miércoles, 30 de septiembre de 2009

¡Despiértate Quito, no toleres más a los asesinos del pueblo, Despiértate Quito!

Hace una hora, un amigo con el que no había conversado en mucho tiempo, me llamó por teléfono. De golpe me descargó que este gobierno, hasta esta tarde, solamente de ladrones, mentirosos y represores; ahora, incluía a esa lista inmoral, la infame condición de asesinos.

Toda la tarde estuve ocupado en varias tareas que me impidieron ver las noticias de la noche, de manera que desconocía los sucesos que se están desarrollando en Macas. Los reportes de prensa señalan que al menos tres personas han sido asesinadas, y existen, alrededor de 40 heridos; fruto de la brutal represión de la Policía. Según las fuentes de prensa el hecho ocurrió hoy, alrededor de las 17:00, durante un intento de desalojo en el puente sobre el río Upano, entrada noreste a Macas, Morona Santiago.


Dicho sitio estaba tomado desde la tarde de ayer por miembros de las comunidades shuar de Sevilla Don Bosco, Taisha y Macuma. Estos protestaban contra el proyecto de Ley de Aguas y exigían la renuncia de la gobernadora Sonia Ortega.

Una fuente de prensa dice que: “cuando la Policía intentó desalojar el puente empezó un enfrentamiento con palos, piedras y hasta cruce de balas entre los uniformados y los manifestantes. Como consecuencia de aquello se registraron las tres personas muertas, una de ellas es Bosco Visún, un miembro de las comunidades shuar.” Sin embargo, mientras por el lado de los policías, algunos resultaron heridos, es decir, no existe ningún muerto; por el lado de los manifestantes, profesores y civiles, existen 3 muertos y alrededor de 40 heridos. Bala contra piedras……bala contra piedras.

Sin embargo, al canalla Gustavo Jalk, Ministro de Gobierno dice que: “hay un desaparecido, cuyo fallecimiento está por confirmar”. ¡Qué malditos estos viles criminales!

Después de la brutal represión de Dayuma, estaba claro que, si no se le ponía un alto a este demente asesino que esta enquistado en Carondelet; tarde o temprano la violencia iba a recrudecer siempre en contra de los más débiles, los civiles. El tiempo ha demostrado aquella cruda profecía.

Estos crímenes no pueden quedar en la impunidad, estos asesinatos no pueden quedar en la impunidad. Los ecuatorianos no podemos seguir tolerando que estos criminales desquiciados sigan haciendo lo que les viene en gana.

Quito, hace algunos meses escribí, agradeciéndote a nombre de la gente decente de este País, por haberte rebelado, en tres ocasiones, contra aquellos ladrones y criminales que en mala hora denigraron con su presencia el Palacio de Carondelet; hoy nuevamente, un ladrón y asesino, está destrozando el País.

¡Despiértate Quito!, los ecuatorianos, aquellos que no tenemos responsabilidad en las infamias de este Gobierno de asesinos y ladrones, aquellos que no le dimos carta de impunidad a sus latrocinios y ruindades, necesitamos que seas la luz justiciera que ahuyente a esta mafia de asesinos y ladrones. ¡Ya es hora Quito, despiértate!

domingo, 27 de septiembre de 2009

Barack Obama y el fundamentalismo comunista de los Republicanos.



Debo confesar que estoy de acuerdo con aquellas personas que consideran al Partido Demócrata de los EE.UU., como una versión mojigata, mediocre y remilgada del Partido Republicano. Me atrevo a decir que unos y otros, constituyen la partidocracia estadounidense; las mafias que alternativamente se enfrentan y prestan el poder, en una falsa Democracia, que más bien debería denominarse Plutocracia; pues, son finalmente, las escasas, opulentas y tradicionales familias estadounidenses, las que dominan aquel País, tan plagado de contradicciones.

Por lo mismo, me resulta chocante leer o escuchar las acusaciones y críticas de los primos conservadores o republicanos, en contra de sus parientes mafiosos, los demócratas; etiquetándoles maliciosamente de: "socialistas" o "comunistas". Pero, supongamos que así fuese, supongamos que los miembros del Partido Demócrata, efectivamente son mediocres, mojigatos y remilgados socialistas o comunistas; entonces, yo me atrevo a calificar a los puritanos intolerantes y feroces conservadores como: radicales socialistas o fanáticos comunistas. Sería lógico, considerando el fundamentalismo de los curuchupas republicanos, frente a la “moderación” diplomática de los seudo demócratas.

Es por esto, y por otras razones que, me ha resultado desagradable conocer los calificativos de, socialista y comunista, que Barack Obama, abundante pero no cariñosamente, ha recibido de sus primos republicanos de las mafias conservadoras.

Más de una persona inteligente ha concluido que los EE.UU., es una Nación cuyo sistema, más que democrático, es un burdo mestizaje entre Teocracia y Plutocracia. El gobierno de, por y para, ricos puritanos y seglares anglosajones de piel descolorida. Una pequeña jorga social, que dirige a la gran mayoría de estadounidenses, a través de las mafias de los dos poderosos partidos políticos, los “radicales comunistas” (republicanos), y los “mediocres socialistas” (demócratas).

Resulta evidente que, para estas autocalificadas élites, fieles representantes de la “incolora e insípida raza superior” la elección del afroamericano Barack Obama, constituyó una afrenta que no están dispuestos a tolerar; y es evidente que moverán todo su poder e influencias para destrozar inmisericordemente su imagen, y presentar a Barack Obama como un inexperto e incompetente “socialista”.


Es verdaderamente repugnante constatar la perversidad criminal y el cinismo e hipocresía, dantescos, de los declarados enemigos de Obama. Cómo se puede entender que un sacerdote de una religión cristiana protestante, una religión, que entre otras máximas dice, “amaos los unos a los otros”, estimule el odio en sus rebaños, diciendo que “reza a Dios por la muerte de Obama”. Cómo se puede entender que una sociedad inteligente y decente, tolere a este tipo de imbéciles beatos que fungen de ser sus líderes. Cómo entender que pastores “pro vida”, que dicen estar en contra del aborto, deseen fervientemente la muerte de otro ser humano, simplemente porque, aquel, piensa diferente.

Hace unos días, me encontré con un reportaje que narraba las masacres de las fuerzas de "pacificación" estadounidenses y de sus aliados, en Afganistán; sobre todo un episodio terrible vinculado con la masacre de prisioneros en una de aquellas siniestras cárceles, donde desesperados por las torturas y asesinatos de las que eran objeto, intentando defenderse, habían sido literalmente masacrados. También conocí el caso del terrible “Convoy de la Muerte” y de las infernales salvajadas sanguinarias cometidas por supuestos seres humanos en contra de otros seres humanos. Luego, otro artículo me dejó sorprendido e indignado; ex jefes de la CIA, solicitaban a Barack Obama, que renunciase a la posibilidad de iniciar una investigación sería para conocer los actos de terrorismo de Estado, o las torturas, asesinatos y genocidios cometidos por soldados y agentes de “inteligencia” estadounidenses; señalando tácitamente que aquello sería un golpe bajo al espíritu patriota de los agentes y soldados de EE.UU. Casi diciéndole que investigar los cobardes y brutales crímenes de las tropas y agentes estadounidenses, sería una acto de traición a la Patria. Increíble.

No menos detestables e increíbles son las críticas desvencijadas de muchos “republicanos” de América Latina, que intentan seguirle el ritmo a las críticas a las legítimos conservadores estadounidenses, “born in the USA”. Por ejemplo, por ahí algún tarugo disque libertario, decía que la crisis económica de los EE.UU., era responsabilidad exclusiva de Obama. Otro, conservador liberal (no es broma, así se hacía llamar el zopenco tercermundista), calificaba a Barack de comunista, simplemente por intentar crear un sistema de salud general, para todos los estadounidenses; un sistema que cubra a los alrededor de 40.000.000 de estadounidenses que no tienen seguro de salud, debido a las primas altísimas de los seguros privados. Un sistema público que compita con los poderosos monopolios de los seguros privados. Que irónico, que quienes se dicen enemigos de los monopolios estatales, cierren la boca cuando se trata de censurar las prácticas despiadadas de los privados oligopolios mercantilistas. Aunque en realidad no tiene nada de irónico considerando la naturaleza hipócrita de aquellos “radicales comunistas del neo conservadurismo”.

