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viernes, 28 de mayo de 2010

Impasse.

Los ecuatorianos estamos metidos en un verdadero atolladero; en una situación en que difícilmente se encuentra una salida; una que le conduzca al Ecuador por los senderos de Bienestar que el País merece. La irresponsabilidad, codicia y complejos de algunos le han llevado a todo el País a un impasse del que va a resultar muy difícil salir. Entre la clase política, es decir, la mafia correísta actualmente en el poder y la farsa opositora incompetente y corrupta; los negocios de comunicación tradicionales auto-etiquetados de periodismo independiente; los gamonales de las cámaras de comercio, los movimientos sociales, principalmente indígenas; y la estulticia e indolencia de la mayoría de la población, están arrastrándole al País a una crisis social, económica y moral, que quién sabe qué repercusiones pueda tener en el futuro.

Ciertamente que el principal responsable de este relajo tiene nombre y apellidos: Rafael Correa Delgado. Con su proselitismo politicastro y estratagemas demagógicas este individuo ha generado un enfrentamiento sinsentido entre ecuatorianos. Sus campañas propagandísticas simplemente han servido para encubrir su notoria incapacidad para gobernar y la corrupción de sus incondicionales, socios y sátrapas. Mientras esto sucede los problemas del País siguen de mal en peor: escasez de gas de uso doméstico, inflación, desempleo, violencia, emigración, pobreza, ignorancia, depredación de la naturaleza, injusticia, corrupción en los diferentes sistemas públicos, pésima calidad de servicios públicos, estancamiento de la producción, etc., etc., etc.

Las manifestaciones viles de Correa se repiten a diario. Personas que son ilegalmente detenidas debido a la paranoia enfermiza de Correa que se considera a sí mismo un reyezuelo totalitario. Reacciones viscerales y mezquinas en contra de aquellos que se atreven a cuestionar su “majestad”; acciones y declaraciones racistas y virulentas contra un segmento crítico del movimiento indígena que no se ha sometido a su tiranía. Protección a personajes siniestros a quienes Correa colocó en puestos claves de la función pública para que igualmente lo protejan y le garanticen impunidad a él y su jorga. Acciones y actitudes de violencia que demuestran que este personaje no está en sus cabales y por lo mismo no está en capacidad de gobernar el Ecuador. Actos de persecución e intolerancia como en el siguiente ejemplo: Durante el Gobierno de Rodrigo Borja se entregó en comodato por alrededor de 99 años el edificio donde actualmente funciona la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). Durante cerca de 20 años a ningún Gobierno se le ocurrió revisar dicho convenio, a pesar de que la Conaie realizó movilizaciones periódicamente en todos aquellos gobiernos, e incluso colaboró directamente en la caída de Bucaram, Mahauad, y Lucio Gutiérrez. A pesar de aquello a ningún presidente se le ocurrió dar de baja aquel comodato. Hoy, el líder de la Revolución Bolivariana, Rafael Correa, amenaza con apropiarse de aquel edificio, seguramente para entregárselo a su jorga de serviles agnados y cognados. Ese es Rafael Correa, un gamberro malcriado, maquiavélico, codicioso y mezquino. Ese es, funestamente, el Presidente de los ecuatorianos.

Luego está la clase política opositora, la responsable directa de que Rafael Correa haya llegado al poder. Porque la partidocracia tradicional parió a Rafael Correa. Tal es así que Correa como buen hijastro de la sucia Partidocracia ha consolidado el sistema mafioso de partidos políticos hasta el punto que ahora resulta imposible que una persona pueda ejercer sus derechos políticos si no es a través de la monopólica mafia de partidos políticos.

Los negocios corporativos de comunicación también han sido pieza importante para que el sistema corrupto se consolide. Las programaciones televisivas dedicadas en la mayoría de los casos a consolidar los gustos y apetitos del populacho, con las tradicionales y repetitivas telenovelas, shows rosados, y más basura que solamente ratifica y cimienta prejuicios, tabúes, y estupideces. Los noticieros, diarios, editoriales y programas de opinión que básicamente siguen un mismo libreto: presentar las noticias de acuerdo a las conveniencias económicas y políticas de los dueños de los canales televisivos, radios y periódicos. El ejemplo de la salvaje “Justicia Indígena”, es muy descriptivo. Los medios se han dedicado a culpar exclusivamente a las comunidades nativas por las brutales palizas y los crímenes irracionales cometidos con la excusa de la llamada “Justicia Indígena”. Pero los medios olvidan o se abstienen de señalar que fue Rafael Correa y sus sátrapas incondicionales de Montecristi quienes regularizaron constitucionalmente la tortura en el Ecuador al incluir en la Constitución Correana la figura de la “Justicia Indígena”. Sabían muy bien que se cometerían salvajadas sanguinarias, pero prefirieron alimentar su mezquino apetito politicastro antes que moralizar el corrompido sistema judicial y fiscal; obviamente necesitaban un sistema corrupto que los encubriera en sus pasados, concurrentes y futuros pillajes, violaciones y latrocinios. Aquello lo sabe muy bien la prensa tradicional pero ante la posibilidad de cuestionar las hipócritas críticas de Correa a la violencia generada por su invento fratricida, prefieren callar y culpar al bruto, al autor material del crimen antes que señalar públicamente al autor intelectual de aquella barbarie. Tan estúpida es la actitud de la prensa tradicional que apoyan encubiertamente a Fabricio Correa, hermano de Rafael, creyéndolo un supuesto opositor cuando éste, en el Gobierno de su hermano se benefició de millonarios contratos públicos que luego hipócritamente, cuando estalló el escándalo fueron terminados unilateralmente, abriéndole al ñaño Fabricio la posibilidad de instaurar demandas millonarias al Estado ecuatoriano. ¿A quién se le puede ocurrir que Fabricio Correa va a auditar las corruptelas de su “ñaño lindo”?

Enseguida aparecen los amigos de los dueños de los negocios corporativos de comunicación, los tradicionales gamonales. Los únicos que tienen garantizada la libertad de expresión en la prensa “independiente”. Personajes que anquilosados en su pasado y ancestros conservadores siguen insistiendo en el cuento de la privatización de los servicios públicos, o aletargados con la declaración morbosa y mercantilista de que la solución de los problemas económicos de los países tercermundistas se hallan en abrirse de par en par a la inversión de las sacrosantas y todopoderosas transnacionales extranjeras. A veces daría la impresión de que estos personajes son cómplices encubiertos de Rafael Correa y su revolución bolivariana. La desesperación mercantil de estos caballeros generalmente vinculados con los gremios de las cámaras de comercio y exportadores, no pasa desapercibida para la mayoría de los ecuatorianos especialmente de la clase económica media y baja, que son los verdaderos motores productivos del País. Los sectores productivos nacionales que nada tienen que ver con los gamonales y sus intereses mezquinos, ven con razón, un peligro en los "Tratados de Libre Comercio" promocionados desaforadamente por los representantes de estos gremios conservadores uno de cuyos gritos de batalla es: "¡comprar barato y vender caro!" De las declaraciones irresponsables de estos empresarios mercantilistas se aprovecha Correa y con su demagogia patriotera denuncia sus patentes intereses parciales al tiempo que se desgañita satanizando el Liberalismo e imputándole a éste los males del conservadurismo mercantilista.

Luego están los movimientos sociales parasitados por la fiebre ideológica del socialismo y/o comunismo. Enemigos acérrimos del Liberalismo, al que torpe e injustamente confunden con capitalismo monopólico. A este grupo pertenecen los indígenas; individuos que se movilizan ciegamente siguiendo las órdenes de sus líderes, que generalmente son personas que tienen una visión muy limitada y escuálida de la realidad, o peor todavía personajes taimados, ambiciosos, e inescrupulosos que ven en el pueblo indígena un simple medio a través del cual se transformarán en los popularmente llamados “ponchos dorados”, es decir indios burgueses, racistas y desalmados.

Finalmente la sociedad, el pueblo, o como suelen decir los corrompidos demagogos: “La Voz de Dios”. La mayoría levantándose maquinalmente de sus lechos, ignorantes de lo que sucede en su entorno. Saliendo diariamente de sus madrigueras o corrales particulares con rumbo a sus alienantes trabajos, donde los muchos serán pastoreados, ordeñados y trasquilados, mientras unos pocos cumplirán sádica o indiferentemente aquellas tareas programadas por los amos socialistas y/o conservadores. Imaginándose felices, satisfechos y conformes. Alienados y esclavizados a sus propias debilidades y a las imposiciones de los que ellos mismos consideran sus “patrones”. Amargados más que agotados luego de una mañana y tarde de aburrido trabajo, salen de sus pastizales con rumbo a sus casas donde ya en la noche cumplirán con lo que el sistema totalitario espera de ellos reproducirse bestialmente con sus parejas para prolongar indefinidamente el sacrosanto circulo vicioso mundanal.

Considerando estos antecedentes, el asunto se ve color de hormiga para el Ecuador, para los ecuatorianos, para aquel segmento que imagina a su País convertido en una Nación donde Justicia, Libertad y Prosperidad sean realidades tangibles. Si las cosas se siguen presentando tal como hasta ahora; si quienes dicen oponerse a Correa continúan cometiendo los mismos disparates que le han permitido consolidarse en el poder, es obvio que la revolución bolivariana sicalíptica continuará destrozando al País. Quienes tienen los recursos económicos para enfrentar a Correa deben replantear sus estrategias, para usar un cliché popular: “deben dejar de hacerle el juego a Correa”.

El Gobierno del Socialismo del siglo XXI tácitamente es una dictadura; tiene el control de las demás instituciones y funciones del Estado, aquello de por sí coloca en gran desventaja a quienes intenten competir en las futuras elecciones. No solamente por el fraude que se puede perpetrar, sino por el incondicionalismo vil de las autoridades de control que dejarán hacer y dejarán pasar a los socialistas de Correa. Si a eso añadimos los aspectos mencionados en los párrafos anteriores entonces como ya mencioné el asunto se complica y muchísimo.


jueves, 6 de mayo de 2010

Don Juanito y la Manuela.


Una constante que se nota a lo largo de la historia presidencial del Ecuador es la condición religiosa católica, apostólica y romana de los presidentes y dictadores que usufructuaron del poder desde inicios de la época Republicana, es decir desde la creación misma del Estado ecuatoriano. Por ahí algún servil de la Izquierda Democrática, dirá que Rodrigo “tiza de sastre” Borja, era un ateo, o agnóstico, pero Yo lo dudo mucho. Si analizamos las características del “Rrrodri” veremos que se trata de un seudo chapetón con complejo de vanidoso aristócrata; de hecho no me sorprendería que intente vincularse con el astuto, temible y polémico César Borgia, y su padre: el Papa Alejandro VI, Rodrigo Borgia. Lo cierto es que todos quienes han ocupado el Palacio de Carondelet, directa o indirectamente, han estado vinculados con la Iglesia Católica Apostólica y Romana; desde el mercenario Juan José Flores, desgraciadamente Primer Presidente, hasta el Héroe de Dayuma, Don Rafael Correa y Delgado, insigne salesiano, dominico y lasallano además de ferviente feminista.

Quizá, el anticonservador Eloy Alfaro y sus esbirros sean la excepción, aunque después de conocer que fueron las turbas azuzadas y motivadas por miembros del Partido Liberal (que de liberales solo tenían el nombre) al que pertenecía Alfaro, las que directamente los masacraron, despedazaron y finalmente incineraron; pues, ya no debería sorprendernos nada de lo que pase en el mundo de la politiquería bellaca. Cabe mencionar que dicho acto barbárico tuvo lugar durante Gobierno del Partido Liberal (que de Liberal solo tenía el nombre).

