lunes, 28 de diciembre de 2009

La metamorfosis de una cucaracha socialista en una cucaracha burguesa.

Hace un par de semanas fui testigo de un fenómeno que generalmente no se observa con mucha frecuencia, aunque tampoco es excepcional. Se trataba de la tácita renuncia de un vago bolchevique a su…… como llamarla “ideología de izquierda radical”; y su bautismo como un virtual neo conservador del new age.

El mencionado evento se desarrolló en uno de los noticieros de Teleamazonas; el entrevistador Jorge Ortiz, el entrevistado el patriota disque defensor de los Derechos Humanos, Gustavo Larrea, más conocido como, “el Comandante Juan”, entre sus socios y amigos íntimos.

El diálogo en principio se dirigió al escandaloso caso de Angostura. Frente a los cuestionamientos de Ortiz, el ex ministro Gustavo Larrea, hijo de velasquista, fiel a su condición de politiquero profesional, se limitó a negar cualquier vinculación, aludiendo al típico cuento chino de su interés por encontrar una salida pacífica que permitiera la libertad de los secuestrados por la Guerrilla de las Farc. Cuestionó las fuentes que lo vinculaban en situaciones bastante comprometedoras, descalificó a los miembros de la fuerza pública que realizaron aquellos informes y adicionalmente se declaró víctima de persecución política, irónicamente en el gobierno que le ha garantizado impunidad. Nada nuevo, en realidad.

Un cosa que, sin embargo, es interesante en este asunto, y que ya se ha comentado, pero que voy a molestarme en volver a tocar, es que, Gustavo Larrea, personaje que siempre se jacta de su lucha incansable a favor de los Derechos Humanos de su jorga de amigos y socios de similar calaña, tenía como hombre de confianza, su subsecretario de Gobierno, a nada más y nada menos que Ignacio Chauvín, más conocido por su nombre de farra como “Comandante Nacho”; personaje que siempre se ha jactado de tener por amistades a los secuestradores de los personas a quien Larrea siempre dice, en labor humanitaria, pretendía liberar. Cómo que algo no cuadra, ¿verdad? Tú no pones como subsecretario de Gobierno a alguien que tiene amoríos, afectos y sentimientos a favor de personajes que secuestran a otras por motivos descarnados. No lo pones salvo que estés interesado en que ese tipo, esté, precisamente en aquel lugar estratégico para volver factibles tus metas u objetivos encubiertos.

Pero no es sobre el escándalo de Angostura, que pretendo comentar, no, nos salgamos del tema. Siguiendo con la entrevista, Ortiz entonces, le hace notar, que Larrea, en el pasado, fue un elemento más de un grupo denominado MIR, del cual formaron parte muchos individuos que incursionaron en prácticas violentas y actividades delincuenciales, disfrazadas con el sucio manto de una seudo ideología. Frente a estos hechos incuestionables, el mofletudo Larrea, inició el proceso de transformación, no de mono en hombre, como decía Engels, sino, de vago socialista en pipón burgués capitalista. Por su propia boca muere el pez dice un axioma popular; bueno en este caso, el comandante Juan se denunció, desenmascaró y presentó a sí mismo, como un miserable guiñapo humano.

Tácitamente gritó: “¡no soy comunista, ni marxista leninista, ni guevarista, ni bolchevique, ni nada que denuncie mi anterior pasado nauseabundo!”. Con garbo correano se definió como un: “Un hombre de izquierda moderna….”. “Izquierda” así se definen políticamente estas ratas, “de izquierda”, “de centro izquierda”, “de izquierda centralizada”, “de izquierda izquierdizada”, así se define el hijo de velasquista, “de izquierda moderna”. Me pregunto, ¿sería la misma ideología que lo llevó a formar parte del gobierno de Bucaram?, o es que involucionó o revolucionó de aquellas épocas a las actuales.

De repente a lo bruto, el hijo de velasquista, se lanza una retahíla de frases demagógicas en las que, las palabras Democracia y Libertad, son canturreadas una y otra vez. Hasta que finalmente la mentira parió al cinismo, “no creo en la estatización de medios de producción”, gruñó. ¡Qué bárbaro!, ¡qué pelmazo! Y enseguida, el tipejo pretende definir ese grosero cuento chino que se hace llamar Socialismo del Siglo XXI, negándolo como “estatización de la economía”, pero calificándolo de: “Socialización de la Economía”.

En el Ecuador han coexistido desde la creación misma del País, modelos como el esclavismo, feudalismo, socialismo y mercantilismo, definido este último como el capitalismo monopólico y codicioso, generalmente llamado conservadurismo mercantilista. Posiblemente en la actualidad, no nos encontremos con la crudeza del esclavismo y feudalismo, pero, es evidente que muchas manifestaciones de aquellos modelos son perfectamente visibles, si no en la forma, sí en el fondo. Pero, si ha existido un modelo que ha predominado conjuntamente con el conservadurismo mercantilista, ese ha sido el socialismo. Ahí está el Sector Público. El sector público o más ampliamente el sector estatal, se manifiesta a través del modelo socialista. Es decir, la estatización de aquellos medios, recursos, derechos, instituciones, etc., etc., etc.; que en teoría, son de todos los ciudadanos, del pueblo, lo que algunos patriotas llaman “socialización de la economía”; pero que en la práctica le pertenecen a las jorgas que controlan dichas instituciones o dichos Estados. Socialismo Puro.

Yo creo que alguien que nació, creció, engordó, apareó, parió, fastidió, rapiñó, etc., a costa de un modelo de producción ineficiente y falaz, lo menos que debería es callarse la bocaza, por haber tenido la posibilidad de cohabitar en semejante estado de cosas, que siendo inmorales, le permitió vivir como pipón burgués, mientras insultaba el estilo de vida del típico pipón burgués. Pero no, el comandante Juan, olvidando que usufructúo de su condición de pipón socialista del sector público; ahora, luego de beneficiarse del Socialismo del siglo XXI, se declara, antimarxista, antileninista y anticomunista, y probablemente antivelasquista, a pesar de ser hijo de velasquista. El miserable mordió “la mano de la hoz y el martillo” que en su momento le dio de tragar. Que figura se traduce, ¿traición?, parece que sí.

En su brusquedad el demagogo define a la “socialización de la economía” como: “Un sistema, de propietarios y productores”. Frente a eso, Ortiz, con razón le señala que ésa, es una característica clásica de un sistema capitalista. Ante la evidente contradicción el hijo de velasquista se limita decir con cínico desparpajo, “llámelo como usted quiera”.

Es increíble, Yo…….a veces ya no encuentro palabras….las cosas que se escuchan en televisión………eh…. bueno………no sé. Uno no entiende por qué la sociedad ecuatoriana tolera tanto. Somos testigos de las mentiras, los fraudes, los engaños, los crímenes, el terrorismo, de los sacrificados patriotas de la partidocracia, y sin embargo, la gran mayoría permanece indolente a esa lacerante realidad. Cuándo finalmente entenderán que los seres humanos tenemos el compromiso con nosotros mismos de instaurar un verdadero gobierno democrático. Cuándo lo comprenderán, o quizá lo saben, pero no les importa, quizá disfrutan viviendo bajo el yugo de la “democracia de la socialización de la economía”.


Gustavo Larrea virtualmente se declara capitalista y anticomunista.

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miércoles, 16 de diciembre de 2009

El narcisismo anticorreano y sus sicarios de conciencia.

El otro día divagaba sobre la realidad política ecuatoriana, tiranizada y monopolizada por el conservadurismo mercantilista y el socialismo consumista; y más específicamente acerca del correísmo pipón y el anticorreísmo patriotero; y llegué a la conclusión, una vez más, de que uno de las principales responsables de esa aciaga realidad es el propio populacho, burgués o guacharnaco, da igual, al final comparten similares responsabilidades.

Los niveles supinos de estupidez, mezclados con ese servilismo perverso, así como el odio ciego y absurdo, de los miembros de la oposición tradicional; generalmente partidocracia chapetona mestiza o populista conservadora, y sus viles testaferros, acolitados por sus respectivas manadas brutales e incondicionales; me permitieron esbozar la siguiente reflexión que debe entenderse metafóricamente: Si mañana Rafael Correa, sale con sus típicos aspavientos y paroxismo demagógicos, que por cierto, tan efectivos resultados le han generado, y critica la corrupción del Gobierno de Rafael Correa, implacable y rudamente; pues, seguro que la chusma anticorreana adulará servilmente a Rafael Correa, por criticar al Gobierno de Rafael Correa.

Para los típicos anticorreanos, la condición moral de quien cuestiona o crítica a Correa carece de importancia, lo único que interesa es que censure a Correa, con o sin razón. No interesa que sean pillos, ladrones, mentirosos, farsantes, demagogos, brutos y hasta asesinos; lo único que importa es que se opongan al Gran Patán. Ignorantemente ejercen aquel principio maquiavélico que dice: el fin justifica los medios. Pero lo más grave radica en que están dispuestos a recurrir a la injuria infame, la cobarde violencia y al terrorismo ruin en contra de quienes, pocos por cierto, ejerciendo al derecho a la Libertad de Expresión, opinan y presentan a sus adorados neo capataces y gamonales, como lo que realmente son, personajes comunes y corrientes que llegaron a sobresalir gracias a su falta de escrúpulos, ambición, engaño, codicia y ausencia completa de respeto por los derechos de los demás.


Hasta ahora recuerdo las palabras de Andrés Oppenheimer, famoso sicario de conciencia, que comentando en CNN, horas después de los atentados en las torres del World Trade Center, vomitaba más o menos lo siguiente: “el que no esté de acuerdo con las decisiones del Gobierno de Bush es un defensor de terroristas”. Pues, aquí en Ecuador, los cobardes terroristas y asesinos de conciencia, aquellos que dicen que, “sus días están contados si sigue como hasta ahora”, pretenden imponernos con violencia las consignas de sus infames patrones. Al ritmo de “el que no salta es correísta”, se ataca la Libertad de Expresión de aquellas personas que tienen el derecho a decir lo que piensan, aunque eso signifique expresar lo que muchos, canallas cobardes, no quieren escuchar. Grosera e hipócritamente, éstos, son los que critican los abusos del tiranuelo, hoy, enquistado en Carondelet.

Pero, más grave aún, es que todos los días, todos los días, los sicarios de conciencia, los cobardes terroristas, los dueños de la verdad y los criminales con impunidad garantizada; maltratan, injurian, amenazan, o violentan el derecho de los demás; si no torturan o asesinan; y sin embargo la chusma asquerosa, burguesa o guacharnaca, deliberadamente da las espaldas a esa infame y cruel realidad; o peor todavía defienden, encubren, justifican y festejan las mentiras y brutalidades de sus adorados capataces y amos; y hasta se dan el lujo de escarnecer a quienes cobarde e injustamente son agredidos o insultados, si no algo peor.