De verdad que, Barack Obama, se metió en tremendo lío; entre el racismo de los nuevas reediciones del Ku Klux Klan, las venganzas religiosas, las presiones de los republicanos y de sus propios colegas demócratas, el odio multiétnico, los apetitos infernales de los dueños del complejo industrial militar, el odio y codicia de las tradicionales mafias elitistas, el terrorismo internacional, las amenazas internas, el narcotráfico y el consumo de drogas, la corrupción usurera de la bancocracia estadounidense, la crisis económica heredada de los patriotas republicanos, un sistema estatal cada vez más violento y reaccionario con notorios y abruptos tintes policíacos y marciales, las cóleras patrioteras del gorila venezolano, etc., etc., etc.; el tipo tiene para rato.

Que lejos han quedado aquellos tiempos del
discurso de Gettysburg, aquel pronunciado por el larguirucho Abraham Lincoln, que más o menos comenzaba así: “Hace ocho décadas y siete años, nuestros padres hicieron nacer en este continente una nueva nación concebida en la libertad y consagrada al principio de que todas las personas son creadas iguales……”.

No me sorprendería que por ahí algún “libertario”, de aquellos que fácilmente se confunden con los fundamentalistas comunistas, por su odio e hipocresía, se atreva a calificar de “¡socialista!” o inclusive “¡comunista!”, al honesto Abraham. No me sorprendería.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Sobre unas, muy putas, y otras, no tanto.

Supongo que cansados de haber jugado toda aquella mañana, aunque más bien en respuesta a los reclamos del “pastuso” Antonio; Andrés y Yo, dejamos el partido de fútbol informal que disputábamos en las escasas y verdes planicies del parque de la Carolina, a fin de cumplir con la promesa inicial que habíamos hecho al, en ocasiones, intolerante e impertinente, colega de juergas.

Mientras discutíamos lo mal que habíamos jugado y nos recriminábamos mutuamente el haber olvidado aplicar la patada aleve, al tal y cual ése, llegamos a una de las paradas del trolebús. Subimos al larguirucho transporte, encontramos un lugar donde descansar, y entre bromas y bromas, desgastamos el tiempo que nos llevaría llegar hasta el centro de la ciudad.


Finalmente, llegamos a Santo Domingo, lugar donde nos bajamos y dejamos que el “pastuso” Antonio, asumiese el papel de guía, más que nada por ser el principal instigador e interesado en llevar a acabo aquella aventura licenciosa.

Subimos un par de cuadras como si fuéramos a San Roque pero, en una de las esquinas, el “pastuso”, giró a su izquierda. Un par de cuadras más allá, llegábamos al final de la calle De La Ronda que desembocaba en la amplia plaza 24 de mayo.

Debo aclarar que la serie de hechos que transcribo en este relato se desarrollaron hace más de 10 o 12 años; en aquellas épocas el sector de la 24 de Mayo era zona roja, de la candente. Hace mucho tiempo que no voy por ahí, supongo que el ambiente debe haber cambiado, con eso de la regeneración del centro histórico que suele escucharse en las informaciones de prensa. Lo cierto es que en aquellos tiempos como ya mencioné, la 24, era una zona bastante insegura, lugar donde se practicaba con mucha devoción, la profesión más antigua del Mundo, la Prostitución.

El “pastuso” siempre adelante, por fin, se detuvo frente a una puerta en cuya parte superior colgaba un rótulo de neón que se encontraba apagado, considerando que apenas eran las 12 del día. Ingresamos, y unos cuantos metros más allá un par de sujetos de rostros delincuenciales, nos revisaron con una especie de detector de metales, supongo indagando si no estábamos armados.

Nuestra intención, la de Andrés y Yo, desde un inicio, siempre fue la de ir a tomar unas cuantas cervezas, joder verbalmente con alguna que otra “generosa” ramera, y acolitar al vicioso del “pastuso”, que, ¡ése sí!, tenía por objetivo, de principio a fin, poner en el plato a su mesalina preferida.


No voy a entrar en detalles sobre lo oscuro, groseramente extravagante, y promiscuo, que resultan aquellos centros oficiales del negocio sexual; tratar aquellas particularidades sórdidas podría ameritar otro capítulo; por lo mismo, trataré exclusivamente el caso específico de mi experiencia.


Mientras que las féminas, una y otra vez danzaban en una especie de pasarela, ofertando sus cuerpos, mis cumpas y Yo, le dábamos a la cheve; horas y horas después, la conversación, en un inicio razonable, se había convertido en una serie de frases inconexas y desordenadas que se entremezclaban con el alboroto de la música y los chiflidos de algunos desesperados animales en celo.


Entonces, sucedió un incidente que trastocó, el hasta entonces tolerable festejo. El “pastuso” tuvo una discusión con un imbécil que fungía de mesero. En eso, apareció uno de los matones de aquel cabaret con un bate inmenso y sólido. Hasta entonces, casi que había ignorado las discusiones del “pastuso”, pero, la presencia de aquel palurdo, me hizo reaccionar; me acerqué a él, le explique lo que había sucedido; y entonces el cretino, me dijo algo más o menos así: “¡una más y se van!” (Una cerveza más……).


Ciertamente que la generosa amenaza del malnacido, fue bastante desagradable. No respondí nada. Me volví donde los colegas y les dije: “¡vámonos!” Andrés se incorporó y tambaleando por un par de segundos se aprestó a salir de aquel muladar, no así, el “pastuso”, que todavía no satisfacía su objetivo lascivo.

Un tanto cabreado con el “pastuso” por su actitud libidinosa, más todavía siendo él, quien había armado el alboroto, salí abruptamente de aquel lugar. Ya en la calle, me dirigí a un pequeño farallón, donde me senté a refunfuñar mis cóleras. Sin darme cuenta, junto a mí, una mujer de unos 45 o 50 años, con demacrado rostro maquillado y actitud triste, me miraba atentamente. Al girar mi rostro hacia ella, nuestras miradas chocaron, casi inmediatamente de sus labios delgados y rojizos, con gesto indeciso salieron estas palabras: “quieres pegarte un palo”.


Aquella proposición “indecorosa”, me cambió en algo el humor. Luego de agradecerle por su gentil propuesta de negocios, le explique que no era de aquellos hombres que pagaban por tener un poco de sexo, y menos todavía en tugurios asquerosos, e inmediatamente le señalé el lugar donde momentos atrás había estado libando.

Conversamos algunos minutos, pero, supongo que consciente que no podía sacarme medio centavo, se retiró unos metros más allá, donde en vano intentaba conseguir algún cliente. Unos segundos después escuché la voz de Andrés, que me llamaba hasta el lugar donde se había alojado, cruzamos un par de palabras, y casi enseguida apareció el “pastuso” cachondo que se acercaba a nosotros con una sonrisa guasona. Tomamos rumbo hacia la Marín, y entonces sin ningún protocolo nos despedimos.

Lo interesante de la conversación con aquella mujer que se notaba pasaba circunstancias desgraciadas, fue que en esos escasos momentos, comentamos sobre las injusticias sociales y económicas que llevaban a muchas mujeres a alquilar sus cuerpos para poder ganarse la vida, e incluso mantener una familia. Pero también hablamos de aquellas mujerzuelas que se vendían por saciar su fútil vanidad. Prostitutas emperifolladas que ante la posibilidad de trabajar en alguna actividad honesta, preferían hundirse en el desenfreno carnal por una pasajera y nauseabunda abundancia monetaria. Putas por necesidades económicas enfrentadas a putas enviciadas por el hedonismo económico.