Sin duda la Religión es un arma fratricida cuando de dominar y sojuzgar a los pueblos se refiere. Conjuntamente con el Patriotismo, constituyen dos de las herramientas más viles de las cuales se valen las mafias tiránicas para manipular, alienar y anonadar al estulto pueblo llano. De ahí que no deba sorprender que los socios, guías y maestros de Don Rafael Correa y Delgado, se apresuren trayendo las reliquias ancestrales de Juan Bosco, ídolo de los católicos. Pero al mismo tiempo se inicia una especie de tour feminista con los restos de Doña Manuela Sáenz de Thorne, la Libertadora del Libertador, Diosa del Feminismo guacharnaco, además de virgen sagrada de la Iglesia Feminista, Socialista y Correana.


No cabe duda que Don Rafael Correa y sus maestros escolásticos se las saben todas, es lógico son parte de una organización que se ha mantenido vigente más de 1600 años, por algo ha de ser. El Populacho no tiene a donde, les tienen jodidos, si no caen con Don Juancho caen con la Manuela, completo el asunto, aspecto que a pesar de ser oscuro me causa risa, ya saben por lo del humor negro.


Bueno no quería abstenerme de comentar este par de hechos que se han dado últimamente, y de paso agradecer por la enorme cantidad de comentarios recibidos en los dos post sobre El Catecismo de Alianza País, no saben cómo me motiva a seguir escribiendo sobre temas tan esotéricos. Sin duda la consagración al Corazón de María, la firmeza y holgura de la fe cristiana de la gran mayoría de la sociedad ecuatoriana y las bendiciones de la otrora quemadora y torturadora de herejes la sacrosantísma Iglesia Católica, Apostólica y Romana nos conducirán a parcos llanos donde seremos religiosamente pastoreados por los brutales capataces de la reputada partidocracia. “Amén”.

martes, 4 de mayo de 2010

El Catecismo del Socialismo Feminista del siglo XXI y/o Alianza País. ( II )

14._ Los socialistas debemos ser fieles a los misterios de nuestra fe, no pretender entenderlos, sino solo cumplirlos; los misterios de la sagrada Iglesia Socialista son inextricables para la mente del profano; así mientras la mayoría del pueblo vive en condiciones generales de pobreza e indigencia uniforme e igualitaria, nosotros los socialistas y/o feministas engordamos como oligarcas conservadores. Un misterio que los comunes y corrientes no pueden entender debido que no han alcanzado la clarividencia de nuestro amado líder, el Autócrata guasón, ¡a él sean todas las alabanzas!

15._ Los progres y feministas ecuatorianos deben aceptar felizmente el siguiente misterio de nuestra sagrada e inmaculiada Iglesia: cuando los socialistas se apropian inmoralmente de los recursos públicos, no están hurtando, pues, los recursos públicos son de todos, es decir en puro argot socialista, ¡de nadie!; por lo mismo, cuando se adueñan de manera abusiva, ilegal, inmoral y tramposa de éstos, no están robando, sino actuando patrióticamente a favor de la causa socialista y feminista. Este credo debe ser repetido una y otra vez hasta que la mentira bastarda se presente como verdad absoluta en sus feministas mentes.

16._ El patriota servil socialista deberá promocionar la monserga de la “rendición de cuentas”, con la cual deberá convencer a la opinión pública y ciudadanía en general que sus acciones están enmarcadas dentro de la ley, para lo cual, necesitarán del apoyo, amparo e impunidad que patrióticamente les ofrecerá la burocracia de las demás funciones del Estado afines y serviles al Poder Ejecutivo del Tiranuelo, ¡a él sea la gloria feminista!, y su caterva ideológica de pipones.

17._ Es menester que la burocracia feminista planifique, organice y coordine, con la burocracia encargada de la función pública controladora, fiscalizadora y judicial, a efectos de que ningún acto patriota espurio, sea conocido por la Ciudadanía; pues crimen o delito no denunciado o conocido, simplemente es crimen o delito que nunca sucedió.

18._ El socialista y feminista sabe que nada está por encima de los intereses del camarada Tiranuelo y el triunfo del Socialismo feminista del siglo XXI, por consiguiente, si es necesario violar el patrimonio cultural, generar caos económico, poner en riesgo la seguridad de los ciudadanos, destrozar los ecosistemas naturales, deberá hacerlo, consciente que aquello permitirá que el Socialismo Feminista, encabezado por el todopoderoso Tiranuelo se consolide en el País.

19._ Los patriotas progres están conscientes que los ambientes naturales nativos son importantes, siempre y cuando puedan ser usufructuados despiadadamente por los socios comerciales de los dueños del Feminismo socialista, es decir el Tiranuelo y sus camaradas capitalistas. Cualquier intento que venga de la Opinión Pública, rechazando tal ignominia debe ser demonizado y trivializado con expresiones como: “Ecologismo Infantil”. Lo único que importa es la conservación y protección del socialista y/o feminista del siglo XXI, lo demás es negociable.

20._ El feminista socialista debe aparentar ante las cámaras de televisión una actitud sensiblera y solidaria, fingiendo consideración y atención a la sociedad. Luego que las cámaras se apaguen podrá seguir maltratando con espíritu socialista y feminista a todo aquel que tenga la desgracia de recurrir a las oficinas o servicios públicos.

21._ El socialista progre debe respetar el sábado consagrado a nuestro Tiranuelo, omnipotente y pedante, por lo mismo, deberá asistir a la misa del sábado, donde quiera que se encuentre, sea directamente, o a través de algún medio de comunicación. La Eucaristía del Sábado es una institución fundamental del Socialismo feminista del siglo XXI; quién no la practique o adore puede ser objeto de excomunión, pudiendo ser amarrado de garras y pezuñas, y echado en las tinieblas, donde será el lloro y crujir de dientes.

22._ El socialista del siglo XXI deberá prestar los servicios encomendados a todos los miembros de la sociedad que tengan derecho a recibirlos, sin importar su sexo, edad, raza, credo, religión o preferencia política, siempre y cuando tales servicios no afecten su derecho a salir al lunch de las 10 de la mañana a degustar las sabrosas tortillas con ají de la “casera” de la esquina. En caso de que su majestad, el Tiranuelo, los convoque a misa de mediodía, o necesite contar con la manada de socialistas y feministas para sus mítines politiqueros y/o campañas evangelizadoras, los burócratas pueden dejar de vegetar detrás de sus escritorios, pudiendo mandar al carajo el cuento chino de la “eficiencia y efectividad del servicio público”.

23._ El Socialista progre debe saber que la “la Igualdad socialista”, es un cuento religioso inventado para engañar a la turba sosa. La, “no discriminación por sexo, edad, raza, credo, religión o preferencia política” es, solo un montón de memeces, con los que manipulamos y les damos falsas esperanzas a los giles, alias creyentes.

24._ “Lo tuyo es mío, lo mío es mío”, es una verdad socialista que nos permitirá vencer en esta Guerra Santa. Otro misterio de la Iglesia Socialista, Feminista y Correana. No pretender entender, solo cumplir.

25._ El socialista feminista debe promocionar siempre la “Igualdad de todos”; en ese santo sofisma somos iguales (no es coincidencia) a nuestros hermanos en la Fe, Los Conservadores (socialcristianos, democristianos, etc.), con los que nos asemejamos en muchísimo, de hecho nuestro Líder religioso, el dominico y lasallano Tiranuelo, es un conservador de facto.

26._ Los progres socialistas y feministas motivados y aleccionados por nuestro guía paternal, el Autócrata, somos conscientes y estamos convencidos de nuestro destino manifiesto. Los parásitos siempre han existido y siempre existirán, es decir cumplimos una función natural, por lo cual estamos felices, y agradecidos con nuestro Líder omnipotente que nos guía por el sendero de su verdad.

27._ El burócrata de Alianza País está en la obligación de dar a los usuarios del servicio público un trato indigno, descortés, agresivo e intolerante. Un servicio eficiente, cortés, tolerante y amistoso, se constituiría en un mal precedente, un pésimo ejemplo, pues, podría hacer creer al Pueblo que son merecedores de dicho buen trato.

28._ La posibilidad de que la chusma estúpida se vuelva Pueblo Libre es un peligro que no podemos admitir, pues sería nuestro final, por eso debemos esmerarnos en apropiarnos del Estado, eliminar las garantías individuales, acabar con las libertades, y a través del control de los servicios públicos, mantener al pueblo en la estupidez mental, la debilidad física y el miedo. En el pasado, nuestros hermanos conservadores, desarrollaron ese derrotero, nosotros debemos intensificarlo.

29._ El feminista de Alianza País debe convertirse en un agresivo promotor de los valores socialistas en la sociedad partiendo de su ejemplo personal al ejercer grotescamente el desempeño de su cargo público. Si tiene dudas de cómo mentir, engañar, estafar, delinquir, o sobre cualquier práctica tradicional del socialismo feminista del siglo XXI, puede recurrir a los códigos de “ética” correana y conducta gregaria, publicados por los sátrapas del Estado Mayor del Tiranuelo, ¡para él, siempre la gloria feminista, carajo!

30._ Nuestro amado Tiranuelo es el principio y fin del Socialismo del siglo XXI, el alfa y omega de nuestro Feminismo bolchevique, por eso debemos adorarlo con obedencia y humildad, no sea que provoquemos su divina histeria y castrista furia.


Epílogo.

Cualquiera que viole o ignore los sagrados preceptos señalados en este catecismo, o pretenda sublevarse a la voluntad de nuestro todopoderoso Tiranuelo, recibirá los odios y venganzas de toda la Partidocracia de Alianza País, y se le prohibirá disfrutar de los patriotas latrocinios, amén que se le negará el acceso a los monumentales bacanales en compañía del nuestro Maestro lasallano y dominico.

Al servil socialista que niegue la infalibilidad del Socialismo feminista del siglo XXI, el Maestro guasón, le negará la entrada al convite donde patriotas, doncellas y cortesanas de incierta sexualidad bailan al ritmo de la música de Silvio Rodríguez. El feminista ladrón, la socialista puta y el progre servil que se atrevan a cuestionar a nuestro amado Tiranuelo serán arrancados del Libro de Comensales de Alianza País, y serán echados al Horno de fuego incandescente que arde eternamente por los siglos de los siglos, donde será el lloro y crujir de dientes.

Hermanos socialistas, camaradas feministas, comamos y bebamos, mientras podamos; festejemos en compañía de nuestro amado Líder, ¡el que todo lo sabe, a él sea toda la gloria feminista! Sigamos arrasando los bienes que son de todos, conscientes de nuestro destino manifiesto. Soñemos con consolidar nuestro inmaculiado Socialismo feminista, siempre en compañía de nuestro histérico y adorado Tiranuelo, ¡sí, ven Autócrata guasón!, ven y consolida tu presencia en el Poder, hasta que el cuerpo aguante y vicio permita, ¡ven adorado Tiranuelo, solo para ti, la gloria de la dictadura socialista, carajo!

Reptemos en jolgorio crapuloso, proclamando el evangelio del socialismo feminista, apreciados hermanos en la Fe. La gracia socialista de nuestro Tiranuelo sea con todos vosotros. Amén ñaños feministas.


domingo, 25 de abril de 2010

El Arzobispo de Carondelé.