Por qué una persona decente, valiente e inteligente debería participar en "política", si por dar una simple opinión, es amenazada por la estupidez y el terrorismo, con el infame, “si sigue así, no durará mucho”. Cómo le pides a una persona honesta que intervenga en “política”, cuando aquel escenario no pasa de ser una asquerosa cloaca saturada por lo peor de una sociedad enferma y corrupta. Cómo.


Una de las razones de la gran popularidad de Rafael Correa se debe a que supo canalizar a su favor; el odio y desprecio que muchas personas sienten por: la partidocracia conservadora; los sectores económicamente opulentos que han sido beneficiarios de esta dictadura inmoral que ha sufrido y sufre el Ecuador; los gacetilleros dorados, verdaderos quintacolumnistas infiltrados en el periodismo profesional; en general, por aquellos patriotas con enormes rabo de paja que se constituyeron en el símbolo de la corrupción. Correa explotó ese desprecio, odio y repulsión; beneficiándose políticamente de aquello. Es así que, tantas cuantas veces aquellos cadáveres insepultos intentaron cuestionar la corrupción del gobierno de Correa, éste, se limitó a recordarle a la sociedad los antecedentes políticos delictivos de aquellos patriotas. Casi que se volvió un concurso asqueroso, una competencia de cual bando tiene rabo de paja más rechoncho y larguirucho. Naturalmente, treinta y tantos años de partidocracia conservadora, impactan más que 3 años de partidocracia socialista. Por lo mismo, Rafael Correa ha salido victorioso en aquel concurso de, “cuál es, más o menos corrupto”. Y seguirá haciéndolo hasta que su corrupción y la de sus testaferros lo vuelvan más repugnante que sus primos de la “derecha”; después de lo cual, el conservadurismo chapetón, volverá al poder. Círculo vicioso, ¿cierto?, amable lector.


Típico narcisista anticorreano es este personaje que responde a los nombres de Carlos Vera, sobre quien preferiría no comentar. Baste decir que, quienes fuimos testigos de la intolerancia, alevosía, egomanía y prepotencia de sus monólogos; o de sus entrevistas en donde, él, era la estrella y el dueño de la verdad; o sus arrebatos de furia en contra del personal de planta; o su paso “glorioso” por el gobierno de Durán Ballén; o su periodismo “imparcial e independiente”; conocemos de sobra la calaña de este sujeto.

Pero sí quisiera decir que, después del discurso del 26 de noviembre del 2009, en Quito, parque del Ejido, sector del Arbolito; estoy casi seguro que Rafael Correa luego de matarse de risa, debió frotarse las manos, ante la perspectiva de un enfrentamiento político con el “señorito del cabello al viento”. No creo equivocarme, dados los antecedentes y realidades, cuando digo que, durante la campaña de revocatoria del mandato, si llega a darse, el “mudo” Correa barrerá el piso con el “James Dean” guacharnaco. Eso, se verá reflejado en las urnas con una aplastante victoria; lo que se constituirá en un voluminoso espaldarazo durante las siguientes elecciones para presidente, con la consecuente, posible y casi garantizada reelección del “mudo”. Que vamos a hacer, así están las cosas, más todavía, cuando la oposición anticorreana y sus sicarios de conciencia, hacen campaña a favor de Rafael de Carondelet.



Con estos enemigos, ¡para qué amigos!:

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domingo, 13 de diciembre de 2009

Woody Allen y sus "Bananas".

La sala de espera del consultorio de un psiquiatra; sentados en un gran diván, una madre histérica mira con gesto desesperado a su pequeño hijo, quizá de cinco o seis años de edad. El niño, con unas enormes gafas, observa ensimismado la nada, está preocupado, como si tuviera sobre sus pequeñas y escuálidas espaldas todos los problemas de este mundo. Momentos atrás había sido regañado por su madre con un poco maternal sacudón y un grosero apelativo. Siente que está solo, que es dueño de un secreto que todos los demás deben conocer, pero que aparentemente, son incapaces de comprender, o sencillamente no les interesa. Los gritos y reclamos de su madre solo lo angustian y deprimen más; pero, no acallan la voz de su fuero más íntimo que lo impulsan a mascullar todo ese torrente de verdades y protestas que saturan su desesperanzada conciencia. Consciente de que es férreamente vigilado por los ojos de su furibunda madre, se atreve a denunciar tristemente:

- Pero,…………el Universo está expandiéndose.

A lo cual la madre le responde de inmediato con un tiránico grito:

- ¡Y a vos que te importa!

Una escena de una película de Woody Allen, cuyo nombre francamente no me acuerdo, pero que aún hoy me causa mucha gracia. Una drama satírico extremadamente elocuente, diría Yo. Ahí está el pequeño adulto precoz, cuestionando los misterios del cosmos, deambulando con su pensamiento en las intrincadas infinitudes de la misteriosa existencia. Angustiándose por la depredación de la selva amazónica virgen; acongojándose por la realidad del hombre que tiene en su propio semejante a su más encarnizado enemigo; saludando a su nueva y permanente compañera, una dolorosa y ardiente, gastritis. Junto a él, su madre, una mujer dominante, soberanamente adoradora de las telenovelas y los programas rosados; con un amor propio más pequeño que el átomo más miserable y deprimido que se puede encontrar. Abandonada por el infeliz del marido que vio en la fuga su única alternativa frente a la posibilidad de ser devorado por aquella furia de pies fríos y sexualidad incierta. Quejumbrosa y amargada, resentida y frustrada, por no poseer los enormes pechos de silicona de las modelos que observa en televisión y que tanto envidia; disgustada por lo que ella considera su desafortunada estrella; irritada por no haber tenido la suerte de tener un niño común y corriente de esos tan repetitivos y cansinos, en lugar de ese tan original y según ella extremadamente tonto………………………Pero esperen, que estoy haciendo, a dónde quiero llegar con todo esto, la razón de este post no era vagabundear en las disquisiciones del pensamiento. No, mi intención más bien era, y ciertamente lo será, desde ahora, presentar a su consideración estimado lector el talento de Allan Stewart Konigsberg, más conocido por su nombre comercial como Woody Allen, a través de una secuencia muy interesante y entretenida del filme “Bananas”, 1971; excelente película; escrita, protagonizada y dirigida, por el pelirrojo de pinta desgarbada. No me parece acertado introducir una breve sinopsis de la película, más que nada por consideración a usted amigo lector, quizá el pequeño corto que incluyo le estimule a observar completamente la película, solo decirle que el mayordomo ciertamente no es el asesino. Disfruten del talento de este genial comediante. Ah, y a ver si reconocen al bravucón, un tipo que comenzó como boxeador y luego incursionó, entre otras actividades, en la demolición; un elemento adicional que, en mi opinión, convierte a esta escena en un clásico.

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martes, 8 de diciembre de 2009

Los brutales amoríos de los aliados del “mudo” Correa.

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Tremenda batalla campal se desarrolló hoy en el edificio principal de la Universidad Central aquel que acoge a la Rectoría de dicha institución; así como en los alrededores del mismo. Debo reconocer que me resultó un tanto sorpresiva la noticia, no tanto por la capacidad brutal y terrorista del MPD, ya común en esos parásitos del sistema educativo, sino por la indefensión y poca capacidad de respuesta del correísta Edgar Samaniego, actual Rector de la Central.

Al típico estilo de “patitas para que las quiero”, el capitán del buque universitario, lo abandonó con una celeridad asombrosa; como si su propia existencia dependiera de aquello, y quizá así haya sido; los patriotas garrotazos en su correísta humanidad, lo advierten.

Las razones de la monumental invasión al H. (h posiblemente por hijuep...$$//$$) Consejo Universitario, radica en la decisión de Edgar Samaniego de apoderarse de uno de los socialistas negocios particulares de la Facultad de Filosofía, los colegios Odilo Aguilar y Manuel María Sánchez. Por cierto, que grosería e insolente infamia que el nombre de la madre de las ciencias, la virtuosa Filosofía, sea mancillada, al designarse a un nido de delincuentes, garroteros, picapedreros y vulgares seudocomunistas, con su ilustre nombre. Facultad de mentiras, violencia y mediocridad, debería llamarse.

Parece ser que Samaniego, ofuscado por el poder, obnubilado por los adulos de sus particulares sátrapas y seducido por la oportunidad de servirle a su majestad Rafael “el mudo” Correa, se olvidó de proteger su trasero. Es que no se puede entender, cómo, las huestes de adolescentes y matones chinos, ingresaron a los pasillos del Edificio Administrativo, sin apenas resistencia salvo por algunos seguidores de Samaniego, y luego de una batalla de “amores encontrados” en la que como efectivos montoneros salieron victoriosos, irrumpen en la sesión del Consejo Administrativo, sin mayores problemas. Increíble. Una cosa es evidente Edgar Samaniego no es capaz de defender a la Universidad Central del Ecuador. Es patente que, ni su propia seguridad fue capaz de garantizar, menos va a poder garantizar la seguridad de estudiantes y profesorado. Por lo mismo lo único que le queda a este tipo es renunciar; Samaniego debe renunciar.

Uno no entiende cómo es posible que colegios públicos, cuyos profesores reciben sueldos del Estado ecuatoriano sean dependientes de facultades y universidades públicas; socialismo en su en su típica expresión. Samaniego no tenía por qué asumir el control de los colegios en cuestión; ni él, ni las ratas del MPD, tenían por qué seguir usufructuando de ese negocio socialista; era el ministerio de Educación quien debía reclamar potestad administrativa sobre esos colegios. ¿Por qué el “mudo” Correa no asumió tal responsabilidad? Porque es un incompetente y un canalla.

Nótese que, mientras en la Universidad Central, correístas y emepedistas se masacran, bueno, en realidad emepedistas masacran a samanieguistas; en la suciedad de Asamblea el MPD y Alianza País, duermen juntos en la misma cama sodomita e incestuosa. Una verdad evidente.

Nótese también que las estratagemas brutales usadas hoy en la mañana por los matones del MPD, son las mismas que los mismos carroñeros del MPD y los garroteros de Alianza País encabezados entre otros, por el ex invasor de tierras ajenas, César Rodríguez, actualmente asambleístas correano, utilizaron para obtener la famosa consulta popular que dio lugar a la funestamente recordada Asamblea de Montecristi, que en mala hora parió la Constitución Correana. Acuérdense de las salvajes golpizas a varios diputados; recuerden las irrupciones violentas al Tribunal Supremo Electoral, al Tribunal Constitucional, con agresiones y destrucción de propiedad pública; todas realizadas por los delincuentes de Alianza País y el MPD.

Irónicamente, los que se beneficiaron del terrorismo del MPD, ahora de seguro, como típicos socialistas hipócritas que son, reclamarán las acciones que antes aplaudieron. El terrorismo y el heroísmo, son conceptos que se alternan inmoralmente de acuerdo a las groseras conveniencias de estos genuinos patriotas de buche y lengua.