Imposible no comentar sobre la hipocresía y prejuicios de esta puta y abyecta sociedad maquillada de burdos y toscos prejuicios. Como no tocar a las damas de sociedad, ésas, que aparecen en las páginas sociales, ataviadas con sus carísimas y banales prendas, posiblemente adquiridas gracias a los negociados públicos de los cornudos de sus maridos; mujeres de la crema y nata social, tufosa y acre, recubiertas con reputación dorada para esconder las deyecciones inmorales que salpican todas sus acciones, algunas sensibleras y santurronas, y otras cargadas de inmoral prepotencia, y prejuicio descarado. Señoras que no venden “su amor” por la necesidad de llevar un pan a su hogar, sino por el anillo de diamantes, o la diadema de verdes y frías esmeraldas. Señoras preclaras y virtuosas, para la sociedad estulta; putas insolentes del filibustero mercantilismo, para aquel que tiene más de una neurona en su cerebro.

Ciertamente, no conversamos de las putas de la politiquería, de aquellas, que abren voluptuosamente sus piernas a favor de alguna causa política inmoral. Tampoco mencionamos a las putas feministas, aquellas que nos odian, a nosotros los hombres, simplemente por ser hombres, y que se odian a sí mismas por haber nacido mujeres. Menos hablamos de aquellas putas de hogar que suelen coronar a sus maridos con el lechero, el carnicero o el plomero, solamente por el placer de joderle a aquel cojudo que tuvo la torpeza de caer en sus excepcionalmente sensuales, aunque fatales telarañas.

Largo trecho ha pasado desde que transcurrieron aquellos eslabones de tiempo espacio. Hace muchos años que corte contacto con el “pastuso”, finalmente me fastidié con sus múltiples empecinamientos de “gran caballo”. Un adagio nacional con un componente de prejuicio dice: ¡cuidado con lojanos y carchenses, si no pegan a la entrada, pegan a la salida! En fin, allá el “pastuso” y sus “cuentos de caballería”. Sobre el indeciso, flemático y en ocasiones insufrible Andrés, mantenía contacto telefónico, pero, lo repetitivo, absurdo y vulgar termina volviéndose cansino y aburrido. En cualquier caso espero que se encuentren tan bien como se puede estar en esta sociedad de porquería. Que sucedió con aquella mujer de la 24 de Mayo, aquella, con la que compartimos una escasa pero substancial tertulia, no lo sé, solo espero que su suerte haya cambiado para bien y que sus épocas de puta por necesidad económica, hayan quedado en el pasado como simples e indiferentes recuerdos de un momento infeliz de su vida.

martes, 22 de septiembre de 2009

Breves reflexiones sobre Francisco de Miranda y la traición de Simón Bolívar.

¡Qué vergüenza! ¡Qué vergüenza!, que un tema que debería ser motivo de foros y debates públicos, apenas sea considerado en algunos blogs, pocos, por alguno que otro ¡sacrílego!

Permítame estimado lector expresar algunas ideas que no fueron lo suficientemente desarrolladas en el anterior post.

De acuerdo con la historia oficial, Miranda se vio obligado a capitular debido a la supremacía bélica de las fuerzas de Monteverde. Su intención fue evitar una masacre. Lamentablemente, para las fuerzas de la república, Monteverde como "buen" militar español, traiciona su compromiso y arremete contra aquellos combatientes republicanos que pudo identificar.

Un aspecto que resulta interesante es aquel que tiene que ver con la rendición de la guarnición republicana de Puerto Cabello; plaza en que se encontraba gran cantidad de armamento de la república, y cuya defensa estaba a cargo de Simón Bolívar. Muchos historiadores concluyen que aquella derrota marcó el final de cualquier posible resistencia efectiva.


Otro asunto importante es aquel que tiene que ver con los orígenes humildes de la familia de Miranda, mismos que despertaron el odio racista de las familias oligárquicas de Caracas, conocidos como los “Mantuanos”, algo así como los chapetones en lo que hoy es Ecuador. La familia de Miranda siempre fue vista con desdén, pues, la sociedad colonial criolla, no veía en los inmigrantes isleños de la familia Miranda, la hidalguía necesaria para equipararse a las grandes castas de la sociedad colonial criolla venezolana, entre las cuales se encontraba la familia de Simón Bolívar.


Estos antecedentes, unidos a los mencionados en el post anterior, ofrecen una gran cantidad de evidencias que presentan a Simón Bolívar como un tipo despreciable, cobarde, traidor y maquiavélico.

Al entregar a Miranda, Bolívar, se libró de uno de los principales caudillos que se interponían permanentemente en su camino por crecer en la jerarquía de mando.

Al traicionar a Miranda, Bolívar, consiguió un salvoconducto que le permitió cruzar las líneas enemigas, garantizando su miserable integridad.


Al traicionar a Miranda, Bolívar, sació su odio racista; su odio de criollo mantuano en contra de un hombre infinitamente superior a él, un hombre que había conseguido lo que Bolívar jamás habría podido. El mismo odio y venganza que llevó a Manuel Piar al paredón.


Al traicionar a Miranda, Bolívar, podía esconder su fracaso al perder la guarnición de Puerto Cabello, derrota que terminó con el triste desenlace del final de la primera república; y de esa manera infame y cobarde culpar a Miranda de la serie desgraciada de circunstancias que devinieron en aquel desastre.


¿Cómo un bribón como Bolívar, pudo llegar a tener el comando de los ejércitos emancipadores del norte de América del Sur?
Simple ausencia de líderes capaces, en unos casos; en otros, hay que reconocer su capacidad para eliminar a quienes podían quitarle el mando, como en los casos de Miranda y Piar.

¿Cómo un bribón como Bolívar llegó tener tanta reputación histórica?
Porque la chusma vive de mitos, necesita héroes de oropel a quien adorar. Porque el populacho no entiende que no son los generales los que ponen el pecho a las balas y bayonetas, sino, los soldados.

¿Por qué Sebastián Francisco de Miranda Rodríguez, no ha recibido el respeto y admiración de los americanos, conforme a sus méritos?
Porque los historiadores bolivarianos, y las mafias socialistas y seudo comunistas de América Latina, se han encargado de sobredimensionar la imagen de Simón Bolívar, a propósito, por pura conveniencia mezquina; y se han dedicado a esconder el buen nombre de Miranda; pero como no lo han conseguido, se han consagrado a la sucia y vil tarea de pretender enlodar su ilustre nombre.


El conocimiento de la verdad significa el desenmascaramiento de la mentira grosera. Por eso las prostitutas de la Historia bolivariana, se desesperan por ocultar la verdad. Pero no pueden, tendrían que eliminar todos los triunfos del Americano Universal, y eso es simplemente imposible.

Por ahí, me reía revisando las opiniones disparatadas de algunos ignaros que calificaban a Miranda como un comunista; señalando que Miranda deseaba un solo País desde el Mississippi hasta la Patagonia. Que definición tan tercermundista de lo que es ser comunista. Yo más bien quiero creer que Miranda deseaba que, a lo largo de toda América, la constante sea un Pueblo Libre.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Sebastián Francisco de Miranda Rodríguez, El Americano Universal.


En más de una oportunidad mirando las noticias, me he encontrado con el milico alborotador Hugo Chávez, intentando beneficiarse demagógicamente de la ilustre reputación de Sebastián Francisco de Miranda Rodríguez. Sin duda, hipócritas, engañosos, patrioteros y maliciosos los adulos y demás muestras descaradas de adoración del gorilón socialista; fiel emulador de uno de los más grandes mentirosos, oportunistas y traidores de toda la historia americana, Simón Bolívar.

Cómo entender que Hugo Chávez, adule cada vez que puede, la figura respetable del Americano temerario, pero, al mismo tiempo venere religiosamente la imagen mitificada de aquel bribón, que por saciar sus venganzas y motivado por su celo degenerado, terminó traicionando cobarde, ruin y criminalmente a Miranda. Porque, estimado lector, Sebastián Francisco de Miranda Rodríguez, El Americano Universal, fue traicionado por el oportunista mantuano, Simón Bolívar, en compañía de otras viles sanguijuelas humanizadas. Intereses bastardos, esa es la explicación, intereses bastardos de un grupillo vulgar de arribistas, demagogos y patrioteros, con aspiraciones a futuros tiranos.