Dícese que en un pequeño Reino olvidado por la razón y la decencia, movía por aquí y por allá un genuino bribonzuelo que frustrado y amargado, de lunes a viernes, todas las mañanas, luego de acudir a misa frecuentaba a regañadientes el colegio regentado por los ortodoxos e inmaculados detentores autoritarios de la Fe, fieles agremiados, de una de aquellas, antaño, terribles y siniestras denominaciones de la religiosa cristiandad, disciplinadas y amantes de la santísima y purísima Iglesia Katólika, Apoztólika y Batikana.

Ahí, en aquellas aulas, el virulento tunante acomplejado aprendió a dar sus primeros saltos en el mundo eclesiástico de la mentira. Se Instruyó y adiestró en el beato y pérfido fingimiento, hasta que gracias a la contumacia, esas viles costumbres se volvieron instintivas en su ser. Descubrió que el estudio y el trabajo honrado, no eran las únicas alternativas para crecer en el mundo, siempre se podía copiar, robar, o a través del engaño, parasitar a costa de los demás. Con su pacotilla de amigotes, bravucones y alborotadores, sembró de terror los espacios de recreo de aquel monasterio, donde los más débiles y físicamente inferiores eran sus víctimas, fáciles presas de su autoritarismo y violencia. En aquellas horas, el bravucón empezó a entender que el terror, la intimidación y la amenaza, le servirían el resto de su vida.

Incapaz de enfrentar, peor de superar a aquellos que cansados de su alevosa bribonería lo colocaban en su lugar de vergüenza, el futuro patriota, aprendió a envilecerse y humillarse con el adulo. Entendió que la humillación llevada pragmáticamente podía permitirle manipular a aquellos que eran superiores a él, de esa manera podía sacar provecho y en un futuro, por qué no, traicionarlos y beneficiarse de aquella cobarde e infame ingratitud.

Cientos y cientos de años de traición, perjurio, mentira, crimen y maquiavelismo, metódicamente ordenados fueron aprendidas a través de actitudes, conductas y doctrinas fétidas enseñadas por los purísimos y sagradísimos sacerdotes de ambiguo proceder, que no escatimaban en comunicar a sus prosélitos los oscuros vericuetos y las profundidades esotéricas de la religiosa educación katólika, apoztólika y batikana. El insignificante bufoncillo, que ya entonces empezaba a mostrar su cretina sonrisa que tan característica se volvería en su personalidad futura, gracias a su servilismo se volvió uno de los favoritos de alguno que otro caballero de la Fe. Día a día, como el bruto que repite el error con jolgorio y se complace con la terquedad de la supina estupidez, el futuro demagogo, repetía maquinalmente el credo aprendido. Redundantes rezos y oraciones, fueron consolidando los sofismas felones.

Transcurrieron y transcurrieron los veranos e inviernos en aquella cálida y contradictoria Ciudad; deambulaba dinámico pero indiferente el padre tiempo; mientras tanto el bufón grotesco se fortalecía en sus carnes y “artes”, probablemente ignorante del momento histórico que debería cumplir en un futuro medianamente cercano. Y así fue que el mancebo baladrón llegó a culminar sus estudios religiosos en aquella institución no profana; un hijo legítimo de la Santa Madre Iglesia había subido uno más de los escalones de aquella infame escalera de bajas pasiones santificadas por la impunidad ofrecida por la sagrada confesión.

Siempre, viendo y envidiando, el ex adolescente monaguillo, se transformó en un joven monje sin sotana, dispuesto a continuar sus estudios en el Seminario Mayor, conocido por algunos con el nombre de Universidad, lugar donde se confundiría e interrelacionaría con los hijos de aquellos a los que tanto admiraba y contradictoriamente odiaba, pues representaban lo que él tanto anhelaba pero jamás conseguiría ser: un pelucón de cepa.

En los patios, capillas y aulas del Seminario Mayor, aclaró, amplió y consolidó el conocimiento y las costumbres que había aprendido en los ciclos culminados de su pasada educación religiosa. Conoció que personajes de su calaña, podían violar todas y cada una de las leyes humanas y religiosas; colegas de su Alma Mater e hijos de su Madre Iglesia, compañeros de buche y vicio, le encubrirían con amor incondicional de hermanos en la fe; sus padres espirituales le ofrecerían previa confesión del delito y “pecado”, el pueril escarmiento y castigo venial, gracias al cual su insignificante conciencia quedaría adormecida por la droga de la alcahuetería, hasta que ésta, finalmente desaparezca, cauterizada por la repetitividad de los hechos obscenos y desvergonzados.

Casi enseguida empezó a incursionar en la vida pública, pues, el patriotismo y la vida política degenerada le ofrecían las posibilidades que linaje y herencia le habían negado. Sus primeras víctimas, sus compañeros del Seminario. Tosca y torpemente empezó vociferar acerca de la lucha de clases, de la injusticia de un sistema económico al que una y otra vez llamaba “neoliberalismo” confundiéndolo a propósito con filibustero y conservador mercantilismo, habló de un judío llamado Narx y de su socio de negocios, un flaco de apellido Ingels, que supuestamente habrían descubierto la raíz de los males, y al mismo tiempo la santa panacea, su nombre: Zoocialismo, y/o Komunismo.

Concomitantemente a la educación religiosa recibida y a sus primeros intentos dirigidos a manipular, mentir y embaucar, el futuro patriota estudiaba con detalle, a los héroes y caudillos vigentes de la perenne y monárquica mafia politiquera. Así, aprendió de un oligarca bravucón las maneras nefandas del terrorismo de Estado. Así también, se atragantó de la demagogia locuaz y descarada de un payaso que vendía circo grotesco mientras saqueaba el Tesoro Nacional. Pronto el bufoncillo parlanchín entendió que en Política, en aquella versión inmoral y siniestra: todo se vale.

Una vez culminada su carrera en el Seminario, algunos de sus “maestros espirituales” conscientes de su brutal talento decidieron que aquel pupilo debía ser apoyado fervientemente, pues en su personalidad se notaba que tenía el “don y la Fe”. Así, pronto se le envió fuera del País para que se perfeccionara. Aquel retiro le permitiría renunciar a cualquier duda moral, y lo convertiría en un personaje, de aquellos legendarios, recordados básicamente por cargar la leña o llevar el fuego que luego serviría para quemar a esos malvados herejes, satánicos que se atrevían a cuestionar que la estática Tierra era el centro del Universo y que los planetas se encontraban colgados por largas cuerdas colocadas por la mismísima virgencita inmaculiada de turno en aquellas épocas donde el amor y la tortura se confundían fácilmente.

De vuelta en el País, el bribonzuelo de mirada torva y gesto obsceno, ya convertido en un hombre adulto, inició su campaña profesional; sus maestros lo esperaban, hambrientos por beneficiarse de los futuros botines y ansiosos por contemplar el éxito de la interesada formación escolástica y religiosa que le habían ofrecido antaño. Acólitos y secuaces no le faltarían, de hecho, las mafias de aquel Reino le protegerían, sobre toda una llamada popularmente “Partidocracia”, ignominiosa y vulgar, siempre en relación incestuosa con su hermana Religión. Sí, la Partidocracia se convertiría en su protectora; le ofrecería el momento, la oportunidad, la excusa que su arribismo y descarado oportunismo necesitaban para formarse una patriotera e hipócrita reputación que le permitiría continuar en su carrera con dirección a uno de sus principales objetivos: constituirse en el todopoderoso Arzobispo de Carondelé.

Victorioso gracias a las huestes de la perfidia, la mentira y la demagogia, además que protegido por un sistema inmoral que le permitía enfrentarse a peores que él, día a día, el camino a Carondelé se le mostraba más cercano. La muchedumbre religiosa, ora cucuruchos, ora santurrones, ora guarichas, ora curuchupas de la nueva era, prorrumpían en estrepitosos gritos de triunfo, anhelantes de ver a su nuevo mesías, disfrutando de las bondades de la Curia Arzobispal. Secuaces y serviles gritaban “¡ahora nos toca a nosotros!”, unos lloraban de felicidad por lo que iban a recibir, otros se frotaban las garras, por acá afilaban sus colmillos, por allá se aflojaban los calzones. Todos felices, porque el otrora bribonzuelo baladí, casi se había convertido en el bravucón todopoderoso que los llevaría a los altares públicos donde fluyen grácilmente las piezas de plata y oro, con los que se pueden comprar leche y miel.

¡Y la chusma se pronunció!; la muchedumbre de palurdos y lunáticos escogió a su Arzobispo. El caballero de la Fe con su blasón verdeaguado, triunfó. “¡Al fin la Iglesia dejará de torturar, asesinar, mentir y robar!”, decían los más esperanzados; “¡por fin la Iglesia defenderá al pueblo!”, decían los más incautos; “¡el País!… perdón… ¡la Iglesia, ya es de todos!” bufaban los que se frotaban las garras y se aguzaban los colmillos. “¡Último día del despotismo….!”, decía emocionado, Vuecelencia, el Novísimo, Bonísimo y Excelentísimo Señor Arzobispo, y enseguida terminando la frase de su “Excelencia”, el Vicio y la Inmoralidad estallaban en un deleznable grito de infame victoria: “… ¡y primero de lo mismo!...¡Viva Vuecelencia, El Arzobispo de Carondelé!”

Post data: Debo señalar que la breve historia esta basada en "hechos ficticios". Cualquier relación con sucesos o personajes de la realidad es exclusiva responsabilidad de quienes los comparen o vinculen. Todos los nombres han sido inventados, o así quiero creerlo, pues la posibilidad de que tales individuos e instituciones puedan existir, asusta, entristece y avergüenza, por decir lo menos. Sin embargo, si alguien al comparar la historia se siente molesto o herido en su mojigata sensibilidad, no me queda sino decir: que patético y ridículo.

martes, 20 de abril de 2010

El parqueo tarifado en Ibarra.

Cada vez me convenzo más y más que el populacho jamás reaccionará. Es imposible que gente que nació para arrastrarse en la indigencia moral entienda nociones básicas de libertad y dignidad.

Durante la anterior administración municipal de la Izquierda Democrática, con la excusa de dinamizar y alternar el uso de las zonas de parqueo en las principales avenidas y calles comerciales de la ciudad de Ibarra, se implantó un sistema llamado “de parqueo tarifado”, a través del cual las personas que estacionaban sus vehículos en las vías públicas debían pagar una determinada cantidad de dinero por hora o fracción de hora.

Para tal efecto el Municipio contrató a una empresa privada, sin licitación ni concurso, para que brindara tal servicio. A pesar de las dudas que generaban la rapidez en la firma de los contratos y la poca o ninguna discusión del tema por parte de la suciedad y/o sociedad ibarreña, los “dueños del Municipio” procedieron literalmente a adueñarse de las calles centrales de la ciudad.

Un pequeño grupo de ibarreños, principalmente, comerciantes que aparcaban sus vehículos junto a sus negocios se opusieron a tal medida recurriendo a la manifestación pública y la resistencia pacífica. Por dichas protestas recibieron de parte de los burócratas del Municipio encabezados por el pigmeo mental que fungía de alcalde el calificativo de “los tres pelagatos”; apelativo que en lugar de ser rechazado por aquellos, más bien fue aceptado hasta el punto que las publicaciones con las que intermitentemente se dirigían a la ciudadanía terminaron siendo tituladas con aquel insulto despectivo de la corrompida partidocracia socialdemócrata.