Seguramente “el mudo” se aprovechará de este escándalo; vociferará, insultará, culpará al imperialismo yanky o talvez al chino, porque ya explotó el escandaloso préstamo de la venta irregular de petróleo, y necesita esconderse de su propia corrupción; justificará su pretendida y tramposa revolución universitaria; adulará las engañosas bondades de su proyecto de ley con la que pretende adueñarse de las universidades. Créanme que hasta me surge la duda, acerca de si, esto fue planificado. Estos patriotas son capaces de todo. Pescan a río revuelto, así como los ladrones equilibristas de Fabián Alarcón, con la huida de Bucaram; o los delincuentes forajidos, luego de la “valiente” salida de Gutiérrez. Estas ratas nacionalistas son capaces de eso y más.

Muchas personas, sabíamos que las universidades en el País andaban mal; la violencia que se desarrolló hoy en la Universidad Central es un parámetro que permite calificar la calidad de educación de ese centro. Aquello demuestra que los pipones que realizaron la inquisición a las diferentes universidades del País no pasan de ser un grupo de vagos corruptos que se limitaron a valorar los afectos a favor del “mudo” Correa y en función de aquello emitieron las respectivas calificaciones. La Universidad Central dominada y sometida por décadas por los delincuentes del MPD, con calidad A, Universidad de primer nivel, de verás que da risa. Pobre Universidad Central, no ha cambiado nada, sigue de mal en peor; y por qué debería cambiar si a los patriotas de la mentira y la demagogia les conviene que siga sacando generaciones y generaciones de esclavos y criados.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Los patriotas de la tortura brava.


El día de ayer en el camal de torturas de Iñaquito, un patriota de esos comunes y corrientes, de esos que suelen vociferar o gruñir en lugar de hablar, durante un receso de la sanguinaria faena, decidió aprovechar la oportunidad para hacer campaña política y ganar protagonismo, criticando al “mudo” Correa. Lo hizo, siguiendo el ejemplo de varios guayaquileños que semanas atrás denunciaron a Correa a través de pancartas que decían: “Guayaquil declara persona no grata a Rafael Correa”. Este patriota que se había preparado de antemano, en un momento dado sacó a relucir una cartulina que decía más o menos lo que sus hermanas guayaquileñas.

Parece ser que muchos correístas verdeaguados, ecologistas de cabaret, disfrutan mucho de la tortura en contra de los animales; pues, uno de ellos, un pobre diablo de apellido Roldán, que ha llegado tener cierta notoriedad debido a su natural bravuconería y alcahuetería a favor del “mudo”, estaba también gozando del espectáculo de sadismo inconmensurable. Claro, la prostituta insolente, al ver que el patriota ofendía la “majestad” de su “macho”, se lanzó cual ariete a reclamar la demagogia del chauvinista anticorreísta, obviamente con su integridad perfectamente garantizada por la policía que lo custodiaba. El resultado, no pasó de ser el típico circo barato dirigido a manipular los amores de la torpe chusma.

El día de ayer, en el camal de Iñaquito, se manifestaron, una vez más, una serie de escenas bochornosas, sicalípticas y desgraciadas, que definitivamente reflejan la verdadera realidad de un país, de una sociedad, de un sistema, completamente enfermos.

Individuos carentes de sensibilidad, alienados y subordinados a tradiciones demenciales y ruines; enfrentados, a otros, diferentes en forma, pero exactamente iguales, en el fondo. Cómo entender que un grupo de personas que reclama por justicia, libertad, sensatez, y demás derechos ciertamente válidos, desde esas mismas gradas, festejen el martirio de una animal atemorizado y desesperado por sobrevivir; grupos de quiteños y ecuatorianos saturados de complejos y prejuicios, personas indolentes al sufrimiento de un animal que nada les ha hecho, y que, escandalosamente, al amparo del trago y su ausencia de escrúpulos, se constituyen en cómplices de un acto aberrante que ofende el buen nombre de Quito, constituyéndose en una lacra infame que agrede la silueta hermosa de esa ciudad cosmopolita.

La chusma oligarca y el populacho burgués no pueden renunciar a su responsabilidad en la desgracia del País. Los chapetones mestizos pusieron presidentes conservadores, colocaron dictadores fascistas, se beneficiaron de la corrupción de esas dictaduras; se enriquecieron descaradamente gracias a esos botines. Pero, con el tiempo, facilitaron y cultivaron el ascenso de sus primos socialistas y seudocomunistas al poder. El curuchupismo ecuatoriano es uno de los principales responsables del ascenso de Alianza País; son cómplices de la corrupción de Correa; pertenecen a una misma matriz perversa, La Partidocracia.

Tristemente el drama sanguinario que se vive en el camal de Iñaquito, se convierte en una metáfora; una alegoría que golpea la sensibilidad de la gente decente, que agrede las fibras más íntimas del ser, que le hace a uno avergonzarse de formar parte de la especie humana, de compartir características físicas similares a las de aquellas bestias bípedas, hambrientas de sangre, vileza y trago. Ahí están los patriotas, curuchupas avergonzados de su herencia india, amigos del mercantilismo conservador, mercaderes de la codicia disfrazados por su lengua feroz de “liberales”, disque enemigos del comunismo; por allá, los pipones del socialismo, las prostitutas del capitalismo puro, jactándose de su comunismo tiránico mientras engordan gracias al consumismo; todos gritando al unísono, “¡Ole, ole, ole, ole, matador!”; compitiendo entre sí , a ver cual se emborracha más rápido o cual arroja más improperios a las “distinguidas” madres de sus opositores “políticos”; abajo, en aquel círculo maldito, un grotesco jifero, un ampuloso torturador que con gestos homosexuales y degenerados se mueve al ritmo de los adulos de capitalistas y socialistas que rugen de placer malsano; más allá, un montón de carnes sanguinolentas, todavía sensibles, vivamente destrozadas, asaeteadas, crispadas de dolor; atemorizadas por la brutal violencia, nerviosas por los infames insultos, ignorante de las razones por las cuales era víctima de aquella monstruosa sevicia; ¡nada!, casi nada quedaba de aquel hermoso animal, de aquel milagro de fuerza, dinámica y gallardía; ¡no, en realidad, nada!, nada quedaba; el bruto amoral de dorados honorarios había cumplido con la misión encomendada por aquel hato impío de falsos humanos; la brutalidad y perversidad habían triunfado una vez más; socialistas y capitalistas, se retiraban, luego, felices de haber dado rienda suelta a sus bajas pasiones; habían masacrado una vez más, la esperanza y la virtud. Pero, qué importaba el dolor ajeno, el sufrimiento y la consolidación de la barbarie, si esas bestias humanizadas, finalmente habían sido consecuentes con su naturaleza y tradición.

lunes, 30 de noviembre de 2009

No existe Libertad sin responsabilidad: Lo dice el "mudo" Correa.

Qué es la Libertad, sino, la facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera u otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. Qué es la responsabilidad, sino, la capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente. Lo dice la Real Academia.

Nótese que en el concepto de Libertad, está incluida la responsabilidad del sujeto respecto de sus actos. Por lo mismo hablar de Libertad con responsabilidad es redundar absurdamente. Si a eso le añadimos el componente moral que lleva implícita La Libertad, en función de su calidad de virtud, entonces, podemos decir que, el hombre libre es honrosamente responsable de sus actos libérrimos. La responsabilidad no es un condicionante, no limita ni restringe el derecho a ser libres o a ejercer las libertades de las que gozan o deberían gozar los seres humanos.

En un sistema Democrático, en una sociedad de hombres libres, con un Estado sometido a la voluntad de los civiles, con burócratas y servidores públicos cuya existencia depende del buen servicio que brinden a sus jefes, los ciudadanos; ¡jamás!, jamás las acciones humanas respaldadas por la Libertad, pueden generar consecuencias negativas.

Pero, es patente, público, salta a la vista con inusitada violencia que, los ecuatorianos, no vivimos en un Estado de Derecho, ni ayer ni hoy; no; lo cierto es que desde los inicios de este País hasta la fecha, el sistema de Gobierno, si se puede llamar sistema a eso, ha sido la Dictadura, con sus diferentes modalidades. Jamás ha habido Democracia en el Ecuador, quien diga lo contrario es un maldito farsante. Asistir periódicamente a votar en un mercadillo mafioso, monopólico, fraudulento, hereditario y dictatorial, definitivamente no es un símbolo democrático.

Solamente en Gobiernos y sistemas totalitarios, esclavizadores, alienantes, terroristas, intolerantes, dirigidos por tiranuelos corrompidos, se podría hablar de Libertades con responsabilidades, pues a través de esa sucia estratagema, se conseguiría regular, limitar o eliminar aquel derecho. Lógico que sea así, pues a los tiranos les interesa instaurar un sistema que permita perseguir cualquier manifestación moral de Libertad, para de esa manera extinguir al hombre libre en esa sociedad.

Realmente sobre este tema he escuchado verdaderas barbaridades. El otro día, durante la marcha contra la ley mordaza en Guayaquil, alcancé a escucharle a una vieja curuchupa politiquera, de esas que critican a Rafael Correa porque envidian los latrocinios del “mudo”; mujer pública que debe extrañar las épocas en que podía pasearse y disfrutar a costa del tesoro nacional. Esa “señora”, con un dejo racista, crapuloso y menospreciativo, dijo más o menos lo siguiente: “no se puede ser, humano, si no eres libre”. De veras que, estos patriotas que llegan a tener plata gracias a un sistema político corrupto y a una incultura social inmoral, basada en la racionalización de pillaje y hasta el crimen, e incluso una concepción tercermundista del destino manifiesto, definitivamente, no me simpatizan. Yo no justifico a la gente que apoya a Correa con la tonta excusa de oponerse a la torpeza de la chusma oligarca; pero, que bestia, esta gente que se cree “la crema y la nata”, sí que son que gentecita para corriente. Según el “razonamiento” de esta “dama” guayaquileña, los esclavos africanos de los siglos XVIII, XIX y XX, no eran seres humanos; una perla más una perla menos, que importa, si al final la mayoría no se da cuenta, ¿cierto? Y esos son, los que pretenden liderar la oposición contra el tirano Correa; como para practicar el sentido del humor gris.

Créanme que Yo, no veo mayor diferencia entre Jaime Nebot Y Rafael Correa; según sus respectivos seguidores, que por cierto los alaban incondicionalmente, ambos han hecho “obras majestuosas y formidables para los hijos del pueblo, ¡sus entrañables hijos!”. Al escuchar aquellas frases me digo, ¡de qué diablos están hablando!; desde cuando los jefes de los criados les deben pleitesía a éstos. Los ciudadanos elegimos funcionarios públicos para que nos sirvan, no para que nos exploten, ni nos manipulen o nos roben, peor repriman; cumplir sus funciones eficente y honradamente es su deber, su obligación, para eso les pagamos. Someterse a sus manipulaciones, adularlos descaradamente, reducirse a la condición de simples y abyectos esclavos dispuestos a despedazar a todos aquellos que no compartan las consignas autoritarias de los temibles y siniestros tiranos que gruñen con sus infames fauces, solamente demuestra que en aquellas tristes tierras: no existe libertad sin responsabilidad.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El currículo de un pipón dorado.