La propia historia oficial, aquella escrita por los vencedores, o aquella que es imposible de ocultar, menciona que: “.....La República funcionaba mal, sobre todo económicamente, se producían levantamientos en varias poblaciones. En tales circunstancias, Miranda es enviado a repeler la sublevación como Jefe del Ejército, tarea que lleva a cabo sin problemas. Sin embargo, predominan rencillas internas, choques políticos de los principales caudillos de la emancipación. Miranda gratuitamente se ha ganado el odio del clero criollo por su condición de masón, ateo y libre pensador. A su vez, el capitán español Domingo de Monteverde encabeza un ejército que avanza hacia la capital. En esas circunstancias Miranda es nombrado Generalísimo, Jefe de Tierra y Mar de la Confederación de Venezuela, con poderes dictatoriales plenos. Por desgracia, las tropas republicanas son indisciplinadas, inexpertas y débiles; se producen algunas derrotas; Miranda deseoso de evitar un baño de sangre innecesario, propone un armisticio a Monteverde, con la capitulación de los republicanos, el 26 de julio de 1812. Monteverde no cumple y comienza a detener y eliminar a quienes no apoyaban a la Monarquía Española. El 30 de julio llega Miranda a La Guaira, con la intención de embarcarse en una nave inglesa. Mientras visitaba al coronel Manuel María Casas, comandante de la plaza, se encuentra con un grupo numeroso, en el que se contaban Miguel Peña y Simón Bolívar, que lo convencen de quedarse por lo menos una noche en la residencia de Casas. En horas de la madrugada, encontrándose Miranda descansando, Casas, Peña y Bolívar se introducen en su habitación con cuatro soldados armados, se apoderan preventivamente de su espada y pistola, lo despiertan y con rudeza le ordenan que se levante y vista, tras lo cual lo engrillan y posteriormente lo entregan al Jefe español Monteverde. Miranda, en manos de sus enemigos españoles, fue transferido al castillo de San Felipe en Puerto Cabello, y luego a la fortaleza de El Morro en Puerto Rico. En diciembre de 1813 fue embarcado hasta Cádiz, España, donde fue encerrado en El Penal de las Cuatro Torres o Penal de la Carraca. En un inmundo calabozo ibérico a merced de los tratos infames de sus enemigos, yace Miranda, hasta que un ataque de apoplejía complicado con fiebres altas, escorbuto y hemorragia bronquial, ponen fin a su cruel y cobarde cautiverio, muerte acaecida, el 14 de julio de 1816.”

La traición a Francisco de Miranda, que se justificó bajo el pretexto que Miranda había traicionado a su País, con La Capitulación del 26 de julio, le valió a Simón Bolívar el especial favor del Jefe español Monteverde, a tal punto que cuando Simón Bolívar le solicitó su pasaporte o salvoconducto, el jefe español declaró: "Debe satisfacerse el pedido del coronel Bolívar, como recompensa al servicio prestado al rey de España con la entrega de Miranda".


Supongo con razón, que el Comandante Hugo Chávez, o el señorito Presidente Rafael Correa, aduladores oficiales de la imagen del traidor Bolívar conocen perfectamente estos antecedentes históricos; no es de sorprender que prefieran darle la espalda a la verdad; después de todo, tragan, fornican, reproducen y engordan a la sombre del mito falaz y grosero del flacucho criollo mantuano, todo un ideal de oportunista, mentiroso, cobarde y embaucador. Ideal enfermizo y grotesco que debe ser protegido, por los socialistas bolivarianos, para desgracia de la chusma y provecho de las futuras generaciones de socialistas y seudo comunistas mendaces y oportunistas.

Pero, hablemos de Miranda, de aquel a quién Napoleón calificara con la siguiente expresión: “Este Quijote, que no está loco, tiene fuego sagrado en el alma”.

Hablemos de sus aventureros viajes alrededor del mundo, de sus múltiples investigaciones y relatos fielmente registrados en sus 63 volúmenes encuadernados, que casi siempre lo acompañaban en sus temerarias odiseas.

Comentemos de sus encuentros con personalidades influyentes de la época como: George Washington, Napoleón Bonaparte, Federico II de Prusia, Duque de Wellington, José de San Martín, Robert Peel, Marqués de La Fayette, Antonio José de Sucre, Samuel Adams, y muchísimos más líderes de la época que reconocieron la inteligencia, intrepidez y tenacidad de aquel verdadero americano. Y que decir de las especiales atenciones que recibió de la Emperatriz de Rusia, Catalina La Grande.

Investiguemos sobre sus intervenciones, unas más influyentes que otras, ora, en Las luchas de la Independencia de EE.UU, ora a través de sus acciones atrevidas en La Revolución Francesa, acontecimiento del que fue protagonista destacado, por lo que le fue otorgado el título de Héroe de la Revolución; tanto afecto y respeto generó que es el único americano que tiene su nombre grabado en el Arco del Triunfo en París. Y por supuesto, su valiente y magnánima participación en las Guerras de la Independencia de nuestra América Latina.

Comentemos que el amarillo, azul y rojo, que actualmente pintan las banderas de Ecuador, Colombia y Venezuela; originalmente, durante las luchas de emancipación, surgieron, fruto de la mente cosmopolita de Francisco de Miranda Rodríguez.

Los hijos de la conspiración inmoral, los nuevos bastardos de la traición han intentado ocultar su ilustre imagen; las rameras de las mafias conservadoras y socialistas han pretendido esconder la existencia de este Hombre Libre. Pero, la luz de su vida temeraria ha podido más que las cobardes y asquerosas tinieblas segregadas por los crímenes de los patriotas de oropel y cabaret.

Ante las verdades inocultables, los patriotas de la bastardía, han pretendido torpe y maliciosamente mezclar en el mismo sitial, al coraje y a la cobardía, al virtuoso atrevimiento con la osadía grosera y sangrona; a Miranda y a Bolívar.

¡Qué sepan los canallas, que nunca podrán ocultar la infame traición! ¡Qué sepan los patriotas curuchupas o socialistas, que siempre habrán hombres libres que se enfrentarán a sus dictaduras político religiosas! ¡Los triunfos del Americano Universal, son las derrotas del mantuano traidor que fracasó en su intento por coronarse Emperador de su disque Gran Colombia! ¡Las victorias de la Libertad y la Verdad, son los desastrosos fracasos de los traidores y tiranos! ¡Los ideales de Miranda, de los americanos universales y de todos los hombres libres, están vigentes, ayer, hoy y siempre!







martes, 15 de septiembre de 2009

Cita médica por teléfono y Rafael de Carondelet a la Habana.

El maltrato verbal y físico a los usuarios del sistema de salud pública; las indolencias criminales de malos médicos; la indiferencia infame de torpes barchilonas; el ejercicio profesional carente de ética y humanidad de muchos mal llamados “médicos”, verdaderos carniceros inmisericordes; la ausencia de medicinas; la carencia de especialistas capacitados; el uso abusivo y tosco que se da a los aparatos y demás implementos médicos; el robo de instrumentales terapéuticos; la corrupción en las compras de medicinas, insumos y aparatos; el inmoral y alcahuete espíritu de cuerpo; las nefandas impunidades consecuentes de la mala práctica médica y los continuos latrocinios; la brusquedad bestial de la tonta burocracia; la corrupción de los niveles administrativos y financieros; son perfectamente conocidos por muchos ecuatorianos. Algunos, lamentablemente, han vivido en carne propia o en la experiencia de familiares o amigos, las violencias de un sistema caduco, alevoso, insensible, cruel e inmoral. En realidad no es novedad.