El parqueo tarifado terminó siendo consolidado y de esa forma prácticamente se privatizó un servicio o derecho público. Sin embargo, no todos los concejales estaban de acuerdo con aquella decisión, o por lo menos eso decían en esa época; un grupo minoritario, políticos de profesión vinculados con el Socialismo y el Movimiento Popular Democrático; éstos, señalaron con su característica jerga demagógica su oposición total a que se cobre por el estacionamiento en zonas públicas. Entre ellos el actual alcalde, alguien de apellido Martínez, vinculado con el Socialismo.

Terminada la nefasta, corrupta e incompetente administración de la Izquierda Democrática, se apropió del Municipio la coalición de Alianza País y el Socialismo, y en contubernio con una concejala del MPD, lograron la mayoría en el Concejo Municipal y entre sus primeras decisiones procedieron a derogar la ordenanza que creaba el parqueo tarifado.

Pero, hace unos cuantos días, los socialistas, y los comunistas del MPD, así se suelen hacer llamar ellos, decidieron que el parqueo tarifado “siempre sí fue una buena idea para sacar dinero”, y reinstalaron dicha imposición, que aparentemente entrará en vigencia desde mayo del presente año.

Se esgrime la excusa de que ciertas personas se adueñan literalmente de los estacionamientos, que se colocan obstáculos en la vía para impedir que otra persona pueda estacionar su vehículo o que simplemente haciendo gala de bravuconería, cualquier matón hijo de vecino en base de amenazas impide que las personas puedan usar aquel espacio público. Es posible que suceda, nunca faltará algún canalla que quiera apoderarse de algo que es público, de uso general. Es posible que suceda, pero debe ser una excepción; y no es posible que sobre una excepción abusiva se castigue a todos. Son los brutos y solamente los brutos los que deben ser reprimidos y no los demás; pero hazles entender eso a los socialistas del feminismo del siglo XXI.

También, más de un aprendiz de burgués y alguno que otro burócrata zoquete, con aspavientos e histerias propias de guaricha, aducen que no tienen donde estacionarse, al tiempo que se jactan de estar dispuestos a pagar la patriota tarifa. Increíblemente, el asunto del parqueo ha terminado volviéndose un asunto de vanidad y discriminación, porque resulta que ahora los pobres diablos con complejo de ricachos y las viejas chancludas y maquilladas, fieles representantes de la crema acre ibarreña, tienen privilegios frente a los “pobretes que a duras penas les alcanza para pagar un litro de gasolina”. ¡Ah Ibarra, si no fuera por tu clima, si no fuera porque soy nativo ibarreño!

La excusa mencionada anteriormente, es falsa pues, si algo sobra en el centro de Ibarra, son estacionamientos privados. ¿Por qué los pipones de la burocracia pública, incluidos socialistas y/o seudo comunistas, hoy de festín diario, gracias la Gobierno del Feminismo socialista de Rafael Correa, soslayan aquella realidad? Simplemente porque gracias al tarifado de los estacionamientos públicos podrán sacarle dinero a la gente y tendrán una excusa más para inflar la burocracia municipal, con sus amigos y parientes.

Cómo le explicas a un masoquista, que disfruta siendo masacrado, los peligros y perjuicios de aquella conducta antinatural y brutal. Muy difícil, sino imposible. De hecho en el caso particular, a mi que me importa, si al personaje le gusta que le den duro pues problema de él o ella. Pero, el masoquista no puede, ni debe obligar a otros a aceptar tal violencia; ni tampoco se le debe permitir que pretenda imponer a los demás ese tipo de conductas aberrantes, perniciosas y brutales; es decir aquel intento por imponer violencia debe ser firmemente rechazado. Si alguien quiere joderse, ¡que se joda!, él o ella, pero que no jodan a los demás.

Pues bien, en Ibarra hay “masoquistas” que quieren obligar a los demás a practicar esas conductas estúpidas y degeneradas a través de la tácita dictadura de un Estado parcial, llamado Municipio, dirigido por personajes de moral turbia y apetitos desbocados. Y, lo triste y despreciable del asunto es que la mayoría acepta con sumisión y torpe voluntad tal violencia.

Dicen que: “solo hace falta que un buen hombre mire para otro lado para que los malos triunfen”. Yo le digo al señor o señora que dijo eso: venga a Ibarra y constate, mire la suciedad, observe la corrupción, huela la podredumbre, sienta la indolencia, busque a los hombres buenos que le ayudaran a chocar contra un sistema dominado por personajes sin Dios ni ley, ¡venga!, intente limpiar todas las deyecciones tradicionales de una mayoría de sociedad satisfecha con ser explotada y maltratada por una jorga minúscula de miserables sátrapas, ¡venga y constate!, quizá la realidad le obligue a replantearse sus objetivos, y la verdad le sugiera buscar metas y derroteros que valgan la pena, en cualquier caso, ¡venga!, me comprometo a invitar la primera botella de whisky.

viernes, 16 de abril de 2010

Juicio Político a Fiscal General.

Hace un par de minutos me enteré que la comisión de la Asamblea Nacional que discutía la factibilidad del enjuiciamiento político en contra del Fiscal correano Washington Pesántez, votó el día de ayer, decidiendo que el patriota de la lengua fácil y el gesto amanerado es apto para rendir cuentas ante el Plenario y a través de éste, a la ciudadanía.

El resultado habría sido un empate, del total de 11 asambleístas que conformaban la comisión, 5 votaron por el juicio político, 5 en contra, y un miserable centavero de esos que bailan al son que tocan sus vicios se abstuvo.

En apariencia el resultado habría beneficiado al Fiscal del Gobierno del Feminismo socialista del siglo XXI. Supuestamente habría un empate que lo libraría del juicio político. Así sería, si no existiese en la ley, y de aquello me enteré por la declaración de una asambleísta que mencionaba que uno de los artículos del reglamento que regula las acciones de la comisión de fiscalización señala que en caso de empate, la decisión tomada por el Presidente de la comisión es determinante y dirimente; y dado que la Presidenta votó por el Juicio, el asunto está muy claro. Es decir, ayer la comisión decidió que el Juicio pasará a la siguiente instancia. No existe vacío como torpemente ha señalado cierta rata disfrazada de asambleísta en un intento por generar polémica y encubrir la decisión.

Llama la atención que entre las personas que votaron a favor de Pesántez, el Fiscal correano, se encuentra una asambleísta socialcristiana-madera de guerrero. Llamativo y pintoresco, no sorpresivo, porque semanas atrás habíamos visto a varios de los patriotas conservadores del ala socialcristiana-madera de guerrero, señalar su visto bueno al Juicio, además de que generosamente calificaban a Pesántez como “personaje siniestro”, y “el Vladimiro Montesinos del Ecuador”. Bueno, fiel a los antecedentes de ese grupo político, social y económico, la asambleísta socialcristiana-madera de guerrero, terminó apoyando al Fiscal correano. Como mencioné la decisión de la asambleísta conservadora no es sorpresiva; los conservadores socialcristianos-madera de guerrero, comparten un aspecto común con Washington Pesántez, y ese es: Los Isaías. Mientras los conservadores socialcristianos-madera de guerrero han usado sus influencias políticas en al ámbito de la burocracia pública, en todas sus ramificaciones, a favor de esos banqueros; Pesántez los ha defendido, a los Isaías, encubiertamente, mojigatamente, profesionalmente, primero como asesor de la ex Fiscal General Marina Yépez, feminista de cepa, y luego como Fiscal General; ésas, son algunas razones por la cuales, el ala socialcristiana-madera de guerrero, apoya al Fiscal correano del Gobierno feminista.

Días atrás los ecuatorianos fuimos testigos de un bochornoso escándalo en una instancia jurídica del Estado, no recuerdo exactamente si fue en los predios de la Fiscalía o la Corte Suprema de Justicia. El hijo del ex Presidente Abdalá Bucaram, en compañía de una cantidad considerable de patriotas roldocistas, vociferaba y amenazaba cual bravucón consciente de ser protegido por las autoridades públicas. Sus calificativos poco elegantes y nada amistosos estaban dirigidos contra un ex presidente de la Corte Suprema de Justicia que defendía las acciones tomadas en contra de la corrupción de Bucaram, padre. Prácticamente toda la patota roldocista insultó, amenazó, alborotó y dijo lo que le vino en gana sin que una sola autoridad ponga en orden a la manada brutal de facinerosos. Aquellas escenas bestiales, no por lo grandiosas, sino por lo grotescas, demostraron que el Partido de Abdalá Bucaram respalda y es respaldado por el Gobierno del feminismo socialista del siglo XXI. Una muestra más de ese apoyo evidente se dio en las discusiones y negociaciones del Juicio a Pesántez, en las que el hijo del ex Presidente Bucaram, siempre defendió la impunidad del Fiscal correano.

Otra muestra folklórica que se dio en las votaciones de la comisión, muy típica de los bastardos de la partidocracia, fue la del patriota que se abstuvo de votar por una u otra alternativa aduciendo falta de tiempo. Un personaje que representa a los grupos indígenas evangélicos, famoso por sus movimientos equilibristas. Este pobre diablo cuya vida política se limita a manipular a los miembros de su grey, al tiempo que engorda sacrificando el bienestar de las manadas de borregos que lamentablemente, siempre le apoyan, representa el producto asqueroso que resulta de mezclar la religión y la política depravada.

Causa risa mirar las actitudes y declaraciones de vuecelencia Don Rafael Correa y Delgado, Arzobispo de Carondelet, defendiendo desesperadamente a su Fiscal favorito. Parece ser que la posibilidad de colocar a otro individuo en aquella instancia lo tiene temeroso y nervioso. Muy expresivo, si consideramos que individuos que deberían estar presos, como Patiño por ejemplo el patriota de las negociaciones bursátiles escondidas y rastreras, en cambio se encuentran gozando de los frutos inmorales de un Gobierno corrompido.

En los gestos y las maneras de Don Rafael Correa hay miedo; temor de que las aguas escatológicas represadas en ese lupanar llamado Alianza País terminen desbordándose. Es difícil enmascarar el terror que siente al contemplar la posibilidad de ver a sus camastrones y sanguijuelas denunciarse mutuamente las verdades, ocultas detrás de las cantaletas demagógicas. Sin duda, aquella posibilidad, la de mirar a las cachineras y cortesanas del feminismo progresista lúbrico, declarándose con santo y seña, las consecuencias de su nefasto feminismo socialista del siglo XXI, justifica plenamente el Juicio Político al Fiscal General. El Arzobispo de Carondelet lo sabe y por eso su angustia y obsesión por impedirlo.

Esperemos que los politicastros ora socialistas, ora conservadores, ora feministas, ora tránsfugas, no intenten reinventar el agua tibia y nos vengan con el cuento de que: “Nu exesten mesmo causalis pari enjuecear a noeshtro honisto fescal”. Algunos ecuatorianos sabemos muy bien quienes son y a quienes responden. En realidad el juicio político es simplemente una formalidad; la corrupción de Pesántez hace mucho tiempo que lo descalificó para ocupar el cargo de Fiscal, solamente hace falta que los politicastros de la Asamblea, una sola vez en su puerca vida sean consecuentes con las pruebas, y luego del circo procedan a destituir a un personaje vergonzoso y nocivo, un insumo barato de esa cosa informe y repulsiva llamada Partidocracia.

sábado, 27 de febrero de 2010

Los viles patriotas y sus comadres de la partidocracia.