El siguiente es un comentario que escribí hace dos o tres años, seguramente unos pocos meses después de la posesión de Rafael Correa; desde entonces, ya se veía venir la marea socialista escatológica. Si bien no es exactamente el comentario original, pues, incluí un par de opiniones adicionales, el sentido y el mensaje principal se conserva incólume:

Francamente ya me cansé de escuchar las supuestas dotes de estadista del “excelentísimo señor presidente” Rafael Correa. De manera permanente los incondicionales del socialismo del siglo XXI, se desgañitan señalando el excelente currículo que dispondría este personaje locuaz de la politiquería ecuatoriana. Por ese motivo me molesté en revisar las supuestas credenciales ilustres de ese individuo.

A medida que iba revisando tan sin igual lista de “méritos”, confirmaba las opiniones y certezas que tengo de este sujeto, aunque debo confesar que no puede evitar reírme de tamaña cantidad de manifestaciones y jactancias pueriles, mediocres y vanidosas. El tipo se cree un genio.

Los títulos, “honores”, cargos, trabajos realizados, datos biográficos, etc., solo demuestran que este personaje lenguaraz, en términos de calidades es uno más de la manada; además que, siempre estuvo vinculado con las prebendas mediocres ofrecidas por el Estado, la administración pública y muy excepcionalmente la burocracia privada "académica"; aunque es obvio que alguien en algún momento le enseñó las malas costumbres y los vicios que hoy, en su papel de tácito Dictador tan efectivamente desempeña; vicios como el arribismo o la demagogia.

Su permanente vinculación con diferentes cargos públicos nacionales y extranjeros, lo exponen, como un sórdido beneficiario de la cultura asquerosa del tráfico de influencias. Es conocido que, para ser pipón en determinadas instituciones estatales necesitas ser un adulón titulado y contar con padrinos que muevan los hilos del enredado sistema público, de otra manera no puedes acceder a los susodichos entes. Y Correa de acuerdo con su dilatada trayectoria como pipón tecnócrata ciertamente los tuvo. En resumen el tipo, es un burócrata de los pies a la cabeza; pues ha vivido y dependido del Estado toda su vida.

Una de las particularidades de su vida estudiantil radica en el usufructo de las tan promocionadas y glorificadas becas; muchos piensan que quienes reciben tales beneficios son los mejores estudiantes; no necesariamente es así. Las influencias y compadrazgos son muy comunes y visibles en aquellos que se benefician de las mediocres, falsas y frías muestras de solidaridad del Estado. Muchos dirán que las becas han permitido que muchos estudiantes de escasos recursos puedan culminar sus estudios o perfeccionarse; Yo no estoy tan de acuerdo con aquello. En términos de ayuda económica una beca puede resultar positiva, pero en términos de rendimiento académico resultan negativas. ¿Por qué? Porque presionan al estudiante a sacar permanentemente buenas notas. La beca se vuelve una espada de Damocles, que presiona cual imposición arbitraria la mente y tranquilidad del estudiante. Todos quienes han pasado por las aulas y han desarrollado un mínimo de buen sentido, saben que, por más buen estudiante que seas siempre existe la posibilidad de que no te vaya bien en las diferentes pruebas, deberes, exámenes y demás test de calificación. Existen muchos imponderables y circunstancias extras al estudio que terminan influyendo en el resultado final de las diferentes calificaciones. De manera que, aquel estudiante que, teniendo una beca, por diferentes situaciones saca una mala nota, termina enfrentándose a una serie de alternativas deshonrosas para mejorar su calificación, como por ejemplo: adular servilmente al profesor, ofrecer escondidamente algún regalito a su “severo maistro” o humillarse, ofreciéndose en todo lo que esté a su alcance para no perder la tan ansiada limosna económica. Es decir, la beca lo que hace es hipotecar la paz y tranquilidad de ese pobre muchacho.

La prueba evidente de que las becas no garantizan que el resultado sea un profesional honesto, responsable y sincero, lo tenemos en “vuecelencia el excelentísimo señor presidente”. Sí, Rafael Correa es el resultado de las becas. Basta ver lo extremadamente educado que es, o sus capacidades socialistamente responsables, para concluir que el “mudo” entró a Lovaina, pero Lovaina no le entró al “mudo”; o quizá, que la infame Lovaina tristemente descubrió al “mudo” que había en Rafael Correa y lo dejó salir para desgracia futura de los ecuatorianos.

Pero, el problema va más allá de sus capacidades intelectuales o académicas; tiene que ver con sus calidades urbanas, morales y humanas. Hasta hoy recuerdo las imágenes del “mudo” ejerciendo sus patentes dotes de estadista del socialismo del siglo XXI, cuando se puso a pelear en Salinas con una mujer cualquiera, que desde un balcón lanzaba gritos a favor de otro politiquero antagónico del líder de Alianza burocrática. Que decir de sus incansables, desvergonzados y pornográficos parloteos sabatinos; teatro grosero y calenturiento para la chusma alienada y para consolidar su imagen de caudillo tercermundista. De su calidad como economista ni se diga, la inflación, el desempleo, la recesión, la producción estancada, son muy decidoras. Peor de su calidad moral; por aquí los escándalos de los contratos seudoemergentes; por allá, los nuevos ricos, los neo oligarcas del socialismo del siglo XXI, ostentando su socialista riqueza frente a las narices de los beneficiarios del bono de la limosna; por acá las bolivarianas máquinas tragamonedas estafando a los tontos y bobos seguidores del “mudo” y sus 40 ladrones.

Señoras y señores, la experiencia popular nos dice que el papel aguanta todo. Sus folklorismos ridículos y patéticos los desnudan en su verdadera faceta de casi analfabetos con Postgrado. Cretinos, ignorantones, bobalicones con muceta; pipones con mitra intelectualoide ufanándose con sus negociados, onerosos y apestosos títulos de phd., magíster, hjsdpt; manadas y manadas de imbéciles con cartones preimpresos comprados unos a distancia con pagos a plazos y otros al contado; y que en términos de honestidad, no valen nada.

Negocio y vanidad, al final todo culmina en eso, negocio, codicia, dinero a cualquier precio y vanidad infinita; los unos están dispuestos a pagar y los otros a cobrar. Esas son las verdaderas razones por las cuales los dueños del Estado y de las universidades se inventaron el título de cuarto nivel; un acto de asqueroso mercantilismo y sucia corrupción para enriquecerse a costa de los egos enfermos de aquellos que seguramente hicieron de la copia en su fase de escolares y estudiantes toda una “institución cultural”. Si pagas los $7000,...10.000,... “¡quién da más, quién da más,…… el phd, vendido al vago de Alianza P… en $12.000!”, pues, automáticamente te conviertes en un científico y entonces y solo entonces puedes asumir algún cargo público importante; porque las ratas dueñas de la gran farsa se preocuparon en reformar las leyes y los reglamentos, acorde a la farsa académica, para consolidar su presencia en el Estado. ¡Qué tal!, como para iniciar una verdadera revolución al estilo de la bronca francesa, claro que los ciudadanos franceses de mediados y finales del siglo XVIII, como que tenían un poquito más de dignidad que las manadas de ecuatorianos de principios del siglo XXI, aunque no puedo afirmarlo, pero, en fin. En lo que a mí respecta “señores” politiqueros, permítanme decirles que pueden agarrar sus mercantilizados masterados, y metérselos por donde mejor les convenga.

Afortunadamente hay una institución honorable que se llama Autodidactismo, al que no podrán asaltar ni con mandatos, ni con ninguna forma de autoritarismo vil.

Hace algunos meses escuché ciertas declaraciones de Julio César Trujillo, curuchupa renegado de esa cosa réproba llamada Democracia Católica, ahora, asesorando a los politicastros de Pachakutik. En esa ocasión el veterano en un momento de lucidez, habló inteligentemente, expresando aquellas palabras con las que concuerdo plenamente. Cuando un periodista le consultaba por qué se había abstenido de participar en el concurso “Estarellas” para nombrar a los nuevos jueces de la Corte Suprema, Trujillo dijo algo más o menos así: “No gracias; además yo solamente tengo mi título universitario y mi cédula de identidad.” Palabras de ese calibre rara vez se escuchan en un noticiero.

Me pregunto, ¿tendré oportunidad en alguno de los concursos organizados por la actual partidocracia?; Déjenme ver; ¿cuál es mi patrimonio moral e intelectual?: Mi título universitario obtenido en la U. Central del Ecuador, de tercer nivel naturalmente; la cédula de identidad que da fe certera de mi condición de ecuatoriano, nacionalidad de la que me siento conforme; mi modesta experiencia en el campo privado; no haber formado parte de la partidocracia, ni haberme beneficiado de sus patriotas costumbres; y la opinión favorable de un pequeño grupo de personas respetables que me conocen. Usted que dice amigo lector, mi modesto currículum vitae tendrá oportunidad con los inmensos currículos de los hijastros de la Manuela de Thorne; habrá esperanza frente a los montones y montones de cartones de los grasientos patriotas del socialismo del siglo XXI. No tengo dudas al respecto. En el Gobierno de corruptos, por corruptos y para corruptos; los concursos tramposos los ganan definitivamente ¡los corruptos!

Esas algunas de las realidades académicas………. funestas realidades académicas de este país; los brutos corrompidos gobernando y monopolizando todas las instancias del poder. Los ahijados de Ignacho de la Cuchilla, chupando y mamando patrioteramente, como su padrino en los inicios de la disque República; épocas de oscurantismo intelectual y moral, muy similares a los actuales.

Una realidad decepcionante,……. pero no nos deprimamos, si lo hacemos, entonces sí, triunfan los politicastros doctorados en la mentira, el latrocinio y la perfidia. Más bien repudiémoslos generosamente, rechacemos sus sonrisas insidiosas y encubridoras de sus delitos; apreciémoslos en lo diminutos e insignificantes que son, seamos justos con ellos, independientemente de su condición de curuchupas conservadores o socialistas pipones. De manera que la próxima vez que vean un currículo escandalosamente pipón, no se sorprendan que simplemente se trate de las vanidades y falacias de algún oportunista mendaz, beneficiario de los oprobiosos vicios de la politiquería bellaca.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Mi buen Amigo y su honesta e inteligente negativa.

Debo señalar que soy de las personas que respetan y valoran mucho el significado moral de la palabra “Amigo”; esa, estoy seguro, es una de las razones por las cuales, y debo reconocerlo, tengo pocos, pero, buenos amigos. Pues bien, el otro día le preguntaba a un buen amigo, si acaso estaba interesado en presentar su currículum vitae a efectos de participar en el concurso para llenar las vocalías en ese invento socialista y discapacitado que terminó siendo el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. Con algo de fastidio me respondió, “¡para qué!, si ese concurso ya está amarrado por las ratas castristas de Alianza País”. Le insistí, más que nada por continuar la conversación, diciéndole que con su amplia y reconocida trayectoria pública y privada, posiblemente sería uno de los elegidos, salvo que se produjera un robo o fraude descarado; pero él, se mantuvo en su posición inflexible.