Tampoco es novedad escuchar a los politiqueros de turno negar esas verdades, cada vez que se les increpa su incapacidad para solucionar los problemas del sector salud, o cada vez que tienen que explicar sus vergonzosas fortunas adquiridas de la noche a la mañana. Tampoco es novedad que a través de la publicidad mentirosa y engañosa, le digan al pueblo que el sistema de salud, antaño, una verdadera trampa mortal; ahora, “es un sistema ejemplar propio de países del primer mundo”; cuando en la realidad sigue siendo la misma infame y fratricida trampa mortal.

Pero sí resultó una novedad, para los muchísimos usuarios del sistema de salud público ecuatoriano, víctimas debería decir, aquellas que desesperadas por el dolor y la tragedia de una enfermedad o un desgraciado accidente, esperaban desde altas horas de la madrugada, cobijadas por el intenso frío, resguardados por ellos mismos, y acurrucados en las veredas frente a las puertas de los toscos hospitales, a lo largo y ancho de este País, ansiosos, esperando un miserable turno; conocer, al momento de obtener la cita en ventanilla, que los turnos de hoy en adelante se obtendrían a través de la línea telefónica. ¡Vaya sorpresa y vaya reforma radical!

Se dice que mediante ese método las colas de las madrugadas serán historia. Ojalá que así sea; pero, que pasa con las personas que no tienen teléfono, que son muchas. Pues tendrán que buscar un teléfono privado, para hacer las llamadas, un problema tolerable dirán los burócratas. Puede ser. Pero, con cambiar la modalidad de extender las citas, ¿se solucionan los verdaderos problemas de la salud pública?, es decir: maltrato a los usuarios del sistema; irresponsabilidades criminales de pésimos médicos; condición deplorable de personal auxiliar; ausencia de ética y celo profesional de muchos mal llamados “médicos”, verdaderos carniceros inmisericordes; ausencia de medicinas; carencia de especialistas capacitados; destrucción de aparatos costosos por mal uso de los mismos; robo de activos fijos; corrupción en las compras de medicinas; inmoral y alcahuete espíritu de cuerpo e impunidades. Actitud bestial de la tonta burocracia; corrupción de los niveles administrativos y financieros, sindicalismo corrompido, influjo politicastro, etc. etc. etc. Pues, francamente no lo creo.

Tanto no lo creo que resulta muy evidente y entendible ver a Rafael “el mudo” Correa, evitar a cualquier precio pasar por los Hospitales: Eugenio Espejo, Carlos Andrade Marín, Enrique Garcés (del Sur), de Quito, o el San Vicente de Paúl de Ibarra; ni siquiera al de las FF.AA. No, el señorito camarada presidente, agarra maletas y para Cuba, a un Complejo Científico de la Habana, a operarse la pezuña desgarrada. No cabe duda, que la Revolución Ciudadana ha sido y es muy favorable para unos; pero, no, para la gran mayoría. Mientras muchos tienen que esperar meses para una intervención quirúrgica, y ponerse en manos de gente, en muchos casos, muy desconfiable; para unos pocos, poquísimos, chequeo “very important person”, tratamiento de pelucón, en nada más y nada menos que un centro de especialidades de la Habana. Una muestra clara del verdadero concepto de “Igualdad” en un régimen socialista o en la mente y praxis de un socialista de cepa.

Ahora bien, dado que el amado Líder, camarada Caudillo y gran Cacao (caca o caco, ¡qué dilema!, por eso dejémosle en cacao), nos vende el cuento de que en su gobierno se ha instaurado un sistema de salud público eficiente, lógico sería que el “mudo” Rafael, sea consecuente con su propaganda y, por lo mismo, se beneficie de los supuestos éxitos de su socialista gobierno; dejando que su pata lesionada, sea tratada por las mismas “lumbreras” de la salud, que de Lunes a Viernes y en horario de 8 a 10, o solamente los lunes de 9 a 11, o los jueves de 14 a 15 horas, atienden despectiva pero “magnánimamente” a esos “parias” que tienen la infelicidad de usar aquel sistema indigente. Debería, solo que el muy bastardo, no se cree su propia verdad, porque sabe perfectamente que es una muy grande mentira.

Por otro lado, dado que existe una interpretación a la palabra Igualdad, diferente de la tradicionalmente socialista; es decir, que todos somos iguales ante la ley, y por lo mismo tenemos idénticos deberes, obligaciones, facultades, garantías y Derechos; entonces, justo sería que todos los ecuatorianos tuviéramos el mismo tratamiento “very important person”, que tiene el guasón de Carondelet. En tal virtud, cualquier persona, está, en su facultad de demandar al Estado su derecho a hacerse chequear su dolencia, su enfermedad, su pierna lastimada, en el complejo Científico de la Habana u Hospital cinco estrellas, con todos los gastos pagados.


¿Por qué la pezuña del "mudo" Rafael, sí; y la pierna de un ecuatoriano común, no? Sin duda, se debe al concepto socialista de Igualdad de aquellos que se dicen enemigos de la propiedad privada, pero que en la práctica son unos adúlteros amantes de los excesos del capitalismo.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Mele Kalikimaka y la Diosa de rojo.

Vacaciones en Navidad (Christmas Vacation. 1989), debe ser una de las mejores películas del comediante Chevy Chase, o así me lo parece a mí. La película se refiere a las peripecias a las que se enfrenta un individuo común y corriente, cabeza de una familia de clase económica media, en su deseo por ofrecer a sus parientes, pero especialmente a sus hijos y esposa la mejor navidad de sus vidas.

Sin embargo, las cosas no serán tan fáciles y pronto se dará cuenta que por mucho espíritu navideño que ponga, será imposible mantener la calma y cordura, frente a: las malas actitudes de sus suegros; los inesperados accidentes hogareños; la visita de un pariente insufrible, confianzudo y pedestre; el codo duro de su jefe; entre otras, situaciones complicadas que presentadas de manera bastante hilarante, pondrán en apuros al protagonista de la película. Aunque, al final, todo terminará arreglándose y la familia disfrutará de una feliz y placentera Noche Buena.

Una de las escenas más atractivas y chistosas, y que se constituye en base del video que incluyo, es aquella que presenta a Clark (así se llama el personaje de Chevy Chase: Clark Griswold), comprando en un gran Centro Comercial ropa interior para su esposa. Mientras está ojeando, de repente, aparece una fémina despampanante, con un escote guau, guau; que, en principio sorprende, hechiza e intimida a Clark; pero, una vez que se recupera, el tipo empieza a tirarle los perros a la “güenota” de la vendedora.

Debo confesar que, si bien la comedia es bastante entretenida y jocosa, son las actuaciones donde aparece la diosa lujuriosa, las que definitivamente se llevan las palmas y las atenciones visuales. Sin lugar a dudas, la escena mostrada en el video incluido en el post es mi favorita; adicionalmente a la belleza de la mujer de rojo, cuenta con el fondo musical de la canción “Mele Kalikimaka” genialmente interpretada por Bing Crosby. Por lo poco que puede averiguar, “Mele Kalikimaka”, es una expresión hawaiana que supuestamente quiere decir Feliz navidad; no puedo confirmarlo, nunca asistí a las clases de idioma hawaiano. En cualquier caso, a quién le importa lo que quiere decir la tal expresión, considerando semejante espécimen femenino que sensualmente se mueve a los acordes de la bella tonada.

video

jueves, 10 de septiembre de 2009

"¡Con ése, no, porque solo me profetiza males!"


Voy, en este post, a relatar y comentar, una de mis historias bíblicas favoritas; la misma que se encuentra ubicada en el Antiguo Testamento, 1era de Reyes, capítulo 22, para quienes deseen conocer la historia con nombres y detalles.

Resulta que había un Rey en la nación de Israel, (estamos hablando de años y años antes de Cristo, de eso puede dar fe, Don Alfonso Espinoza de los Monteros) que se caracterizaba no precisamente por sus juicios justos, sino por todo lo contrario. Pues bien, este corrupto y astuto caudillo decide iniciar una empresa bélica contra los sirios, a efectos de recuperar ciertos territorios que consideraba, pertenecían a la nación israelita y estaban abusivamente ocupados por Siria.