Una semana atrás había abierto un anexo a este blog, para incluir un grupo de videos, sin comentario alguno, pero, en virtud de lo aburrido que me ha resultado y de cierta decisión tomada últimamente, he determinado dar de baja ese anexo y traspasar los cachivaches a la cueva original, incluido un rápido comentario, que explique la razón de dicho ejercicio.

Así por ejemplo, en el caso del presente video, me pareció interesante presentar la noticia que presentaba a una jorga de asambleístas de Alianza País en desmadre con su ex socio de negocios, el actual Fiscal General de la Nación, personaje insolente de jerga amanerada, que responde al apellido de Pesántez.

Resulta imposible de creer que serviles de Rafael Correa, como Virgilio Hernández y la “gorda horrorosa” María Paula Romo, quienes durante el despelote de Montecristi, época funesta en que se redactó aquel galimatías vergonzoso que Yo lo conozco como la Constitución Correana, pues ciertamente, esa no es la Constitución que los ecuatorianos decentes y sensatos se merecen; digo, estos neo diputadillos, fueron sospechosamente diligentes en delegar o encargar un cargo importantísimo como el de Fiscal General a un tipo como Pesántez; pero, ahora, nos vienen con el cuento de que desconocían los antecedentes profesionales de este sujeto, sobre todo aquel que lo vinculaba con la ex fiscal General Mariana Yépez, mujer cuya fealdad moral solo es superada por su cinismo descarado, ideal de toda feminista. Romo y Hernández y toda la manada correana lo sabían muy bien, y estaban felices con aquello hasta que, por motivos vinculados quizá con “malos” repartos de algún botín las comadres y cachineras terminaron peleándose.

Se dice que Pesántez ganó un concurso de oposición y méritos, la famosa “Meritocracia”, que algunos pelmazos, seudo emprendedores, defienden. Bueno, ahí están las consecuencias. Qué de bueno podíamos esperar si los bichos repugnantes de la partidocracia siguen dominando el sistema.

Los concursos para seleccionar a las personas o profesionales más capacitados para hacer lo bueno y correcto carecen de sentido cuando las reglas del juego las establecen o imparten los pillos para elegirse entre pillos; exactamente lo mismo que está sucediendo en la farsa de concurso para llenar el Consejo Correano de Agresión Ciudadana y Control Social.

Definitivamente, no hay un solo político en ese neo Congreso que defienda la Justicia, la Verdad y la Libertad. Ni uno solo. Ahí está la Lourdes Tibán, pintada la trompa con colorete, con zapatilla de taco alto, como pituca burguesa, usando el teléfono para tontos y gente “vip”, para mostrarse importante ante los demás, para mezclarse con sus iguales en condición; ahí está, defendiendo con piedra y garrote a su compadre Wacho; ahí está la enemiga de los “mestezos jopotas”, emulando las malas prácticas de los testaferros de los gamonales que en el pasado las violaban con impunidad; ahí están lo ponchos dorados engordando, mientras los indígenas en los páramos todavía mueren de tuberculosis, la enfermedad de la pobreza; ahí están echando guarache en el mismísimo plenario del neo Congreso, mientras la indigencia obliga a muchos indígenas a buscar un mendrugo entre la basura y la indolencia de sus propios líderes. Más allá, Andrés “el quico” Páez, heredero del Rrrodri, clamando por la salida del amanerado insolente Pesántez, pero callando, ante la presencia de su compañerito de partido, Ramiro González, Director del IESS en este Gobierno corrupto.

¡Qué cosas, no!

Fiscal General presionó a fiscal que conoció caso de Nathalia Emme; y Lourdes Tibán defiende a su compadre.

jueves, 25 de febrero de 2010

Control Social y monopolización mafiosa.

Es increíble y jocoso como, a veces, más de las recomendadas, pasamos por alto ciertas evidencias que se encuentran directamente ante nosotros. Sin embargo, como si nuestro subconsciente no tolerase más semejante indiferencia, de repente, en ocasiones bruscamente, una idea se presenta en nuestra mente y nos damos cuenta entonces sí de aquel “descubrimiento”. Eso me pasó hace algunos días con cierta expresión que se encontraba incluida en el título de aquella función o ente, creado por la Constitución Correana, me refiero al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, y más específicamente a la expresión: “Control Social”.

Cuando uno revisa la expresión “Control Social”, aisladamente del complemento inicial "Participación Ciudadana", enseguida se viene al pensamiento la idea de control a la sociedad, dominio y regulación sobre los civiles, vigilancia e inspección a los ciudadanos. Al respecto, uno enseguida se pregunta, cómo dejamos pasar esto. Nos estaban diciendo: “los vamos a controlar en sus vidas, en sus decisiones, y lo haremos con su autorización”. Los casi todopoderosos editorialistas, dueños de la Opinión Pública tradicional, poco o nada lograron con sus rabietas anticorreístas para frenar este atropello, quizá porque en el fondo estaban de acuerdo por el beneficio futuro que les traería a sus respectivos patrones. En verdad que causa estupor el hecho que hayamos dejado pasar esta aberración dictatorial. Paradójicamente, ahí están, los protagonistas de este sainete tragicómico peleándose por la repartición de los puestos en la autoritaria institución del “Control Social”, cuando lo lógico y sensato sería luchar por la eliminación de ese ente espurio, esclavizador, totalitario y monopolizador.

Ciertamente había indicios que mostraban un inmoral desenlace, entre otros: el servilismo de las autoridades electorales, incondicionales a Rafael Correa y sus viles aliados; los ridículos requisitos para participar en el concurso; la famosa “meritocracia” y los “valores” de los distinguidos patriotas que serían puntuables, la imposibilidad de que personas decentes pueden participar con un mínimo de posibilidades y garantías. Indicios y pruebas que apuntaban a una futura realidad que finalmente vemos se ha consumado. Pero, otra vez, he de reconocerlo, no me había percatado de las repercusiones y connotaciones de la expresión: “Control Social”. Con razón los admiradores de las dictaduras totalitarias la incluyeron en la Constitución Correana.


Los serviles sátrapas de la Involución Ciudadana dirán que se trata de “empoderar a los ciudadanos”, seguramente vociferen que se trata de “democratizar las instituciones”, graznarán que “se trata que los ciudadanos controlen al Estado”, mascullarán que a través del control social “los ciudadanos gobernarán las instituciones estatales”. Pero las evidencias demuestran todo lo contrario; las pruebas apuntan a un control de la sociedad por parte de las mafias politicastras de turno en el poder; tal como sucede actualmente, pero sacramentada por una ley constitucional sórdida, similar a la condición moral de los patriotas de la partidocracia.


Socialcristianos, gutierristas, democatólicos, nebotcistas, curuchupas, socialdemócratas, noboístas, y demás sectas de la partidocracia opositora, han dejado claro que no están de acuerdo en la repartición del botín; pero, ciertamente coinciden en el asalto en contra de los derechos y libertades de los ciudadanos. Todas las quejas se limitan a un mal reparto del botín.


“Guerra avisada no mata gente”, dice un aforismo popular; ¡mentira!, dicho falaz. Desde la tristemente célebre asamblea de Montecristi, ya se veía venir el proyecto monopolizador, burocrático y antiliberal, y para nada se lo rechazó. Lamentablemente, la gran mayoría de ecuatorianos votó por la demagogia y no por el contenido de la constitución, ahora estamos sufriendo esas consecuencias. Las cosas ya están hechas, y no queda si no esperar la nominación de los futuros: Contralor, Procurador Y Fiscal General; con la certeza que serán los mismos hijos bastardos de la sucia componenda mafiosa que seguramente realizarán de manera efectiva su infame tarea de Control Social. Salvo que el pueblo finalmente diga: ¡Basta!

martes, 16 de febrero de 2010

Carnaval, partidocracia, los “pelucas” y el gobierno del domingo.

Quito, sur de la ciudad, avenida Mariscal Sucre, sector adjunto al barrio Solanda; un día muy similar a este, no solamente por el ligero frío y el cielo parcialmente nublado que viste a la capital de Imbabura, sino, por tratarse del último día del feriado de carnaval; solo que diez o doce años atrás. Luego de despedirme, había estado en la casa de mi hermano, dirigí curso con rumbo a mi natal Ibarra. Sin mayor apuro, empecé a caminar hacia una de las paradas de bus ubicadas en aquella zona. El sector se veía particularmente desierto, a pesar de tratarse de más o menos las diez de la mañana.

Luego de transcurrir cinco o seis minutos llegué a una visera, de esas que sirven de parada, señalamiento y resguardo, en la espera de algún vehículo público que me transporte hacia el norte de Quito. Pasaron cinco minutos y nada, luego diez y nada que bus o colectivo, ni siquiera un mendigo taxi. Aburrido me perdí en la nada, cuando de repente mi mirada se fijó en una persona que se encontraba al otro lado de la avenida. Se trataba de una joven mujer, con rasgos que me atrevería a calificar propios de una quiteña popular. Parecía, al igual que Yo, estar esperando un transporte que la condujera, en su caso, más al sur de la ciudad.


Al girar mi rostro azarosamente a la derecha noté que a no menos de diez metros de la mujer, se movilizaban con rumbo a ella, una caterva de cuatro sujetos de características escandalosas y rostros indígenas. Sonriendo cretinamente el cuarteto cruzó por detrás de la mujer, que prefirió ignorar su presencia alborotadora.


Parecía que el asunto terminaría siendo un hecho apático, sin ninguna trascendencia, cuando de repente, uno de los energúmenos, se dio vuelta y armado de un globo inflado con agua, se acercó a la mujer y le descargó en el rostro un golpe brutal con aquel objeto. La mujer sacada de su tranquilidad por el golpe bestial, apenas pudo emitir un susurro de dolor y espanto, pues la frialdad del agua bañándole indolentemente el rostro y empapando su cuerpo, de alguna manera la abstrajo de la cobarde agresión.


Mientras la pobre mujer inclinaba su rostro hacia adelante intentado evitar que el resto del agua chorrease a su torso, el grupo de canallas malvivientes se alejaban risoteando imbécilmente, satisfechos de su salvajismo.

Desde mi posición no podía creer la agresión de la que había sido testigo; la sorpresa y rechazo cobró notas de indignación cuando pude constatar que la boca de la pobre chica se pintaba de un líquido rojizo que parecía desfilar justamente en el lugar más frágil donde la violencia del objeto había golpeado con más dureza.


Mientras la pobre mujer seguramente se preguntaba espantada y adolorida, “¡por qué?”, un bus apareció de no sé donde; sin mediar espera, subí al vehículo y mientras me alejaba ya sentado, la imagen brutal se repetía en mi mente, al tiempo que contrariado, cuestionaba al mundo y a sus hijos, ¡por qué tanta estupidez y violencia!


La anécdota es apenas una de las múltiples muestras de violencia que se repiten año tras año durante estas épocas de las llamadas fiestas de Carnaval, días entre los cuales la sociedad mundana además de agredirse festeja el hipócrita y comercial día del amor y la amistad. Ejemplos aberrantes, realidades expresivas, que demuestran el irrespeto, el folklore ignorante y la cultura aleve que predominan en algunos segmentos de la sociedad ecuatoriana.