He de confesar que una de las pocas personas que respeto en este mundo, es precisamente este amigo; eso, a pesar de sus radicalismos, intolerancias, vanidades intelectuales y algunas que otras, condiciones humanas. Es interesante participar de sus tertulias en las que defiende de manera vehemente sus puntos de vista; aunque excepcionalmente las conversaciones se extienden a discusiones encarnizadas, pero, francas. Estos particulares rasgos de su personalidad, en nada afectan sus valores, por lo mismo, puedo decir con absoluta claridad y certeza que es un hombre honesto; una de los pocas personas honestas que he llegado a conocer.

El sendero de su vida estudiantil, tanto escolar, colegial y universitario, está saturado de éxitos y triunfos, todos gracias a su intelecto, disciplina y pasión por el estudio. Sus calidades morales son indiscutibles, aunque lamentablemente, su formación religiosa lo ha llevado a desarrollar un cierto puritanismo conservador, que en ocasiones lo llevan a cometer brusquedades que espero algún día pueda superar. Igualmente su vida profesional ha estado matizada por códigos de ética sólidos que le han permitido mantenerse alejado de la cultura inmoral que predomina en la sociedad tradicional. Supongo que todas estas características hicieron que se constituyera en uno más de los pocos civiles ecuatorianos hartos de este sistema social, político y judicial, inmorales; con un virtuoso agregado, mi amigo, ha sabido llevar al plano práctico todos sus reclamos y protestas contra este muladar social descarado. Es así que, en varias ocasiones, se ha enfrentado a las lacras del MPD; ora, en su calidad de padre de familia denunciando la corrupción de directores y profesores abusivos, mediocres y mentirosos; ora, en su condición de profesor de la Universidad Central del Ecuador; uno de los pocos, si no el único, que tuvo el valor de combatir solitariamente, la corrupción delincuencial del ex Rector o mejor del ex tiranuelo de la Universidad Central, Víctor Hugo Olalla; pillo sinvergüenza que hoy, estará disfrutando de los años y años de cobrar sueldos sin trabajar y de los latrocinios millonarios de los que fue beneficiario y que han quedado en la impunidad. O, en su papel de civil o ciudadano, combatiendo la corrupción, simplemente por el gusto de humillar al bribón impúdico que pretendía hacerse pasar por hombre impoluto; como cuando impugnó a una de las ratas doradas de la partidocracia tradicional, durante la selección de magistrados para la Corte Suprema de Justicia en la tristemente farsa “Estarellas”; tan contundente fue su argumentación que aquel tribunal de mojigatos desmemoriados, no tuvo más remedio que aceptar su impugnación con el consecuente fracaso y cólera de aquel patriota corrupto. Esos, algunos de sus antecedentes.

Sin embargo, a pesar de sus éxitos personales, increíblemente, sus triunfos han sido ignorados, soslayados y menospreciados por la chusma a quien tácitamente defendió. Inclusive ha sufrido persecución, amenazas y violencia de parte de los corruptos a los que ha combatido, sin que los beneficiarios de su lucha muevan un dedo por solidarizarse con sus batallas. ¡Ah Ingratitud!, tu otro nombre es populacho. Un ejemplo muy notorio es aquel vinculado con su lucha titánica al interior de la Universidad Central; sus cruzadas en contra de la corrupción de Víctor Hugo Olalla y sus rapaces alcahuetes fueron decisivas para que Edgar Samaniego, pueda ganar las elecciones para coronarse como nuevo Rector de La Universidad Central. Sin embargo, al ritmo de, “último día del despotismo y primero de lo mismo”, Samaniego en contubernio con algunos socialistas correanos, y en alianza con tránsfugas ex emepedista olallistas, una vez posesionado en el poder ha dejado ver su verdadera naturaleza corrupta. Las acciones inmorales emprendidas por este sujeto, pipón disfrazado de científico, que algunos califican de desquiciado, lo denuncian frontalmente; el tipo se ha inventado, al típico estilo de la Involución Ciudadana de Rafael Correa, cargos administrativos con opíparos sueldos, para pagar favores políticos a quienes ahora le ayudan a sostener el nuevo garrote. Los delitos de su anterior igual han quedado en la impunidad, seguramente porque: “entre bomberos no se pisan las mangueras”. Uno constata lo anterior, y se da cuenta por qué, Edgar Samaniego, ha asumido una posición cómplice y sumisa en favor de Rafael Correa, en el intento del “mudo” por apropiarse de las universidades del País. “Último día del despotismo y primero de lo mismo”; aquella frase resume lo que hoy está sucediendo en la Universidad Central del Ecuador; los neo chinos están resultando igual de nocivos que sus antecesores y en algunas facetas como la manipulación mental, asesorados naturalmente por los socialistas del siglo XXI, ya los habrán superado.


Supongo que todas estas manifestaciones tan típicamente humanas y propias de patriotas y politicastros, habrán motivado a mi amigo a mantenerse alejado de cualquier competencia en el pantano de la política ecuatoriana. En realidad no lo culpo; ¿qué garantías tiene un ciudadano honesto, que aquel concurso planeado, organizado, desarrollado, coordinado, examinado, controlado y evaluado por las lacras de Alianza País, no sea una farsa?; ¡ninguna! ¿Qué le garantiza que sus calidades serán debidamente ponderadas?; ¡nada! ¿Se puede confiar en las criadas, rameras y celestinas del socialismo del siglo XXI?; definitivamente ¡No! ¿Con estos distinguidos angelitos, está garantizado el fraude y las socialistas victorias de los nacionalistas verde aguados?; ¡ciertamente!

No cabe duda que, con semejantes entes dominados y monopolizados por la partidocracia del socialismo del siglo XXI y los aliados quintacolumnistas de Rafael Correa, habrá chauvinismo correano para rato; salvo que la gente, el pueblo, reaccioné, proteste y rechace la demagogia y corrupción de los socialistas amantes del filibusterismo mercantilista. El sistema ha sido diseñado para que únicamente los testaferros y secuaces de los tiranuelos puedan ser elegidos. Los ciudadanos están prohibidos de formar parte de aquellos entes de por sí inmorales por haber sido creados por los tiranos con esquemas y contenidos legales totalitarios, alienantes y discriminadores. Frente a esa realidad nefanda, es responsabilidad de todo ciudadano decente, rechazando los ofrecimientos engañosos de las rameras de la actual partidocracia, defender sus derechos y ejercerlos, indiferentemente, que una constitución tramposa, ambigua y demencial pretenda negárnoslos y discriminarnos, simplemente porque no somos iguales a los homogéneos y “bizarros” socialistas del siglo XXI.

Este país no es exclusivamente de ladrones, mentirosos, criminales, oligarcas, pipones, gacetilleros, patriotas y politicastros. En este País hay gente decente, inteligente y trabajadora; Yo soy testigo de aquello; Yo he conocido a personas que sin ser perfectas, han mostrado con sus vidas decentes y acciones valientes, que existen ecuatorianos íntegros; entre ellos, mi buen Amigo.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Todos somos Periodistas.

Imaginemos que el señor X se encuentra en la intersección de las avenidas Patria, y 10 de Agosto. De repente, se presenta un hecho bastante sui géneris frente a sus ojos. El señor X luego de ser testigo de aquel evento, se moviliza y llega a su casa en donde con su familia comenta con lujo de detalles, y de manera objetiva e imparcial la serie de circunstancias que se desarrollaron momentos atrás. En ese instante el señor X además de ejercer su derecho a la Libertad de Expresión, está cumpliendo labores de periodista; mientras relata honesta y verazmente aquel hecho histórico, está siendo de hecho un periodista.

Supongamos que un estudiante de colegio, cumpliendo una labor de investigación encomendada por un profesor, se dirige al Internet, a una biblioteca, consulta con expertos, indaga a través del método científico, recurre a tantas cuantas matrices de investigación se le ocurren, a efectos de obtener un trabajo veraz, confiable y comprobable. Mientras, recoge información, somete los datos a un razonable filtro de control, ordena y finalmente presenta y expone su trabajo; ese joven está actuando como periodista.

Cuando alguien, caminando por la calle, es inquirido por otra, solicitándole la hora, y éste, le responde afirmativamente con datos que sin ser exactos son razonables, honestos y confiables; esa persona está ejerciendo las labores de un periodista y está siendo expresamente un periodista. Es decir, todos somos periodistas, especialmente cuando transmitimos información verídica, y eso sucede prácticamente todos los días. Es lógico que así sea porque la Libertad de prensa, la comunicación y la libertad de acceso a la información son manifestaciones del ejercicio de la Libertad de Expresión.

Ahora bien, ¿qué es el periodismo? Desde mi punto de vista, el periodismo es la tarea de recolectar y comunicar información veraz, objetiva, imparcial, comprobable, verificable, ordenada y oportuna; realizada por seres humanos y para seres humanos, proceso realizado a través de las diferentes alternativas comunicacionales. Básicamente es eso, o por lo menos esa es mi impresión. Es decir, las personas en su calidad de periodistas tienen una vinculación y responsabilidad exclusiva con la verdad, la justicia y la libertad; y en los casos de los periodistas profesionales, adicionalmente con su código de ética, siempre y cuando éste tenga bases morales; esto es fundamental porque ciertos códigos de ética, no son precisamente muy éticos; aunque en estas épocas quién respeta la moral y las buenas costumbres en su ejercicio profesional, ciertamente pocos.

En términos de comunicación, libertad de expresión, y derechos en general, resulta indiferente que, por razones de organización, la institución del Periodismo se presente de manera: individual, comunitaria o societaria; tanta validez tiene el trabajo ético de un hombre o periodista libre, como las versiones de una corporación de medios; independientemente de sus modalidades: escritos, verbales, radiales, táctiles, visuales, etc. Aunque ciertamente en términos de difusión y de influencia en la opinión pública las cosas cambian rotundamente.

Como se puede notar la labor periodística es fundamental; un pueblo educado y bien informado, es capaz de tomar buenas e inteligentes decisiones, acciones que redundarán inevitablemente en su bienestar. Un pueblo bruto y mal informado terminará siendo víctima de sus propias ignorancias, y de la malicia de las élites mafiosas y perversas, beneficiarias de ese estatus inmoral.

Dado que todos somos periodistas por derecho y de hecho, ningún Estado, ningún Gobierno, nadie en general, puede negarnos esa facultad; pues de así hacerlo estaría violando flagrantemente nuestro derecho a la Libertad de Expresión; por lo mismo, estaríamos en nuestro legítimo derecho de rebelarnos contra ese abuso ignominioso.

Ahora bien, es lógico que haya personas que deseen especializarse en los diferentes métodos y en las variadas modalidades de comunicación. Es natural que haya personas que deseen profesionalizarse en esta actividad tan noble y loable. Sin embargo, esta profesionalización, no debería garantizarles ningún privilegio que signifique un perjuicio o disminución de los derechos a los demás seres humanos. Cualquier legislación discriminatoria que limite el ejercicio del periodismo, a favor de aquellos individuos que obtengan o compren un título universitario, negando de esa manera a las demás personas su derecho a comunicarse, a informarse, a expresar la verdad a través de cualquier medio razonable y a emitir su opinión; sería inmoral, totalitaria, perversa y atentatoria de los Derechos Humanos.