Con el objeto de garantizar la victoria, el Rey de Israel, decide invitar al Rey de Judá, para unir fuerzas, y entre ambos ejércitos recuperar exitosamente aquellos territorios.

En aquellas épocas el sistema de gobierno que reinaba en esos pueblos, era una monarquía hereditaria primitiva, pero influenciada por una religiosidad, manifestada en la práctica por un séquito de sacerdotes, cuya opinión era muy respetada, sobre todo por el pueblo; es debido a eso que, los reyes buscaban permanentemente el favor popular a través de los buenos oficios de la clase sacerdotal, principalmente cuando de ir a la guerra se trataba.

Pues bien, el Rey de Judá, asiste a la invitación del Rey de Israel, y le dice que está de acuerdo con emprender aquella cruzada bélica; pero, que desea escuchar las opiniones de todos los profetas de Israel para saber si contarán con la ayuda divina, antes de tomar cualquier decisión definitiva.

Más que a revelar alguna profecía divina, todos los profetas asisten raudos a cumplir las órdenes del temible y autoritario Rey, so pena de perder sus cabezas en algún arranque de furia de aquel soberano belicoso. Frente a ambos reyes, los sacerdotes, al unísono, empiezan a lanzar gritos a favor de la campaña militar, ni uno solo deja de prorrumpir en alaridos dirigidos a ensalzar el supuesto futuro triunfo.

Sin embargo, el Rey de Judá, posiblemente alertado, le insiste al Rey de Israel, diciéndole: “¿acaso no existe algún otro profeta a quién preguntarle si la victoria será la lógica consecuencia de guerrear contra los sirios?”.

El Rey de Israel refunfuñando, le dice: “Sí hay, aún, un profeta a quien preguntarle, pero a ese no le confío nada, porque siempre me profetiza mal”.

El Rey de Judá le insiste y entonces el Rey de Israel, ordena a sus lacayos que inmediatamente traigan al profeta Micaías.

Luego de algunos momentos llega Micaías, a quien los esbirros del Rey de Israel le habían advertido que se limitara a cumplir las órdenes del terrible Monarca.

Entonces el Rey de Israel le pregunta: “¿Debemos subir contra los sirios, nos será propicia la batalla?”

Micaías, posiblemente en tono irónico, quizá burlesco, le responde: “¡suban no más y guerreen, que los sirios caerán bajo sus lanzas!

El Rey de Israel, entiende el sarcasmo y le exige que le diga la verdad.

Entonces Micaías le responde que: “será una derrota humillante para Israel, y tú mismo caerás en la batalla”.


Te das cuenta”, emocionado y molesto, el Rey de Israel, se regresa a decirle al rey de Judá, “este siempre me profetiza males”.

Indignado, el Rey de Israel ordena encarcelar a Micaías, dejando su decisión final para cuando vuelva de combatir a los sirios.

No voy a extenderme en el relato porque el punto a donde quería llegar ya lo he narrado; sin embargo, baste decir que las palabras de Micaías, finalmente se cumplieron.

Esta historia me encanta. “Siempre me profetiza males”, las quejas del Rey corrupto me causan gracia. Mientras el profeta Micaías, el único profeta valiente que se atrevía a decir la verdad, simplemente era consecuente con su función de profeta y revelaba lo que le constaba, los demás alcahuetes y cobardes, se limitaban a cumplir servilmente las órdenes del corrupto monarca. Para el bribón reyezuelo decirle la Verdad, era profetizarle solamente maldades.

Y es que, así como hay gente que respeta, adora y ama la Verdad; así también hay otros, muchísimos, que le temen, la aborrecen, intentan ignorarla, la tergiversan, tanto la odian que llegan a definirla como: “males”. Si pudieran, la desaparecerían, pero no pueden.

La frase: “porque solo me profetiza males” fácilmente se la podría interpretar como: “con aquel, no, porque es un hombre honesto y valiente que terminará denunciando toda mi incompetencia y corrupción”.

La historia del profeta Micaías y su encuentro con el Rey es tan edificante, de veras sublime. Ahí está, Micaías, solo, en medio de gente hostil, con sacerdotes incondicionales al Rey que seguramente le insultaban y agredían; con huestes de asesinos que lo miraban fieramente; frente a un Rey famoso y temible por sus crímenes y por la impunidad de la que gozaba entre los hombres; y sin embargo, frente al Tirano y sus secuaces ignominiosos, no tuvo problema en decir la Verdad.

¡Qué calidad la de Micaías! ¡Hombre valiente, sincero y virtuoso! ¡Un verdadero Soldado de Dios!

domingo, 6 de septiembre de 2009

Sobre engaños, mentiras, hipocresía, persecución y venganza.

Ayer, mientras ojeaba el Periódico Oficial, “El Telégrafo”, que horas atrás nos habían regalado, una nota me llamó particularmente la atención, un titular en la parte inferior de la primera página.

Considerando las características de los alcahuetes de este gobierno corrupto, ya no debería sorprender las muestras evidentes de manipulación y tergiversación de la información a la que recurren los medios incondicionales al Gobierno de Vuecelencia Don Rafael de Carondelet. Escuchar las peroratas corrompidamente defensivas y encubridoras, de un Patiño, Mera, o Samán, a favor del guasón parlanchín y sus torpes corruptelas, no sorprende, aunque en ocasiones, aquellas groserías, pueden ser bastante molestas.

Pero, que se use un medio de comunicación estatal, que sobrevive gracias a los impuestos que pagamos los ecuatorianos, para pretender inducirnos al error, a través de mentiras, medias verdades, o titulares escandalosamente falaces, eso sí que, más que sorprender, ¡indigna!

Desde el golpe de Estado en Honduras, que sacó del poder al tiranuelo Zelaya; los disque progresistas latinoamericanos encabezados principalmente por el déspota socialista Hugo Chávez y su corte oficial de aduladores, entre estos: Daniel Ortega presidente de Nicaragua y Rafael Correa, lamentablemente, presidente del Ecuador; tanto el milico, Tirano mayor, como sus alcahuetes tiranillos, no han cesado en exigir a los EE.UU., tomar posición en contra de la dictadura que sacó al casi dictadorzuelo que pretendía implantar una tiranía similar a la que actualmente predomina en Venezuela y Ecuador. Exigiendo en multitud de oportunidades a los EE. UU., recurrir a sanciones económicas en contra de Honduras, sin que les importe el efecto que estas sanciones pudieran tener en la sociedad hondureña.

Sin embargo, cuando EE.UU., decide, no sancionar; pero sí negar, mientras continúe la dictadura, cierta Ayuda Económica para los hondureños, el Diario Oficial del Gobierno del neovelasquista Rafael Correa, lanza un titular en primera página diciendo: “Sanción Económica de EE. UU. afectará a miles de campesinos hondureños”. ¡Cómo no calificar de miserables y canallas, a éstos vagos mentirosos que en mala hora se gastan nuestro dinero en ese pasquín grosero y mal gusto, en que ha terminado convirtiéndose, “El Telégrafo”!

Yo puedo entender que se califique de sanción, a por ejemplo, prohibir las exportaciones hondureñas a EE.UU, o las importaciones de productos gringos a Honduras; de acuerdo, son sanciones. Pero, ¿qué es lo que dicen los gringos?, lo que tácitamente dicen con su decisión es: “Los recursos económicos que les regalamos en forma de ayuda, no les vamos a dar, hasta que se termine la dictadura”. ¡De qué sanción hablan, los gacetilleros del Telégrafo!, y ¡cómo se atreven a hablar de sanciones, si han sido los Chávez, Correa, y sus alcahuetes, quienes las han exigido! Y después se jactan de tener vergüenza ajena, los pérfidos descarados.