Es, por esas razones que, en estas épocas de torpeza e involución, prefiero quedarme en casa; y hoy, no ha sido la excepción. En tales circunstancias, buscando algo que ver en la caja para tontos, me encontré en el canal de la Universidad Técnica del Norte (aunque tácitamente esos recursos estatales son propiedad de un miserable politiquero seudo comunista, que los usa a gusto y antojo), con un documental sobre la historia de los clanes japoneses, donde samuráis, señores feudales y emperadores se entremezclaban en luchas fratricidas y conceptos de honor y heroísmo capciosos y desnaturalizados. Un documental bastante interesante, que ya lo ha había visto en varias oportunidades en el mismo canal, lo que me lleva a presumir que los archivos de la videoteca de aquella “universidad” no han sido actualizados últimamente.

Mientras el Emperador, digamos que Sangoku, luchaba encarnizadamente por consolidar el clan Tokugahua contra, digamos que el señor feudal Akira Pikoro, decidí usar el control remoto y de sopetón fui a caer en el guacharnaco canal Uno.

En aquellos momentos se desarrollaba un programa de disque opinión que respondía al nombre de: El Gobierno del Domingo. Solamente el título demagógico y patriotero empezó a dibujarme una idea más o menos acertada de cómo se movían las damas y peones en aquel juego sucio de: “quién es el dueño de la verdad o cuál es nuestro tiranuelo favorito”. Una nueva prueba contundente se mostró al constatar los nombres de los patriotas panelistas: Como moderador se presentaba un individuo de apellido Monge, presidente de la Cámara de Acuacultura, es decir, un anticorreísta; panelista 1, una vieja guasona, que respondía a los nombres de Carol Murillo, creo, escribidora del diario correano “El Telégrafo”, una descarada correísta; panelista 2, el viejo rabo verde Carlos Vera, ex correista, ex gacetillero de honorarios dorados, y actual politicastro nebotciano, por lo mismo anticorreísta; panelista 3, un flaquito rebuscado y sabelotodo, de apellido Flores, me parece, también escribidor en “El Telégrafo”, consecuentemente correísta; y finalmente, panelista 4, un remedo de Tres Patines, con el perdón de Leopoldo Fernández por la comparación; asambleísta sumiso de Alvaro Noboa, un energúmeno que suele hacer gala de un sentido del humor grotesco y remilgado muy similar a su detestable servilismo, un tipejo de apellido Baquerizo, anticorreísta. Esos, los febriles panelistas. Los típicos representantes de la sucia partidocracia y las “élites pelucas”. Pero, ¿y el panelista representante de la gente decente e inteligente de este País?


A pesar del “aprecio y consideración” que siento por este tipo de famosos y famosas, me abstuve por unos momentos de volver a los interesantes enfrentamientos y solemnidades de los samuráis de antaño y decidí constatar por unos instantes, hasta donde podía llegar el servilismo y la desvergüenza de semejantes patriotas sumisos y obedientes a sus respectivos señores feudales ora conservadores, ora socialistas. Después de todo siempre se puede reír no tanto con las frivolidades de los pésimos histriones, aunque siempre sí de los burdos payasos.

Para no entrar en detalles, pues no valen la pena, digamos que, en resumen, se trató de un capítulo más de ese culebrón vulgar y repulsivo llamado “Correístas versus Anticorreístas”; de manera que carece de sentido e importancia lo que uno y otro, serviles, masculló o vociferó en su momento. Pero, sí es interesante y expresivo notar como ese sainete cabaretero impuesto por los dueños de la Opinión Pública tradicional, llámense partidocracia, “élites pelucas”, medios “libres e independientes”, bancocracia, etc., etc., etc., se consolida y sacramenta día a día.

Cuando lo lógico y moral sería que los ciudadanos decentes e inteligentes, sean los que se enfrenten a la partidocracia y sus amantes; es decir, para usar una figura de dualismo; un enfrentamiento entre los buenos y los malos; una discusión civilizada entre personas honradas y los patriotas de la partidocracia; un debate entre quienes no son ni quieren ser parte de las mafias de politicastros, y precisamente los politiqueros ora socialistas, ora neoconservadores; pues, resulta que no se puede porque los dueños de la verdad y los medios, privados o públicos, imponen sus agendas tendenciosas, y deciden que se hace o no se hace; qué se discute o no; o mejor como dicen los neoconservadores del mercantilismo “dejan hacer y dejan pasar”…. a los hijos de la partidocracia y sus adúlteros amantes; en tanto, les niegan sus derechos a expresarse con libertad y garantías a los ecuatorianos que rechazan este juego siniestro, repugnante e inmoral que algunos llaman “Política”.


Nadie de los líderes tradicionales se queja por este atropello, es lógico y natural son beneficiarios de este estado de cosas inmoral. Nadie convoca a marchas. Nadie protesta en contra de los primos conservadores y su campaña amoral dirigida a hacerse pasar por liberales, a pesar del ridículo que hacen, pues, la cruz de tortura los desenmascara; y que decir de los socialistas con sus formas aberrantes de “democracia”, y su apetito guloso por la propiedad ajena; ambos bandos, deliberadamente, felices en el monopolio del sistema político, al que han degenerado; ambas mafias, propietarias exclusivas de las formas tradicionales de hacer Opinión Pública.


Nadie reclama, salvo alguno que otro irreverente, impopular e inculto ciudadano, que entiende al Liberalismo como una doctrina filosófica sustentada en Naturaleza y Moral; y no como esos, que solo lo ven como una excusa para engordar y mercadear dejando hacer y dejando pasar solamente aquello que conviene a sus conservadores y religiosos intereses.

jueves, 4 de febrero de 2010

Contradicción correana.

Mucho se ha dicho acerca del enfrentamiento entre el “mudo” Correa y el siniestro alcaide de Guayaquil, y sin duda mucho más se dirá, porque la bronca por apodarse en el caso del uno y consolidarse en el caso del otro, de la Perla del Pacífico, se mantendrá por mucho tiempo más, hasta que alguno de los dos venza definitivamente, o ambos se pongan de acuerdo en, digamos, un reparto equitativo de la Capital comercial del País.

En mi opinión, Correa y Nebot, salvo algunas diferencias de forma, representan prácticamente lo mismo. No es la primera vez que lo digo, aunque nebotcistas y correanos, como es lógico, no estén de acuerdo. Sin embargo, hasta en el incondicionalismo y violencia de sus seguidores, ambos caudillos de la partidocracia comparten identidades.

Una faceta de este enfrentamiento es la relacionada con la repartición de los dineros públicos que por ley les corresponden a los municipios y prefecturas. Campañas y campañas publicitarias de ambos bandos, señalan que unos tienen la razón y los otros están equivocados, o peor todavía, que actúan malintencionadamente.


Es así que, mientras Nebot señala que al municipio guayaquileño le corresponde una suma que bordea los 195.000.000.00usd, Correa pretende entregarle alrededor de 175.000.000.00usd. A simple vista la suma ofrecida por Correa parecería ser generosa, sin embargo, si se analiza la ley y principalmente los porcentajes que la ciudad de Guayaquil habría estado recibiendo de los Gobiernos anteriores, incluidos el de Alfredo Palacio, del cual fue ministro de Economía Rafael Correa, es evidente que el Municipio de Guayaquil no está recibiendo las cantidades que por ley le corresponden; es decir, el reclamo de Nebot en el sentido del perjuicio en contra de la ciudad tiene justificación.

¿Por qué Correa no le da a Guayaquil, el dinero que por ley corresponde? ¿Por qué Correa se apropia de 800.000.000.00usd, para su despilfarro personal y le niega a Guayaquil alrededor de 17.000.000.00usd? ¿Por qué? Sin duda, una de las razones radica en la satisfacción que debe sentir al fastidiar a Nebot y sus seguidores, razón originada, talvez, en sus frustraciones progres y adolescentes, o quizá, en su amargura de haber sido despreciado por aquellos a los cuales tanto admiraba o envidiaba, los pelucones. Sea cual sea la sinrazón que Correa tenga para negarle a Guayaquil los dineros que por ley le corresponden, la posición del siniestro alcaide guayaquileño en este caso es la correcta: exigir los recursos que la ciudad merece por ley y antecedentes.

Que irónico que, mientras en Guayaquil se protesta por los abusos del “mudo”, otras ciudades dirigidas por serviles del tiranuelo permanecen en silencio cómplice, como el caso de Ibarra, donde, el socialista bufón que funge de alcalde calla ante las injusticias y adula la falsa majestad de “Vuecelencia”, al tiempo que se queja que no hay dineros ni siquiera para culminar las pocas obras que dejó el pillo anterior, y menos para incursionar en nuevos, pillajes y obras.

Un par de dudas me surgen al mirar la danza de los millones, de dónde saldrá todo ese dinero, más todavía considerando que se habla de 3.000.000.000.00usd o hasta 5.000.000.000.00usd de déficit. ¿Más deuda, más impuestos, mas pobreza, más inseguridad, más insalubridad?


Por ahí se me cruzó la idea de cuestionar la notoria contradicción de Correa al negarse a enviar el dinero a los municipios en las cantidades señaladas, considerando que fue él, y no los municipios, quien elaboró el pipón e inflacionario presupuesto del Estado, base que sirvió para la posterior distribución de los ingresos. Es decir, Correa incurre en una contradicción grotesca, puesto que, es gracias a su presupuesto inflacionario que los diferentes municipios recibirán aquellas cantidades; pero, él mismo, se atreve a esquilmar a los municipios “enemigos” las rentas que su presupuesto correano les otorga. ¡Que tal! ¿Le enseñarían eso en Lovaina?

No cabe duda que, si en la Constitución Correana constara como causal de destitución, la notoria imbecilidad del presidente de la República, hace rato que nos hubiéramos librado del imperfecto imbécil, incluida su corte de lacayos y pipones del socialismo del siglo XXI.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El narcisismo anticorreano y sus sicarios de conciencia.

El otro día divagaba sobre la realidad política ecuatoriana, tiranizada y monopolizada por el conservadurismo mercantilista y el socialismo consumista; y más específicamente acerca del correísmo pipón y el anticorreísmo patriotero; y llegué a la conclusión, una vez más, de que uno de las principales responsables de esa aciaga realidad es el propio populacho, burgués o guacharnaco, da igual, al final comparten similares responsabilidades.

Los niveles supinos de estupidez, mezclados con ese servilismo perverso, así como el odio ciego y absurdo, de los miembros de la oposición tradicional; generalmente partidocracia chapetona mestiza o populista conservadora, y sus viles testaferros, acolitados por sus respectivas manadas brutales e incondicionales; me permitieron esbozar la siguiente reflexión que debe entenderse metafóricamente: Si mañana Rafael Correa, sale con sus típicos aspavientos y paroxismo demagógicos, que por cierto, tan efectivos resultados le han generado, y critica la corrupción del Gobierno de Rafael Correa, implacable y rudamente; pues, seguro que la chusma anticorreana adulará servilmente a Rafael Correa, por criticar al Gobierno de Rafael Correa.

Para los típicos anticorreanos, la condición moral de quien cuestiona o crítica a Correa carece de importancia, lo único que interesa es que censure a Correa, con o sin razón. No interesa que sean pillos, ladrones, mentirosos, farsantes, demagogos, brutos y hasta asesinos; lo único que importa es que se opongan al Gran Patán. Ignorantemente ejercen aquel principio maquiavélico que dice: el fin justifica los medios. Pero lo más grave radica en que están dispuestos a recurrir a la injuria infame, la cobarde violencia y al terrorismo ruin en contra de quienes, pocos por cierto, ejerciendo al derecho a la Libertad de Expresión, opinan y presentan a sus adorados neo capataces y gamonales, como lo que realmente son, personajes comunes y corrientes que llegaron a sobresalir gracias a su falta de escrúpulos, ambición, engaño, codicia y ausencia completa de respeto por los derechos de los demás.