Dado que el periodista tiene un compromiso con la verdad, a través de la imparcialidad, la objetividad y la ética; éste, debe abstenerse de emitir juicios de valor personales, u opiniones individuales y palmariamente subjetivas, mientras realiza su labor de periodista. El momento en que el periodista deja de lado principalmente la objetividad, deja de ser periodista y se convierte en un simple individuo expresando una opinión; por lo mismo la información que transmite pierde veracidad y credibilidad; con la consecuente pérdida de reputación para el individuo y el medio que lo transmite o auspicia.


El periodista no tiene por qué, ni debe, dar opiniones subjetivas acerca de las informaciones por él, presentadas; su labor fundamental es ofrecer información auténtica; dentro de lo ético y razonable, naturalmente. No tiene por qué dirigir, orientar, manipular, o interpretar la información recogida y ofrecida; esa no es su labor. Si quiere hacer aquello automáticamente deja de ser periodista y se transforma en un comentarista. Aquello, en el caso de las personas que no son periodistas profesionales y que ejercen su derecho a la Libre expresión u opinión, es perfectamente válido y moral; pero en el caso de un periodista profesional, las cosas cambian; un periodista de profesión no debe hacer trabajo de comentarista, por lo menos no regularmente; pues pierde reputación y credibilidad; y en los casos excepcionales en que lo haga, sus opiniones deberán ser absolutamente veraces y sustentadas en evidencias, de lo contrario, terminará convirtiéndose en un miserable gacetillero, de esos que abundan desgraciadamente en la gran mayoría de medios.

He incluido en el post, un capítulo de la serie de dibujos animados “Los Simpson”; el capítulo denuncia una realidad perfectamente visible; el monopolio de la información en manos de medios parcializados que responden a los intereses de los propietarios de éstos, o de burócratas tiranos que los controlan a su antojo; medios que a su vez pueden ser parte de oligopolios nacionales e internacionales, o de mafias que comparten intereses comerciales, políticos y sociales.

Si bien el capitulo cuestiona a las corporaciones de medios privadas, lo cierto es que el Estado a través de los gobiernos centrales, ejerce una tarea nefasta en contra de la Libertad de Expresión del ciudadano, en ocasiones muchísimo peor que los negocios y emporios periodísticos particulares. De hecho, los medios monopólicos terminan haciendo un virtual trato con los politicastros del Estado a efectos de instaurar una falsa Libertad de comunicación, expresión y opinión, so pena de ser eliminados. Aunque en ocasiones los politicastros en realidad son meros títeres de los accionistas de los medios oligopólicos, en ese caso, los medios falaces terminan constituyéndose en centros de manipulación psicológica, y entes cuya única misión es transformar la mentira en verdad y la verdad en mentira; adulando y ensalzando a los seres más contaminados y despreciables de esta tierra y satanizando a las pocas voces libérrimas que todavía se mantienen fieles a sus principios.

El mensaje de valentía y honestidad que nos da la pequeña Lisa y la solidaridad del ¡Homero!, son metáforas de las cuales todos deberíamos aprender. Todos somos periodistas, todos tenemos derecho a informarnos; nadie, por más señor Burns que se crea tiene por qué limitar nuestras libertades. La libertad de expresión y el periodismo profesional honesto no se consigue censurando a una prensa privada tradicionalmente prejuiciosa, mediocre, incompetente y mentirosa, únicamente para, consolidar a una prensa alcahueta, falaz, servil, inmoral y manipuladora; es decir, gacetilleros mendaces al servicio de una jorga de politicastros corrompidos desesperados por encubrir sus latrocinios, pillajes, mentiras y crímenes.

Frente a este escenario poluto, la solución nos la dan los habitantes de Springfield, si todos nos constituimos en garantes de la Libertad, La Justicia y la Verdad, los farsantes propietarios de los grandes medios privados o públicos, no tendrán oportunidad de robar nuestros derechos. Si los ciudadanos ejercemos nuestra labor irrenunciable como verdaderos periodistas, o comentaristas imparciales, e incluso simplemente diciendo de manera valiente lo que realmente pensamos, los gacetilleros y los dueños de la verdad, pelucones o guacharnacos, no podrán influir en la sociedad con su miasma traicionero y embustero.

En ese sentido el Internet se ha constituido en una alternativa importantísima a favor de los derechos civiles y las garantías individuales. No necesitamos disponer de una imprenta al estilo Gutemberg, ni tampoco una maquinaría carísima y problemática, como aquellas, propiedad de las grandes cadenas de periódicos; un simple teclado, una computadora y listo; podemos disponer de nuestro propio medio, a través de los blogs gratuitos ofrecidos en el Ciberespacio; solo es cuestión de un poco de iniciativa, y podremos contar con nuestro propio medio de comunicación. Otros ya lo hicieron, gente como Lisa Simpson y “La Prensa del Vestido Rojo”; ¡Homero Simpson!, y su “Times”; Lenny Lenardson y “El Ahorrador”; Willie el escocés, con “El Mundo”.
Cualquier persona puede crear su propio blog; cualquier individuo a través de un seudónimo o de sus nombres originales puede denunciar las injusticias de este mundo social; todo hombre libre puede gritarle a la manada y a los “sacrosantos” pastores aquellas verdades incómodas que tanto les disgusta. Gracias a esta opción los hombres que aman la verdad han levantado su voz gritando, ¡sí!, a la Libertad de Expresión; y, ¡basta!, a la censura.


Como ya mencioné en otro post, el ejercicio de la Libertad de Expresión es a tiempo completo………...y usted amable lector, si no lo ha hecho ya,………. ¿cuando incursionará en el periodismo ciudadano?

Los Simpson.- Noticias engañosas. Parte 1.

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Los Simpson.- Noticias engañosas. Parte 2.

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domingo, 15 de noviembre de 2009

Las Libertades no tienen límites.

Días atrás revisaba en la web de un diario de circulación nacional, una noticia cuyo titular decía: "La oposición advierte un panchanazo en nueva ley". En este informe, se mencionaban las quejas de algunos asambleístas de la falsa oposición; entre ellos los reclamos de Lourdes Tibán y César Montúfar. Las patrioteras protestas de los neo diputados del siglo XXI, básicamente, tenían que ver con la inclusión de ciertas “encubiertas” disposiciones que facilitaban las represalias, que el Gobierno podría impulsar en contra de la prensa o cualquier ciudadano, cuando a su juicio, se violasen dichas leyes, por cierto, redactadas por el Gobierno y ratificadas por las viles prostitutas del neo Congreso.

Soy del criterio que la Libertad de Expresión y Pensamiento, no debe ser regulada (entiéndase limitada, censurada o restringida) por ley alguna; y su mención en cualquier cuerpo legal incluida la Constitución, debe ser exclusivamente con el objeto de ratificar su existencia, respeto, predominio, vigencia, y en general, para garantizar el imperio de éstas (libertades) en toda la sociedad y el Estado. En apariencia, considerando la definición normal o vulgar, es decir la que tiene la mayoría, de la palabra, “Libertad”, parecería que mi opinión de esta sublime expresión, es un tanto exagerada. Casi una paradoja. Alguien con un sentido conservador o socialista, podría decir que deja abierta la posibilidad para abusos o violencias. Pero, no es así; me explico. La Libertad es un concepto moral. Por lo mismo tiene las mismas implicaciones de virtudes como la honestidad, la decencia, la integridad, etc. Es decir, legislar la Libertad, sería algo así como legislar la honradez. Tú no legislas la honradez, todo lo contrario usas aquella virtud como base para construir una sociedad en donde predominen y prevalezcan las personas honradas. Por lo mismo, las libertades no deben ser reguladas, ni censuradas, ni tampoco limitadas, sino, deben servir de base para edificar y consolidar una Sociedad Libre, es decir, un conglomerado de hombres y mujeres libres.

Alguien alguna vez dijo que: "La Libertad de uno termina donde comienza la Libertad de otro". Gran mentira. Esta gran falacia ha servido entre otras tonterías y brutalidades para que los represores, tiranos y censuradores, vulneren las nobles figuras morales de la Libertad. La Libertad no tiene límites. Una vez más debo señalar que la Libertad es un concepto moral. Tú no puedes ser más o menos honesto. Eres honesto o eres deshonesto. Por lo mismo, eres Libre o eres esclavo. Aquí es importante, diferenciar entre vicio, y error fruto de la imperfección humana. Una cosa es equivocarse ingenuamente, y otra muy diferente, actuar consciente y perversamente.

Como ya mencioné, la Libertad tiene un componente moral fundamental, es de hecho una virtud, por lo mismo, es imposible que, ejerciendo cualquier acto de Libertad, puedas violentar el derecho de otra persona. Es imposible. Ninguna virtud puede chocar con otra virtud, pues, su esencia lo impide, hacer el Bien y evitar el Mal. Las virtudes no se contraponen, ni se contradicen, todo lo contrario, se complementan, se fortalecen y se consolidan; porque comparten la misma máxima: hacer el bien, evitar el mal.

Uno de los principales problema que veo, radica en que, el concepto de Libertad es definido de una manera ignorante, ambigua, general y hasta malintencionada. Lamentablemente, hasta personas inteligentes no han considerado esto y se han dejado llevar por la marea represiva de los autoritarios y politicastros desesperados por limitar La Libertad de Pensamiento y Expresión. Una definición común presenta a la Libertad como: la posibilidad de hacer lo que nos dé la regalada gana. Tamaña torpeza. La Libertad, no garantiza, ningún abuso, violación, crimen, atraco, magnicidio, genocidio, latrocinio, en general ningún acto violento, barbárico o vicioso. Por lo mismo, no es la Libertad la que debe ser regulada, limitada, censurada, reprimida o castigada; sino, los abusos, violencias, crímenes o vicios reprensibles de los hombres y mujeres.

Limitar el ejercicio de las Libertades, con la excusa de frenar la violencia, fruto del vicio y la maldad; es, además de una estupidez, una acción perversa. Una decisión totalitaria dirigida por los tiranos y politicastros para controlar las acciones, opiniones y decisiones puramente libérrimas de los miembros de aquella sociedad.


Creo que quedo claro que, so pretexto de censurar o castigar los abusos, no se pueden censurar las Libertades. La censura, represión, castigo y vulneración de la Libertades, en realidad, castigan a quienes ejercen su derecho a ser libres. Cualquier legislación dirigida a censurar los excesos de la verborrea libertina o castigar las imputaciones injuriosas, o regular los horarios de programación en el caso de la televisión, deben considerar primordialmente el respeto a La Libertad de Expresión y Pensamiento, y sobre esa base, regular cualquier exceso o abuso. No es la primera vez que lo digo y no me voy a cansar en decirlo: es preferible tolerar los excesos intrascendentes del burdo libertinaje verborreico, antes que limitar en un nano gramo la Libertad de Expresión o Pensamiento.