Son los, Chávez, Correa, Morales, Ortega, los que exigen sanciones contra Honduras y por ende contra el pueblo hondureño; pero, Obama, inteligentemente rechaza las presiones de los déspotas del socialismo del siglo XXI; pero, al mismo tiempo, con la decisión de suspender las ayudas, deja en claro que no tolera la Dictadura de Honduras. Los recursos estadounidenses, que EE.UU. ofrecía voluntariamente al pueblo hondureño, son estadounidenses. Insisto, dinero que EE.UU. ofrecía para Ayudar a los campesinos hondureños. Sin embargo, con malicia, los gacetilleros, antimperialistas de pacotilla, presentan la noticia como si los EE.UU y Obama, estuviesen castigando a los campesinos hondureños; como si Obama y los gringos fuesen los malos de la película. Cuando EE.UU., simplemente, está haciendo uso de su derecho a proteger su dinero y sus recursos. Son otros, los que exigen sanciones, represalias y venganza, otros, como el embajador venezolano ante la OEA., Roy Chaderton, que no tuvo vergüenza en decir: “Pedir a EE.UU., sanciones contra Honduras no es Hipocresía”. Pero, sí lo es, señor Chaderton, sí lo es, considerando que aquellas sanciones pueden terminar golpeando a la sociedad hondureña; sí lo es, considerando que aquellos que gemían desconsoladamente por las sanciones económicas y políticas contra la dictadura socialista cubana, hoy las exigen agresiva y descaradamente en el caso hondureño; sí lo es, aunque se desgañiten la bocaza negándolo.


Los responsables de que 500.000 campesinos hondureños se queden sin la ayuda externa que recibían de EE. UU., no son los gringos. Cierta responsabilidad recae sobre los actuales politicastros déspotas que cogobiernan con los milicos hondureños; pero, los principales responsables de la actual desgracia hondureña son los pillos sinvergüenzas, que a través de Manuel Zelaya, intentaron instaurar un sistema alevoso, dictatorial y corrupto, similar al que ahora funciona en Ecuador Y Venezuela.

Hugo Chávez, Rafael Correa y Daniel Ortega, son los principales responsables de la actual desgracia de los hondureños, por pretender instaurar un sistema socialista dictatorial, donde las garantías individuales, las libertades de los ciudadanos, simplemente no existen. Un país gobernado por una mafia socialista que todo lo cree saber y que en todo arremete con su influjo abusivo y alienante. Un sistema, en donde el principio y fin del Estado y la sociedad radican en satisfacer las ansias de poder absoluto y la codicia de los caudillos socialistas y sus serviles sátrapas, alcahuetes y cortesanas. Un sistema donde un ciudadano no pueda denunciar un acto de corrupción o un complot en contra del Pueblo, como en el caso de Fernando Balda y la grabación en donde se escucha a varios politicastros comentar con el Presidente de la República, las alteraciones del proyecto de Constitución, que posteriormente fue puesto a consideración de la ingenua e ignorante mayoría de ecuatorianos, que cándidamente le dijeron, ¡sí!, al Gran Mentiroso y a su manada de alcahuetes de características oscuras y rosadas. Un sistema donde el Fiscal General de la Nación nombrado por el Tirano corrupto y corruptor, persiga inclemente a todo aquel ciudadano que intente denunciar a los politiqueros inmorales que traicionen al Pueblo, mintiéndole, engañándole, agrediéndole y robándole. Un sistema en donde el ámbito político sea dominado exclusivamente por los déspotas y sus huestes abyectas e impúdicas; ambiente putrefacto donde la posibilidad de que un hombre honesto pueda intervenir con las mínimas garantías, sencillamente no exista. Algo muy similar a lo que tenemos en El Ecuador.


Pero dejemos los efluvios nauseabundos de las lacras del Diario Oficial de la porquería de Gobierno socialista y atendamos el asunto particular,………..particularmente complicado en el que se halla metido Fernando Balda en su desigual enfrentamiento contra el Tirano guasón y sus huestes correanas. Tirano, que alguna vez no escatimó en alabanzas a favor del flaco y larguirucho guayaquileño.

Hace algunos meses, luego que Fernando Balda se afilió a Sociedad Patriótica, comentaba con alguien el grave error que había cometido y como tarde o temprano aquella equivocación se vería reflejada en un perjuicio contra él.

Sociedad Patriótica, al igual que Alianza País, no es un partido político, tampoco un movimiento social ¡no!; Sociedad Patriótica, al igual que Alianza País, es una organización mafiosa, cuyos únicos fines son: llevar y mantener a sus jefes mafiosos al Poder, a cualquier precio; y satisfacerse infernalmente de éste.
Por lo mismo, todos quienes vayan a formar parte de aquellos entes siniestros, les deben absoluto servilismo a los Jefes, capos o padrinos. Eso implica obedecer ciegamente las órdenes de los “líderes”, aunque eso implique poner en riesgo algo más que su reputación.


Balda, en su deseo por enfrentar al canalla de Correa, buscó respaldo en una asociación tácitamente delictiva, y terminó obedeciendo órdenes de los patriotas Gutiérrez, ignorante de los riesgos que significaba obedecer las consignas de aquellos disque caudillos, pillos que siempre han demostrado que sus acciones se deciden, exclusivamente, en función de la satisfacción de sus bajas pasiones; adicionalmente Balda, ignoró los peligros que enfrentaba al chocar, solo, contra el sistema corrompido y terrorista manejado por Correa y sus chauvinistas sátrapas.

Es así que, Fernando Balda, se dirige a Teleamazonas, con una grabación facilitada, difícil asegurar por quién, talvez por los chicos Gutiérrez , quizá por serviles de Correa que no están conformes con los repartos de los botines públicos, talvez por los servicios de espionaje del propio Estado, insisto, difícil asegurarlo. Lo cierto es que, Balda casi en absoluta indefensión, se dirige a hacer una denuncia que en otras circunstancias y bajo diferentes condiciones, como en el caso Watergate por ejemplo, significaría, sino la renuncia del presidente, por lo menos la realización de una investigación imparcial e inexorable, que culmine con la prisión de aquellos bribones que modificaron tramposamente el proyecto constitucional y luego indujeron al engaño al pueblo ecuatoriano.

Pero no, no solamente que el Fiscal General, aquel personaje de gestos amanerados e inteligencia grotesca, no solo que, para nada actúa de oficio, investigando el posible complot en contra del pueblo ecuatoriano, sino que más bien, adopta una actitud amenazante en contra de aquel que simplemente tuvo la valentía de presentar una evidencia; la prueba que demostraba que gente vinculada con el gobierno de Alianza País, entre ellos el mismísimo Presidente, conocían de un ilícito cometido en contra del pueblo ecuatoriano.



El señor Balda tiene la obligación legal y moral de decirle a la Fiscalía quién le entregó esos videos, quién le entregó esa grabación –me parece que son solamente de audio no de video- quién se lo entregó y esa tercera persona y el señor Balda tendrán que decirlo cómo lo hicieron. No es posible, ecuatorianos, que aquí semanalmente haya un nuevo escándalo de grabaciones, de videos, en definitiva de persecución a los derechos fundamentales de los ecuatorianos”
Washington Pezántes. Fiscal General de la Nación.


Entiendo perfectamente que Balda no asista a los llamados del Fiscal Pesantez, es obvio que lo quieren meter preso; es evidente que las bestias socialistas en contubernio con el Fiscal nombrado por la Asamblea correana están hambrientas por encerrar a Balda en prisión, donde seguramente no tendrá las facilidades y cuidados que sí tuvo Ignacio Chauvín. Ni tampoco saldrá con la facilidad con la que salió el Comandante Nacho, tipo que en su momento se jactó de tener por amigos a secuestradores y narcotraficantes.

Es evidente también que los chicos Gutiérrez, le jugaron sucio a Balda, bastaba ver el puesto en la lista de candidatos que le dieron en las anteriores elecciones. Imposible que ganara una curul. Al igual que Rafael Correa y Ricardo Patiño; Lucio y Gilmar Gutiérrez, no aceptan a nadie que de alguna manera pueda hacerles sombra. Me pregunto, ¿por qué no fue Gilmar o Lucio, quienes presentaron públicamente el audio en cuestión?, sobre todo el milico Gilmar que tenía inmunidad dada su condición de asambleísta, ¿por qué le enviaron a Balda? ¡Por qué le enviaron a Balda a chocar suicidamente contra el sistema!

