuando llegaron los revolucionarios, hoy agonizan en podredumbre.

Anónimo dijo...

Ke me late ke este sera otro caso ke ira a la Corte Interamericana de DD.HH.

Hermann dijo...

Saludos

La Fiscalía representa a la sociedad pero al Fiscal lo nombran los jefes de los partidos politicos.

No vendrá siendo hora que el Pueblo escoja por medio de elecciones a Fiscal General y Contralor G???????

Igual la partidocracia meteria a su gente pero por lo menos no ganarían meretrices como Mariana Yepez o el chapa Wacho Pesantes.


Es una posibilidad que deberiamos considerar.

quiteño libre dijo...

Pucta que fea mezcla CHAPA Y ABOGADO !.

Saulo Ariel dijo...

Me haces reír con tu opinión sobre Pesántez. Permíteme añadir a tus palabras "...y que odioso el pedante amanerado".
Hace unos momentos escuchaba que el ex criadillo de la ex fiscal Mariana Yépez, tiene un par de páginas en Facebook, en las que promociona su futura candidatura a la Presidencia. Como no reirme de estos patriotas advenedizos del arribismo.
Y por qué un burdo pelafustán como el Fiscal correano no podría ser presidente de este País, considerando los personajes insolventes que han llegado a tan alta función. Pero si actualmente sufrimos a un bravucón cobarde. Posiblemente el achupaleño, viendo al "mudo", sintió envidia y se dijo: "si el bocón pudo por qué yo no también", obviamente usando esa jerga tan característica en este alevoso e insignificante individuo.

En otro asunto aunque también vinculado con las lacras de la politiquería nacional, miraba en el mismo noticiero que el "mudo" completamente fuera de sí, había ordenado meter preso a otro ciudadano que según el imbécil se había atrevido a expresar una opinión que el tiranuelo consideró insultante.
Sus guardianes celosos, enseguida agarraron a una persona, sea o no sea, y para el cajón de la camioneta, como si tratara de un simple delincuente.
Que tal; el "mudo" es juez y parte; todo un reyezuelo de baja monta. A la cárcel, aunque no sea; debido proceso para qué; en el Ecuador del socialismo del siglo XXI, los bravucones cobardes elegidos presidentes tienen la prerrogativa de meter preso al ciudadano que se les venga en gana.
Ah, pero hay algunas excepciones, si un primo de la partidocracia, como Lucio Gutiérrez por ejemplo que se ha cansado de tacharlo de hijo de mula, agresor de sus propio papá, golpeador de su hermana, entre otros calificativos, ahí, nada ha pasado.
¡Qué cosas no!
No pregunto dónde están los pipones de la Defensoría del Pueblo, las apestosas ONG de DD.HH. para delincuentes socialistas y seudo comunistas, y no lo hago porque sé de sobra que aquellos miserables alcahuetes se postran dócilmente ante el bravucón cobarde de la sonrisa cretina.

Anónimo dijo...

{"Ah, pero hay algunas excepciones, si un primo de la partidocracia, como Lucio Gutiérrez por ejemplo que se ha cansado de tacharlo de hijo de mula, agresor de sus propio papá, golpeador de su hermana, entre otros calificativos, ahí, nada ha pasado."}

Muy buen punto. Hace no mucho, el Gilmar en una entrevista con ocasión de "LA CONSPIRACION CONTRA EL MUDO" le dijo una sarta de improperios, públicamente, los tres que recuerdo a ciencia cierta: COBARDE, INEPTO e INCAPAZ.

Dónde queda la majestad presidencial cuando un sujeto de esa calaña BARRE EL PISO con ella?

Fue a parar alguien a la cárcel por aquello? NO, hasta donde se sabe este sátrapa solo arremete en contra de su propio pueblo, los gutiérrez me lo han basureado ya varias veces.

F.R.