En el primer párrafo de este comentario mencionaba que varios de los neo diputados del siglo XXI, han manifestado su desacuerdo con la “ley mordaza o con el panchanazo correísta”. Considero que todos esos patriotas berrinches son exclusivamente paroxismos hipócritas y demagógicos de la corrupta oposición politiquera. En realidad, los primos de Correa, llámense gutierristas, bucaramistas, socialcristianos, democristianos, pachakutics, etc., la partidocracia opositora, deben estar felices con la posibilidad de destrozar las libertades de expresión y pensamiento. Pues aquello les conviene, cuando les toque el empuñe. Pregunto, ¿han escuchado a un solo politicastro del Congreso o Asamblea, que diga que la Libertad de Expresión, No debe ser regulada? ¡Ninguno! Pero, el colmo del cinismo y desvergüenza se lo llevan dos asambleístas, supuestos defensores de la Libertad de Expresión, Lourdes Tibán y César Montúfar, pachakutic y bailarín, respectivamente; estos patriotas jamás se han opuesto a la legislación de la Libertad de Expresión; todo lo contrario, presentaron cada uno su propia “Ley Mordaza”, su respectivo proyecto de Ley de Comunicación, nombre que se ha usado para encubrir la infamia represora; ¡con esos amigos para que enemigos!.........¿Verdad?

Lo cierto es que los ciudadanos, los civiles, el pueblo, y me refiero a los honestos, decentes e inteligentes, no tienen en la Asamblea, o neo Congreso, un solo diputado o asambleísta que defienda sus derechos. ¡Ni uno! Los pipones de la burocracia dorada, los banqueros, los amigos y socios de Rafael Correa, Ricardo Patiño, Gustavo Larrea, etc., tienen a los asambleístas de Alianza País; los ponchos dorados, tienen a Pachakutic; los colegas y ñaños de Luxio Gutiérrez, tienen a los “nacionalistas” de Sociedad Patriótica; todas las mafias ecuatorianas tienen a sus respectivos representantes políticos, firmemente enquistados en la Asamblea. Todos tienen sus asambleístas que velan por sus “derechos”; menos los ciudadanos, los civiles; el pueblo honesto e inteligente, que disfruta, en la medida de las posibilidades, ejercer su derecho a opinar y pensar con Libertad; respetables civiles que consideran a las libertades, universales.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

La Libertad de Expresión es a tiempo completo, no un hobby.

Hace algo más de un mes había decidido poner fin a mis aventuras en esta cueva. Una serie de razones que en aquel momento me parecieron incuestionables, me empujaban a tomar esa decisión. De manera que un día sin más ni más decidí que el último post publicado sería el último. Como se habrá dado cuenta amable lector, he decidido dejar de lado aquel voluntario ostracismo.

Qué me impulsó a retomar la posibilidad de continuar aullándole a la Luna; qué fuerzas me motivaron a volver a dejar mi impronta herética en estos laberintos que tanto atemorizan a la burda plebe; varias razones; entre las más importantes, el profundo amor que tengo por la Libertad; pero adicionalmente, estos últimos días una pequeña e impertinente espina ha estado punzando con intensa afectuosidad mi conciencia; en mi fuero íntimo, el personaje virtual que desarrollé a través del nombre “Saulo Ariel”, me miraba, en silencio, compasivo, pero triste; consciente de mis infortunios, pero, inconforme por una decisión que le había sido inconsulta y que le afectaba radicalmente. Y Yo, inconsciente de la decisión injusta que había tomado, volví mi rostro hacía aquel personaje que ha significado muchísimo para mí y recordé que aquel ser virtual me permitió acceder a sublimes momentos de Libertad; y rectifiqué. Por qué los seres humanos tenemos la opción de redimirnos con nosotros mismos. No tengo el derecho de silenciar a “Saulo Ariel”; pero por qué habría de hacerlo, si gracias a él, descubrí una de mis pasiones, la conjunción de la Literatura y la Libertad. Un ligero momento de locura intemperante, me hizo incurrir en este efímero lapsus; un momentáneo e ignorante enojo, fruto de una injusta y exagerada atención a las estupideces de este mundo social, hizo que actuara contra mí mismo, renunciando al derecho de decir lo que tengo que decir.

Algunas semanas atrás, había decidido que desde enero del próximo año comenzaría a escribir con mis verdaderos nombres y apellidos; y de hecho así lo haré; pero, aquellos planes, inocentemente me sirvieron de excusa para acallar la voz de “Saulo Ariel”. Sin duda un error, porque yo soy Saulo Ariel. Ingenuo de mí, intentando acallar la voz de mi conciencia; grandiosa cordura, madre honestidad, que me mostraron la senda correcta; porque mis desvaríos en este blog son los mismos que comparto con mi entorno de confianza; porque Yo soy Saulo Ariel.

El ejercicio de la Libertad no es un hobby, ni tampoco un pasatiempo, es la vida misma. ¡Cómo entonces, renunciar a ser, como negarse a sí mismo! Imposible.


He de protestar contra mi ingenuidad e ignorancia; son alrededor de tres años que empecé a deambular por los caminos variopintos del Internet. Consciente del desinterés de la sociedad ibarreña en cuanto a discutir temas trascendentales, imaginé que en Internet los niveles de discusión serían altamente elevados e inteligentes, por lo menos en la gran mayoría de participantes. Que equivocado estaba. Lo cierto es que los mismos vicios que se observan en la sociedad son perfectamente visibles en la mayoría de personajes que pululan por las calles de este mundo virtual. La norma general muestra a personajes plagados de: odio, parcialidad, prejuicio, desvergüenza, cinismo bastardo, criminalidad verbal, vulgaridad y estolidez plebeya. Manadas de pelmazos interesados exclusivamente en derramar sus verborreas en los culebrones baratos de los famosos y famosas; de los admirados putos y putas del “jet set” nacional e internacional; imbéciles alabando las mañoserías de las élites oportunistas que los miran con grosera soberbia; incautos criticando a rabiar a los tiranuelos del socialismo del siglo XXI, pero tontamente encubriendo o alabando los "milagros" de los politicastros criminales del folklórico conservadurismo; estúpidos recordándonos a cada momento los crímenes del terrorismo de Estado perpetrado por los curuchupas, pero, exaltando o defendiendo descaradamente el terrorismo de los asesinos de ideología bolchevique. Yo, he sido testigo de las mentiras descaradas y las patrióticas verdades a medias de curuchupas conservadores y cucuruchos socialistas. Yo mismo he recibido ataques contra mi libertad en varias oportunidades, chistosamente de ambos bandos, cachineras y soldadesca, correístas y anticorreístas, que al gritó unísono de, “censúrenlo”, ejecutaron aquella infamia; y me refiero específicamente a las lacras de una cloaca que se hacía llamar “Nuevo foro Democrático”; aunque también fui censurado en Radio La Luna, El Comercio, CRE, y alguno que otro foro "famoso". Por eso mi blog no es popular. Por eso Saulo Ariel es visto con recelo por la mayoría que llega a cruzarse con él. Esa es la realidad de la mayoría de los blogs y foros de internet. Afortunadamente, como en toda norma general, existen las respetables y agradables excepciones; contadas por cierto, pero visibles por su decencia e inteligencia; me complace dar fe de aquello.

Ciertamente esta realidad un tanto decepcionante, incentivó mi inicial decisión de retirarme de la odisea bloggera. Pero, entonces, algunos días después de tomada la decisión, la cuestioné, en la forma de una pregunta; dilema que en alguna ocasión, Yo mismo, se la había planteado a un chifladito que tiene una bitácora, personaje, que en aquellos tiempos, quejábase inconsoladamente, porque sus gemidos ridículos eran ignorados por sus seguidores: "¿para qué escribes?", le dije.....Y, ese mismo dilema válido, me fue planteado por mi conciencia. ¿Para qué escribo? Esa era la cuestión. ¿Por qué escribe Saulo Ariel? ¡Por qué escribo en las paredes de esta cueva! Talvez para ser popular y tener un millón de seguidores. Quizá para resultar simpático a mil y un desconocidos, cuyas verdaderas intenciones desconozco. Acaso, redacto mis opiniones tramposa y parcialmente, para manipular a la tonta e indigna muchedumbre que quiere escuchar adulos y mentiras lisonjeras. ¡Porque puedo hacerlo! Pero, entonces no sería Yo, ni sería Saulo. No, no escribo para caerle bien al bobo que es feliz alabando a su adorado tirano, mientras ataca estúpidamente a quien se limita a decir la verdad. No, tampoco escribo para buscar novia por internet, prefiero jugar a la antigüita, asumiendo los riesgos del “rechazo” que al final puede terminar siendo un éxito, al librarte de una posible arpía. No, la verdad es que escribo por mí, porque tengo algo que decir, porque siempre hay algo que decir, porque decir la verdad en sistemas corrompidos es un acto de virtuosa rebelión, porque la Rebelión Civil es un Derecho Universal, porque creo en el derecho a rebelarnos contra la estupidez y la injusticia. Sí, escribo por mí y por el respeto que tengo por la Libertad.

Lo cierto es que decir la verdad no te hace popular; pero, qué es la popularidad, nada más que la estúpida admiración de una manada de gaznápiros cretinos ansiosos de esconder sus miserias en la uniformidad de la casi indescifrable manada, en favor de aquellos, casi siempre, despreciables titiriteros, que los explotan o manipulan. No, no me interesa ser popular. El respeto de aquellas pocas personas que realmente me conocen y el sincero afecto de aquellos, pocos cibernautas valientes que generosamente expresaron sus opiniones de manera libre, inteligente y honesta, son las manifestaciones que realmente valoro; lo demás no me interesa.

Quiero agradecer a los amigos que expresaron su amable consideración por el titular de la Cueva de Saulo; aprecio aquello; como les mencioné en mi pasajera despedida, solo se trataba de un capítulo más, una casi hibernación “forzada” que culmina hoy. Un gusto volver al ejercicio ubérrimo de la justiciera libertad de expresión.

martes, 27 de octubre de 2009

La manipulación religiosa y el video más "impresionante y misterioso" de YouTube.

Hace unos días, revisando en Youtube los videos de Alejandro Suárez, y las jocosas chabacanerías del “Chabelo” y la “Carabina de Ambrosio”; me encontré de golpe y porrazo con el ícono de un video cuyo título decía: “El video más misterioso e impresionante de Youtube”. Por curiosidad, decidí revisar su contenido, por lo que procedí a abrirlo.

Mientras esperaba que el video se cargue completamente, empecé a percibir que se trataba de un video diferente, esto debido a los comentarios que en la mayoría de los casos mostraban en palabras, llantos emocionados y muestras sensibleras de solidaridad. Por fin, el video terminó de descargarse y entonces me dispuse a observarlo.