Si Balda va preso, todos ganan,……. bueno,……… todos menos Balda; ganan los chicos Gutiérrez que podrán explotar políticamente la prisión de Balda; y ganan los Correa, Patiño y demás chauvinistas disque revolucionarios, que podrán vengarse del flaco que cometió el “error” de rebelarse contra el temible y adorado Tirano.








Pdata.- Que tal si el “mudo” Correa, convoca a Unasur, para tratar el arbitraje escandaloso del malparido Pezzota, a ver si la vieja sirupitica de la Kirschnner, ordena una investigación para conocer que le motivó al cabrón ese, a pitar tan parcialmente en contra de Ecuador; el cretino dejó pegar a los colombianos, presionó a los jugadores ecuatorianos, expulsó a Palacio interpretando falsamente la caída como un intento de engaño y no pitó un penal contra Antonio Valencia. Como que la mafia de la FIFA, y la Conmebol, quiere que Argentina vaya a cualquier precio al Mundial. Ah por cierto, ¡Vizuete, deja de insistir con Tenorio y Montero!

martes, 1 de septiembre de 2009

La Chevron Texaco y los patrioteros de Alianza País.


Anoche, intrigado por la noticia de un nuevo escándalo de corrupción, empecé a indagar en la Web hasta que finalmente accedí a la información que andaba buscando.

Muchos ecuatorianos han calificado la explotación de petróleo en nuestro País como un verdadero genocidio ecológico, aseveración con la que estoy de acuerdo. Basta ver las cantidades inmensas de bosque oriental nativo que ha sido brutalmente destrozado, en aras del falso progreso. Las enfermedades terribles de grupos humanos originarios de las zonas aledañas a la explotación confirman aquella aciaga realidad. La destrucción de los ecosistemas animales y vegetales, son imposibles de ocultar.

Pero, el asunto va más allá, la supuesta bonanza petrolera, que debió significar incremento sustancial de la calidad de vida para los ecuatorianos, en todos los aspectos, finalmente terminó siendo una farsa; una grosera, infame y canallesca farsa. Sucedió todo lo contrario, y era obvio que así aconteciera considerando que el País vivía y vive, bajo un régimen plutocrático y politicastro. De ahí que muchas personas ingenuamente calificaran al petróleo como una maldición en lugar de bendición, ignorando que la maldición estaba en los asquerosos patriotas de oropel que redundantes de ambición y codicia, negociaron los intereses del pueblo siempre en función de sus mafiosos y patrióticos apetitos malsanos.

Es por esta razón que, años atrás, al conocer que grupos indígenas orientales asesorados por abogados nacionales e internacionales habían decidido demandar a la Texaco, hoy Chevron, por el terrorismo y genocidio que sus huestes depredadores habían causado en el Oriente ecuatoriano, de alguna manera felicité la decisión de aquellos en cuanto a exigir una indemnización a la concupiscente trasnacional.

Estas personas, los indígenas, conjuntamente con sus abogados externos e internos pelearon duro; se enfrentaron a lo peor del mercantilismo corrupto y terrorista; lucharon contra el propio gobierno ecuatoriano, como en el caso de la Dictadura electorera de Durán Ballén, “el corrupto viejito bonachón”, ratas curuchupas que ni siquiera adoptaron una posición neutral, sino que siempre tomaron acciones en contra de los indígenas ecuatorianos y tácitamente a favor de aquella Transnacional.

De ahí que, conocer que las cortes de los EE.UU. en muchas oportunidades les dio la razón siempre fue estimulante. Por cuestiones de jurisdicción el asunto termino peleándose en las cortes nacionales. Evidencias, verdades, inclusive violaciones a la misma ley, la gran mayoría de ellas desarrolladas a efectos de beneficiar el pillaje, de alguna manera profetizaban que el Juez que conocía la causa debía sentenciar a favor de los intereses de los indígenas, lo que significaba que la Texaco, hoy Chevron, debería pagar una multimillonaria indemnización.

Pues bien, con el perdón de los gallinazos, aquellas aves que suelen ganarse la vida en los basureros; parece ser que los gallinazos pelados y hambrientos de Alianza País, vieron en la inevitable sentencia una opción para llenarse los bolsillos de dinero mal habido. Es entonces que, seguramente, con el visto bueno de los adorados y demenciales tiranos de esta porquería de gobierno que en mala hora toleramos los ecuatorianos, los testaferros verdeaguados empezaron a facilitar encuentros entre gente que estaba dispuesta coimear y gente que estaba dispuesta a ser coimeada.

Pero, los patriotas de Alianza País, no se dieron cuenta que estaban siendo filmados por gente que probablemente no tenía entre sus objetivos denunciar la corrupción de estos pillos, simplemente por el deseo naturalmente honesto y moral de castigar a la corrupción, sino para beneficiarse de la corrupción de aquellos delincuentes y encubrir o proteger su propia corrupción. En cualquier caso, si es así, concluyamos que la corrupción de los unos de ninguna manera debe encubrir la corrupción de los otros.

Como ya mencioné en un principio, busca que busca, finalmente encontré lo buscado; el video en donde los que hacen de machos proponen a los que hacen de hembras, delatando mutuamente sus bajas pasiones.

El asunto básicamente se reduce en lo siguiente: el Juez, en conversaciones con los testaferros de los tiranos de Alianza País y un supuesto inversionista, tácitamente admite que Chevron perderá el caso y que la indemnización que le tocará pagar bordeará los 27.000.000.000.00 de dólares o más. Luego señala que la repartición se hará en tres partes: La primera para los demandantes, la segunda para las comunidades que sufrieron los atentados de la transnacional y la última, para el Estado a través del gobierno Central, el Ejecutivo, que se encargará de remediar los daños ecológicos; y es ahí, en la tercera parte, donde los pillos de Alianza País pensaban usufructuar, a través de los contratos de rehabilitación de las zonas contaminadas, garantizándole al inversionista en cuestión la firma de aquellos contratos; claro que, primero, el gringo disque inversionista debía cancelar 3.000.000.00 de dólares que supuestamente se repartirían de la siguiente manera: 1.000.000.00 de dólares para el guasón de Carondelet; 1.000.000.00 de dólares para el Juez, que garantizaba la sentencia; 500.000.00 para Pierina Correa, hermana del guasón de Carondelet, por sus buenos oficios que avalaban la entrega de los contratos al inversionista; y 500.000.00 dólares para los patriotas testaferros que actuaban como facilitadores.

Qué consecuencias legales pueden traer los actos de corrupción de los patriotas de Alianza País y el réprobo Juez oriental, el tiempo lo dirá. La corrupción de los pillos de Alianza de Alianza País no debe constituirse en razón para encubrir, proteger o dar impunidad al terrorismo ecológico y mercantilismo brutal de la Texaco, hoy Chevron; ambas mafias de delincuentes disfrazados de amantes del país y empresarios, deben pagar por sus delitos y crímenes. Aquí no es cuestión de decir, éstos son más corruptos que aquellos, “y listo quedamos exonerados”.

Seguramente los testaferros de la Chevron, antes Texaco, dirán que el acto de corrupción de los patriotas bolivarianos, confirma su inocencia; así como los chauvinistas de Alianza País encabezados por el “mudo” de Carondelet, vociferaran que todo este escándalo, es solamente una más de las campañas orquestadas por los oligarcas y sus socios del “Imperialismo Yanky”.

Detrás de las mentiras y engaños que les sirven para atribuirse una falsa moralidad, existe sin embargo, una gran verdad, ambos bandos de mercachifleros y filibusteros, nacionales e internacionales, guacharnacos y pelucones, ambas mafias, son igualmente: ¡corruptas y despreciables!