Hasta ahora recuerdo las palabras de Andrés Oppenheimer, famoso sicario de conciencia, que comentando en CNN, horas después de los atentados en las torres del World Trade Center, vomitaba más o menos lo siguiente: “el que no esté de acuerdo con las decisiones del Gobierno de Bush es un defensor de terroristas”. Pues, aquí en Ecuador, los cobardes terroristas y asesinos de conciencia, aquellos que dicen que, “sus días están contados si sigue como hasta ahora”, pretenden imponernos con violencia las consignas de sus infames patrones. Al ritmo de “el que no salta es correísta”, se ataca la Libertad de Expresión de aquellas personas que tienen el derecho a decir lo que piensan, aunque eso signifique expresar lo que muchos, canallas cobardes, no quieren escuchar. Grosera e hipócritamente, éstos, son los que critican los abusos del tiranuelo, hoy, enquistado en Carondelet.

Pero, más grave aún, es que todos los días, todos los días, los sicarios de conciencia, los cobardes terroristas, los dueños de la verdad y los criminales con impunidad garantizada; maltratan, injurian, amenazan, o violentan el derecho de los demás; si no torturan o asesinan; y sin embargo la chusma asquerosa, burguesa o guacharnaca, deliberadamente da las espaldas a esa infame y cruel realidad; o peor todavía defienden, encubren, justifican y festejan las mentiras y brutalidades de sus adorados capataces y amos; y hasta se dan el lujo de escarnecer a quienes cobarde e injustamente son agredidos o insultados, si no algo peor.

Por qué una persona decente, valiente e inteligente debería participar en "política", si por dar una simple opinión, es amenazada por la estupidez y el terrorismo, con el infame, “si sigue así, no durará mucho”. Cómo le pides a una persona honesta que intervenga en “política”, cuando aquel escenario no pasa de ser una asquerosa cloaca saturada por lo peor de una sociedad enferma y corrupta. Cómo.


Una de las razones de la gran popularidad de Rafael Correa se debe a que supo canalizar a su favor; el odio y desprecio que muchas personas sienten por: la partidocracia conservadora; los sectores económicamente opulentos que han sido beneficiarios de esta dictadura inmoral que ha sufrido y sufre el Ecuador; los gacetilleros dorados, verdaderos quintacolumnistas infiltrados en el periodismo profesional; en general, por aquellos patriotas con enormes rabo de paja que se constituyeron en el símbolo de la corrupción. Correa explotó ese desprecio, odio y repulsión; beneficiándose políticamente de aquello. Es así que, tantas cuantas veces aquellos cadáveres insepultos intentaron cuestionar la corrupción del gobierno de Correa, éste, se limitó a recordarle a la sociedad los antecedentes políticos delictivos de aquellos patriotas. Casi que se volvió un concurso asqueroso, una competencia de cual bando tiene rabo de paja más rechoncho y larguirucho. Naturalmente, treinta y tantos años de partidocracia conservadora, impactan más que 3 años de partidocracia socialista. Por lo mismo, Rafael Correa ha salido victorioso en aquel concurso de, “cuál es, más o menos corrupto”. Y seguirá haciéndolo hasta que su corrupción y la de sus testaferros lo vuelvan más repugnante que sus primos de la “derecha”; después de lo cual, el conservadurismo chapetón, volverá al poder. Círculo vicioso, ¿cierto?, amable lector.


Típico narcisista anticorreano es este personaje que responde a los nombres de Carlos Vera, sobre quien preferiría no comentar. Baste decir que, quienes fuimos testigos de la intolerancia, alevosía, egomanía y prepotencia de sus monólogos; o de sus entrevistas en donde, él, era la estrella y el dueño de la verdad; o sus arrebatos de furia en contra del personal de planta; o su paso “glorioso” por el gobierno de Durán Ballén; o su periodismo “imparcial e independiente”; conocemos de sobra la calaña de este sujeto.

Pero sí quisiera decir que, después del discurso del 26 de noviembre del 2009, en Quito, parque del Ejido, sector del Arbolito; estoy casi seguro que Rafael Correa luego de matarse de risa, debió frotarse las manos, ante la perspectiva de un enfrentamiento político con el “señorito del cabello al viento”. No creo equivocarme, dados los antecedentes y realidades, cuando digo que, durante la campaña de revocatoria del mandato, si llega a darse, el “mudo” Correa barrerá el piso con el “James Dean” guacharnaco. Eso, se verá reflejado en las urnas con una aplastante victoria; lo que se constituirá en un voluminoso espaldarazo durante las siguientes elecciones para presidente, con la consecuente, posible y casi garantizada reelección del “mudo”. Que vamos a hacer, así están las cosas, más todavía, cuando la oposición anticorreana y sus sicarios de conciencia, hacen campaña a favor de Rafael de Carondelet.



Con estos enemigos, ¡para qué amigos!:


miércoles, 25 de noviembre de 2009

El currículo de un pipón dorado.

El siguiente es un comentario que escribí hace dos o tres años, seguramente unos pocos meses después de la posesión de Rafael Correa; desde entonces, ya se veía venir la marea socialista escatológica. Si bien no es exactamente el comentario original, pues, incluí un par de opiniones adicionales, el sentido y el mensaje principal se conserva incólume:

Francamente ya me cansé de escuchar las supuestas dotes de estadista del “excelentísimo señor presidente” Rafael Correa. De manera permanente los incondicionales del socialismo del siglo XXI, se desgañitan señalando el excelente currículo que dispondría este personaje locuaz de la politiquería ecuatoriana. Por ese motivo me molesté en revisar las supuestas credenciales ilustres de ese individuo.

A medida que iba revisando tan sin igual lista de “méritos”, confirmaba las opiniones y certezas que tengo de este sujeto, aunque debo confesar que no puede evitar reírme de tamaña cantidad de manifestaciones y jactancias pueriles, mediocres y vanidosas. El tipo se cree un genio.

Los títulos, “honores”, cargos, trabajos realizados, datos biográficos, etc., solo demuestran que este personaje lenguaraz, en términos de calidades es uno más de la manada; además que, siempre estuvo vinculado con las prebendas mediocres ofrecidas por el Estado, la administración pública y muy excepcionalmente la burocracia privada "académica"; aunque es obvio que alguien en algún momento le enseñó las malas costumbres y los vicios que hoy, en su papel de tácito Dictador tan efectivamente desempeña; vicios como el arribismo o la demagogia.

Su permanente vinculación con diferentes cargos públicos nacionales y extranjeros, lo exponen, como un sórdido beneficiario de la cultura asquerosa del tráfico de influencias. Es conocido que, para ser pipón en determinadas instituciones estatales necesitas ser un adulón titulado y contar con padrinos que muevan los hilos del enredado sistema público, de otra manera no puedes acceder a los susodichos entes. Y Correa de acuerdo con su dilatada trayectoria como pipón tecnócrata ciertamente los tuvo. En resumen el tipo, es un burócrata de los pies a la cabeza; pues ha vivido y dependido del Estado toda su vida.

Una de las particularidades de su vida estudiantil radica en el usufructo de las tan promocionadas y glorificadas becas; muchos piensan que quienes reciben tales beneficios son los mejores estudiantes; no necesariamente es así. Las influencias y compadrazgos son muy comunes y visibles en aquellos que se benefician de las mediocres, falsas y frías muestras de solidaridad del Estado. Muchos dirán que las becas han permitido que muchos estudiantes de escasos recursos puedan culminar sus estudios o perfeccionarse; Yo no estoy tan de acuerdo con aquello. En términos de ayuda económica una beca puede resultar positiva, pero en términos de rendimiento académico resultan negativas. ¿Por qué? Porque presionan al estudiante a sacar permanentemente buenas notas. La beca se vuelve una espada de Damocles, que presiona cual imposición arbitraria la mente y tranquilidad del estudiante. Todos quienes han pasado por las aulas y han desarrollado un mínimo de buen sentido, saben que, por más buen estudiante que seas siempre existe la posibilidad de que no te vaya bien en las diferentes pruebas, deberes, exámenes y demás test de calificación. Existen muchos imponderables y circunstancias extras al estudio que terminan influyendo en el resultado final de las diferentes calificaciones. De manera que, aquel estudiante que, teniendo una beca, por diferentes situaciones saca una mala nota, termina enfrentándose a una serie de alternativas deshonrosas para mejorar su calificación, como por ejemplo: adular servilmente al profesor, ofrecer escondidamente algún regalito a su “severo maistro” o humillarse, ofreciéndose en todo lo que esté a su alcance para no perder la tan ansiada limosna económica. Es decir, la beca lo que hace es hipotecar la paz y tranquilidad de ese pobre muchacho.

La prueba evidente de que las becas no garantizan que el resultado sea un profesional honesto, responsable y sincero, lo tenemos en “vuecelencia el excelentísimo señor presidente”. Sí, Rafael Correa es el resultado de las becas. Basta ver lo extremadamente educado que es, o sus capacidades socialistamente responsables, para concluir que el “mudo” entró a Lovaina, pero Lovaina no le entró al “mudo”; o quizá, que la infame Lovaina tristemente descubrió al “mudo” que había en Rafael Correa y lo dejó salir para desgracia futura de los ecuatorianos.

Pero, el problema va más allá de sus capacidades intelectuales o académicas; tiene que ver con sus calidades urbanas, morales y humanas. Hasta hoy recuerdo las imágenes del “mudo” ejerciendo sus patentes dotes de estadista del socialismo del siglo XXI, cuando se puso a pelear en Salinas con una mujer cualquiera, que desde un balcón lanzaba gritos a favor de otro politiquero antagónico del líder de Alianza burocrática. Que decir de sus incansables, desvergonzados y pornográficos parloteos sabatinos; teatro grosero y calenturiento para la chusma alienada y para consolidar su imagen de caudillo tercermundista. De su calidad como economista ni se diga, la inflación, el desempleo, la recesión, la producción estancada, son muy decidoras. Peor de su calidad moral; por aquí los escándalos de los contratos seudoemergentes; por allá, los nuevos ricos, los neo oligarcas del socialismo del siglo XXI, ostentando su socialista riqueza frente a las narices de los beneficiarios del bono de la limosna; por acá las bolivarianas máquinas tragamonedas estafando a los tontos y bobos seguidores del “mudo” y sus 40 ladrones.

Señoras y señores, la experiencia popular nos dice que el papel aguanta todo. Sus folklorismos ridículos y patéticos los desnudan en su verdadera faceta de casi analfabetos con Postgrado. Cretinos, ignorantones, bobalicones con muceta; pipones con mitra intelectualoide ufanándose con sus negociados, onerosos y apestosos títulos de phd., magíster, hjsdpt; manadas y manadas de imbéciles con cartones preimpresos comprados unos a distancia con pagos a plazos y otros al contado; y que en términos de honestidad, no valen nada.