Al terminar de verlo, un sentimiento de cólera justiciera, diría yo, se apoderó de mí. Casi inmediatamente una sensación de incredulidad tomó de la mano al enojo que intentaba en vano eternizarse en mi conciencia. Es que resultaba difícil creer, a pesar de las evidencias, que existieran seres humanos con aquella capacidad de maldad, expresada en la forma de manipulaciones mentales, de las más tramposas y perversas que se puedan practicar. Aquellos "amantes", de la grey, que irónicamente, les da de comer en abundancia, no tenían ningún escrúpulo en plantear un escenario terrorífico que masacrara la psique y la sensibilidad de sus sumisos y serviles "borregos". Todos estos miserables canallas, disfrazados de pastores y curas, han hecho de la Religión una herramienta infame a través de la cual consiguen destrozar las vidas de los demás, increíblemente, con la voluntad irrestricta de las víctimas; al tiempo que, aquellas mentiras e infamias, les permiten a los verdugos, mantener un estado de cosas que los beneficia exclusivamente en sus hambrientas, torpes y bajas pasiones.

He de sugerirle amigo lector que si usted es una persona hipersensible se abstenga de mirar el video que incluyo en este post; pues de alguna manera su sensibilidad podría verse golpeada por la manipulación publicitaria maliciosa que encierra tanto el desarrollo de las imágenes como el mensaje mismo. En cuyo caso, haré una breve sinopsis del contenido principal: Se trata de un trabajador que labora en una estación de trenes, ocupándose, entre otras tareas, de chequear el normal, eficiente y seguro desplazamiento de los ferrocarriles y vagones que circulaban por aquella zona. En ocasiones, el trabajador, solía llevar a su único y muy amado hijo, un niño de 4 o 5 años, al trabajo. En los ratos de ocio, padre e hijo, disfrutaban momentos de extrema espiritualidad y felicidad, compartiendo el cariño y respeto mutuo; y cuando, el padre trabajaba, el niño, se concentraba mirando a su admirado héroe en sus labores o se perdía en juegos fantasiosos que lo abstraían de este mundo social tan feroz e injusto, del que no tenía conciencia. En estas circunstancias, un día, mientras padre e hijo cruzan a lo largo la estación principal, con dirección a una instalación ubicada algunas decenas de metros más allá donde el padre debía trabajar aquel día, son observados por una mujer que desde uno de los vagones los miraba atentamente con gesto casi maternal, enternecida por la felicidad y tranquilidad dibujada en los rostro de padre e hijo. Sentada en uno de las bancas de aquella locomotora en compañía de muchas personas con historias tristes, deprimentes, desquiciadas y patéticas, la mujer luego de ver alejarse aquella imagen que por escasos instantes la había sacado de su desgraciada condición, empieza a manipular ciertas sustancias que efímeramente la sacaban por instantes de los terrores que aquejaban su vida. Algunos momentos después el enorme vehículo empieza a moverse con rumbo predestinado. Mientras tanto, más allá, el niño observa a su padre que desde una sala de máquinas monitorea el funcionamiento normal de aquellas vías. De repente, uno de los dispositivos que controlaba aquel sector empieza a funcionar mal, el hombre intenta recuperar el control de las máquinas, pero no lo consigue, mientras que espantado observa que el ferrocarril se acerca raudo, el niño se percata de la situación y corre en dirección a un cuarto de máquinas para intentar colaborar con su padre e impedir una tragedia. El chico en su angustia cae en aquella sala, mientras su padre mira aquella desgracia, sin poder hacer nada desde su posición. Las imágenes inmediatas plantean un dilema terrible y perverso; el hombre se ve obligado a escoger entre la vida de su hijo y la posibilidad de evitar un accidente férreo con las consecuencias funestas para quienes ocupaban aquel enorme, pesado y veloz armatoste. El hombre escoge evitar el accidente, lo que implícitamente significaba sacrificar a su hijo. El tren cruza sin novedad aquel puesto de control y mientras lo hace aquella mujer que se había extasiado mirando la imagen de padre e hijo momentos atrás, al mirar por la ventana observa el rostro destrozado por la tragedia de aquel mismo hombre. Años después, la mujer que supuestamente se había reivindicado, regresa a buscar al hombre y lo encuentra deambulando sin norte ni sur; pero no está sola, lo acompaña un pequeño bebe, su hijo. La mujer le agradece por haberla salvado, y el hombre al ver a la criatura inocente, sonríe y siente, como que en algo su dolor se ve aplacado; y una idea mojigata deambula en el ambiente, como intentando justificar su tragedia, o por lo menos ese es el mensaje que la escena pretende dar. Y entonces, todos felices y contentos, colorín colorado este cuento se ha acabado. Ah y no olviden que Dios dio a su hijo para que ustedes lo torturen, lo masacren, lo injurien, lo crucifiquen, lo asesinen y todo por amor. Amén.

video



¿Quiénes están detrás de este intento vil y grotesco dirigido a bombardear inmisericordemente la sensibilidad de las personas ingenuas? Nada más y menos que los seudo todopoderosos, dueños de la farsa religiosa. Estos fanáticos de la mentira y el engaño, al igual que sus ancestros enviciados con el poder y la riqueza, han usado y usan todo tipo de estratagemas, fraudes y trampas, principalmente dirigidas a manipular la mente de sus prosélitos o potenciales víctimas.

El miedo, el temor, la violencia, la impotencia, y la muerte, siempre han obsesionado a los seres humanos. Frente a estas realidades el hombre se inventó la religión, para enfrentar y encubrir sus temores, en un intento ingenuo por pretender controlar o garantizar un futuro próspero. Con el tiempo, algunos hombres, unos pocos, aquellos con complejo de abeja reina, vieron que podían usar la religión para explotar a las grandes mayorías; y desde entonces, la religión ha estado unida inseparablemente al poder mundano y a las élites parásitas y explotadoras. Desde entonces, independientemente del modo de producción o del sistema de gobierno, las naciones, países, estados o repúblicas, han sido expoliados por los déspotas y tiranuelos, que se apropiaron de estas instancias, unidos en degenerado concubinato voluntario con los infames filibusteros de la religión. Aquí cabe mencionar que la religión no necesariamente está vinculada con la definición interesada, violenta, limitada y prejuiciada del término “Dios”; sino que puede admitir otras connotaciones como por ejemplo el humanismo ateo, que puede fácilmente definirse como la religión del Hombre; o el Comunismo, doctrina plagada de dogmas y cánticos de alabanza al adorado, todopoderoso, omnipotente e infalible Líder.

Con estos antecedentes analicemos el “impresionante y misterioso” video. No nos hagamos problema lo cierto es que el mundo es una mierda, no le demos vuelta al asunto. Si bien es cierto que la vida es un milagro fabuloso; conciencia, alma, concepciones abstractas unidas divinamente a un cuerpo físico, espectacular, pero, perecible y frágil. A pesar de todas las maravillas de la naturaleza y de las intensas sensaciones y emociones sublimes que el ser humano puede llegar a sentir, a pesar de aquello, existen realidades y contingencias terribles, brutales, sanguinarias, sobre las cuales los seres humanos no tenemos control; vivimos en un planeta feroz, realidad agravada funestamente por la condición humana irresponsable, torpe, indolente, sumisa, alcahueta, de muchos; y la desarrollada y especializada perversidad, intolerancia, crueldad y degeneración, de otros tantos. Un escenario bastante apocalíptico, diría yo. Somos verdaderas hormigas desorganizadas a merced de un destino que desconocemos pero que está ahí; despreciando a la abundante mediocridad; esperando indiferentemente a quienes todavía no han logrado consolidar sus prioridades, principios y convicciones; saludando con una sonrisa enigmática al hombre libre que la espera con tranquilidad y serenidad. Fatalidad que golpea inmisericordemente; indolente al dolor insufrible que aquel concurso de circunstancias genera en aquellos seres inocentes, víctimas de la violencia que predomina en este planeta feroz.

La vida es un milagro hermoso pero tiene facetas siniestras, crudas, inhumanas, momentos que convierten la existencia en un surrealismo fantasmagórico de mierda. No nos hagamos problema. Las desgracias suceden, aunque tengamos temor en confirmarlo; las cruentas injusticias y catástrofes se producen, aunque imaginemos que no tocando aquel tema siniestro nos libraremos de la sevicia juguetona del aciago hado. Es el lado oscuro de la existencia. Quizá el pago que debemos cancelar por haber tenido la maldición y bendición de venir a experimentar las bondades e infelicidades de este misterioso, divino y dinámico Universo. Las cosas solo pasan, ora, por la causalidad, ora, porque estaba previsto que sucedieran. No le demos vueltas al asunto, en ocasiones la vida es una mierda.

De esa realidad absurda, de esa fragilidad de la vida, de la certeza de saber que el ser humano es impotente para modificar lo imposible de alterar; de esa condición humana disparatada, temerosa e ignorante; de todo ese grupo de incertidumbres, terrores y aberraciones; se aprovechan los mercaderes de la “vida eterna” para engañar a quienes tuvieron la desgracia de caer en sus aparentemente apacibles, pegajosas y religiosas telarañas, donde paulatinamente son despojados de su dignidad y recursos económicos.

El contenido del video viene a constituirse en una fábula que hace referencia directamente a la afirmación religiosa que consta en la Biblia y que dice más o menos así: "Tanto amó Dios al mundo que envío a su único hijo para que todo aquel que en él crea no se pierda sino tenga vida eterna". Pues bien según los dueños de la religión, y ciertamente amparados en muchas citas bíblicas; Jesús, el hijo de Dios, debía ofrecer su vida, es decir, ser torturado, vilipendiado, masacrado y alanzado, hasta su muerte, para que la humanidad sea salvada; salvada del pecado. Ahora bien todas estas interpretaciones, concepciones, y visiones son básicamente religiosas. Insisto: religiosas. Sobre este tema tengo muchas cosas que decir, pero, por el momento no voy a entrar en mayores detalles. Por lo pronto, baste decir que, la vida de un inocente es tan válida como la vida de mil pecadores o mil inocentes. El mundo muchas veces nos plantea dilemas inmorales que los humanos no debemos aceptar, sino, rechazarlos con toda la fuerza de nuestro ser.

No permitamos que los vendedores de falsas ilusiones sigan traficando y enriqueciéndose a costa de la ingenuidad, debilidad, desgracia, sufrimiento e ignorancia de la gente. La Biblias es un libro muy interesante, si tienes criterio puede mostrarte muchísima sabiduría, pero si eres un bobo que se limita a seguir maquinalmente y al pie de la letra las órdenes ahí impresas, puede sepultarte en la sima más siniestra, inmunda y oscura. No seas un simple borrego que se limita a seguir las consignas de tu “pastor”. Lee, pregunta, escudriña, cuestiona, y saca tus propias conclusiones. No confundas religión con Dios; no necesitas la religión ni a sus mercachifles, para acceder a Dios; por último crea tu propia religión, donde tú seas tu propio pastor. No dejes que otros decidan por ti, definitivamente no son mejores que tú. Y fundamentalmente no dejes que los míseros vendedores de mentiras te manipulen. La propia Biblia, tiene una sentencia moral incuestionable: "La verdad os hará libres".