Negocio y vanidad, al final todo culmina en eso, negocio, codicia, dinero a cualquier precio y vanidad infinita; los unos están dispuestos a pagar y los otros a cobrar. Esas son las verdaderas razones por las cuales los dueños del Estado y de las universidades se inventaron el título de cuarto nivel; un acto de asqueroso mercantilismo y sucia corrupción para enriquecerse a costa de los egos enfermos de aquellos que seguramente hicieron de la copia en su fase de escolares y estudiantes toda una “institución cultural”. Si pagas los $7000,...10.000,... “¡quién da más, quién da más,…… el phd, vendido al vago de Alianza P… en $12.000!”, pues, automáticamente te conviertes en un científico y entonces y solo entonces puedes asumir algún cargo público importante; porque las ratas dueñas de la gran farsa se preocuparon en reformar las leyes y los reglamentos, acorde a la farsa académica, para consolidar su presencia en el Estado. ¡Qué tal!, como para iniciar una verdadera revolución al estilo de la bronca francesa, claro que los ciudadanos franceses de mediados y finales del siglo XVIII, como que tenían un poquito más de dignidad que las manadas de ecuatorianos de principios del siglo XXI, aunque no puedo afirmarlo, pero, en fin. En lo que a mí respecta “señores” politiqueros, permítanme decirles que pueden agarrar sus mercantilizados masterados, y metérselos por donde mejor les convenga.

Afortunadamente hay una institución honorable que se llama Autodidactismo, al que no podrán asaltar ni con mandatos, ni con ninguna forma de autoritarismo vil.

Hace algunos meses escuché ciertas declaraciones de Julio César Trujillo, curuchupa renegado de esa cosa réproba llamada Democracia Católica, ahora, asesorando a los politicastros de Pachakutik. En esa ocasión el veterano en un momento de lucidez, habló inteligentemente, expresando aquellas palabras con las que concuerdo plenamente. Cuando un periodista le consultaba por qué se había abstenido de participar en el concurso “Estarellas” para nombrar a los nuevos jueces de la Corte Suprema, Trujillo dijo algo más o menos así: “No gracias; además yo solamente tengo mi título universitario y mi cédula de identidad.” Palabras de ese calibre rara vez se escuchan en un noticiero.

Me pregunto, ¿tendré oportunidad en alguno de los concursos organizados por la actual partidocracia?; Déjenme ver; ¿cuál es mi patrimonio moral e intelectual?: Mi título universitario obtenido en la U. Central del Ecuador, de tercer nivel naturalmente; la cédula de identidad que da fe certera de mi condición de ecuatoriano, nacionalidad de la que me siento conforme; mi modesta experiencia en el campo privado; no haber formado parte de la partidocracia, ni haberme beneficiado de sus patriotas costumbres; y la opinión favorable de un pequeño grupo de personas respetables que me conocen. Usted que dice amigo lector, mi modesto currículum vitae tendrá oportunidad con los inmensos currículos de los hijastros de la Manuela de Thorne; habrá esperanza frente a los montones y montones de cartones de los grasientos patriotas del socialismo del siglo XXI. No tengo dudas al respecto. En el Gobierno de corruptos, por corruptos y para corruptos; los concursos tramposos los ganan definitivamente ¡los corruptos!

Esas algunas de las realidades académicas………. funestas realidades académicas de este país; los brutos corrompidos gobernando y monopolizando todas las instancias del poder. Los ahijados de Ignacho de la Cuchilla, chupando y mamando patrioteramente, como su padrino en los inicios de la disque República; épocas de oscurantismo intelectual y moral, muy similares a los actuales.

Una realidad decepcionante,……. pero no nos deprimamos, si lo hacemos, entonces sí, triunfan los politicastros doctorados en la mentira, el latrocinio y la perfidia. Más bien repudiémoslos generosamente, rechacemos sus sonrisas insidiosas y encubridoras de sus delitos; apreciémoslos en lo diminutos e insignificantes que son, seamos justos con ellos, independientemente de su condición de curuchupas conservadores o socialistas pipones. De manera que la próxima vez que vean un currículo escandalosamente pipón, no se sorprendan que simplemente se trate de las vanidades y falacias de algún oportunista mendaz, beneficiario de los oprobiosos vicios de la politiquería bellaca.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Mi buen Amigo y su honesta e inteligente negativa.

Debo señalar que soy de las personas que respetan y valoran mucho el significado moral de la palabra “Amigo”; esa, estoy seguro, es una de las razones por las cuales, y debo reconocerlo, tengo pocos, pero, buenos amigos. Pues bien, el otro día le preguntaba a un buen amigo, si acaso estaba interesado en presentar su currículum vitae a efectos de participar en el concurso para llenar las vocalías en ese invento socialista y discapacitado que terminó siendo el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. Con algo de fastidio me respondió, “¡para qué!, si ese concurso ya está amarrado por las ratas castristas de Alianza País”. Le insistí, más que nada por continuar la conversación, diciéndole que con su amplia y reconocida trayectoria pública y privada, posiblemente sería uno de los elegidos, salvo que se produjera un robo o fraude descarado; pero él, se mantuvo en su posición inflexible.

He de confesar que una de las pocas personas que respeto en este mundo, es precisamente este amigo; eso, a pesar de sus radicalismos, intolerancias, vanidades intelectuales y algunas que otras, condiciones humanas. Es interesante participar de sus tertulias en las que defiende de manera vehemente sus puntos de vista; aunque excepcionalmente las conversaciones se extienden a discusiones encarnizadas, pero, francas. Estos particulares rasgos de su personalidad, en nada afectan sus valores, por lo mismo, puedo decir con absoluta claridad y certeza que es un hombre honesto; una de los pocas personas honestas que he llegado a conocer.

El sendero de su vida estudiantil, tanto escolar, colegial y universitario, está saturado de éxitos y triunfos, todos gracias a su intelecto, disciplina y pasión por el estudio. Sus calidades morales son indiscutibles, aunque lamentablemente, su formación religiosa lo ha llevado a desarrollar un cierto puritanismo conservador, que en ocasiones lo llevan a cometer brusquedades que espero algún día pueda superar. Igualmente su vida profesional ha estado matizada por códigos de ética sólidos que le han permitido mantenerse alejado de la cultura inmoral que predomina en la sociedad tradicional. Supongo que todas estas características hicieron que se constituyera en uno más de los pocos civiles ecuatorianos hartos de este sistema social, político y judicial, inmorales; con un virtuoso agregado, mi amigo, ha sabido llevar al plano práctico todos sus reclamos y protestas contra este muladar social descarado. Es así que, en varias ocasiones, se ha enfrentado a las lacras del MPD; ora, en su calidad de padre de familia denunciando la corrupción de directores y profesores abusivos, mediocres y mentirosos; ora, en su condición de profesor de la Universidad Central del Ecuador; uno de los pocos, si no el único, que tuvo el valor de combatir solitariamente, la corrupción delincuencial del ex Rector o mejor del ex tiranuelo de la Universidad Central, Víctor Hugo Olalla; pillo sinvergüenza que hoy, estará disfrutando de los años y años de cobrar sueldos sin trabajar y de los latrocinios millonarios de los que fue beneficiario y que han quedado en la impunidad. O, en su papel de civil o ciudadano, combatiendo la corrupción, simplemente por el gusto de humillar al bribón impúdico que pretendía hacerse pasar por hombre impoluto; como cuando impugnó a una de las ratas doradas de la partidocracia tradicional, durante la selección de magistrados para la Corte Suprema de Justicia en la tristemente farsa “Estarellas”; tan contundente fue su argumentación que aquel tribunal de mojigatos desmemoriados, no tuvo más remedio que aceptar su impugnación con el consecuente fracaso y cólera de aquel patriota corrupto. Esos, algunos de sus antecedentes.

Sin embargo, a pesar de sus éxitos personales, increíblemente, sus triunfos han sido ignorados, soslayados y menospreciados por la chusma a quien tácitamente defendió. Inclusive ha sufrido persecución, amenazas y violencia de parte de los corruptos a los que ha combatido, sin que los beneficiarios de su lucha muevan un dedo por solidarizarse con sus batallas. ¡Ah Ingratitud!, tu otro nombre es populacho. Un ejemplo muy notorio es aquel vinculado con su lucha titánica al interior de la Universidad Central; sus cruzadas en contra de la corrupción de Víctor Hugo Olalla y sus rapaces alcahuetes fueron decisivas para que Edgar Samaniego, pueda ganar las elecciones para coronarse como nuevo Rector de La Universidad Central. Sin embargo, al ritmo de, “último día del despotismo y primero de lo mismo”, Samaniego en contubernio con algunos socialistas correanos, y en alianza con tránsfugas ex emepedista olallistas, una vez posesionado en el poder ha dejado ver su verdadera naturaleza corrupta. Las acciones inmorales emprendidas por este sujeto, pipón disfrazado de científico, que algunos califican de desquiciado, lo denuncian frontalmente; el tipo se ha inventado, al típico estilo de la Involución Ciudadana de Rafael Correa, cargos administrativos con opíparos sueldos, para pagar favores políticos a quienes ahora le ayudan a sostener el nuevo garrote. Los delitos de su anterior igual han quedado en la impunidad, seguramente porque: “entre bomberos no se pisan las mangueras”. Uno constata lo anterior, y se da cuenta por qué, Edgar Samaniego, ha asumido una posición cómplice y sumisa en favor de Rafael Correa, en el intento del “mudo” por apropiarse de las universidades del País. “Último día del despotismo y primero de lo mismo”; aquella frase resume lo que hoy está sucediendo en la Universidad Central del Ecuador; los neo chinos están resultando igual de nocivos que sus antecesores y en algunas facetas como la manipulación mental, asesorados naturalmente por los socialistas del siglo XXI, ya los habrán superado.


Supongo que todas estas manifestaciones tan típicamente humanas y propias de patriotas y politicastros, habrán motivado a mi amigo a mantenerse alejado de cualquier competencia en el pantano de la política ecuatoriana. En realidad no lo culpo; ¿qué garantías tiene un ciudadano honesto, que aquel concurso planeado, organizado, desarrollado, coordinado, examinado, controlado y evaluado por las lacras de Alianza País, no sea una farsa?; ¡ninguna! ¿Qué le garantiza que sus calidades serán debidamente ponderadas?; ¡nada! ¿Se puede confiar en las criadas, rameras y celestinas del socialismo del siglo XXI?; definitivamente ¡No! ¿Con estos distinguidos angelitos, está garantizado el fraude y las socialistas victorias de los nacionalistas verde aguados?; ¡ciertamente!

No cabe duda que, con semejantes entes dominados y monopolizados por la partidocracia del socialismo del siglo XXI y los aliados quintacolumnistas de Rafael Correa, habrá chauvinismo correano para rato; salvo que la gente, el pueblo, reaccioné, proteste y rechace la demagogia y corrupción de los socialistas amantes del filibusterismo mercantilista. El sistema ha sido diseñado para que únicamente los testaferros y secuaces de los tiranuelos puedan ser elegidos. Los ciudadanos están prohibidos de formar parte de aquellos entes de por sí inmorales por haber sido creados por los tiranos con esquemas y contenidos legales totalitarios, alienantes y discriminadores. Frente a esa realidad nefanda, es responsabilidad de todo ciudadano decente, rechazando los ofrecimientos engañosos de las rameras de la actual partidocracia, defender sus derechos y ejercerlos, indiferentemente, que una constitución tramposa, ambigua y demencial pretenda negárnoslos y discriminarnos, simplemente porque no somos iguales a los homogéneos y “bizarros” socialistas del siglo XXI.

Este país no es exclusivamente de ladrones, mentirosos, criminales, oligarcas, pipones, gacetilleros, patriotas y politicastros. En este País hay gente decente, inteligente y trabajadora; Yo soy testigo de aquello; Yo he conocido a personas que sin ser perfectas, han mostrado con sus vidas decentes y acciones valientes, que existen ecuatorianos íntegros; entre ellos, mi buen Amigo.